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Rodrigo Arim, director de la OPP, en su despacho en Torre Ejecutiva.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Para Arim, es necesario un acuerdo nacional para impulsar una estrategia de desarrollo ante IA, envejecimiento y bajo crecimiento

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El Ejecutivo impulsa un diálogo entre partidos, empresarios y actores sociales para definir una hoja de ruta de largo plazo, en un contexto de bajo crecimiento y cambios tecnológicos acelerados.

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El Poder Ejecutivo abrió un nuevo frente de debate sobre el rumbo del país al plantear en los últimos días la necesidad de pensar una estrategia de desarrollo de largo plazo. La iniciativa, impulsada desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), busca instalar un diálogo que trascienda la coyuntura y obligue a anticipar transformaciones que ya están en marcha.

El director de la OPP, Rodrigo Arim, dijo a la diaria que el objetivo es que todos los partidos políticos, empresarios y actores sociales tengan un amplio proceso de diálogo que permita construir una estrategia nacional de desarrollo frente a un escenario marcado por tres tensiones que se entrecruzan: el avance acelerado de la tecnología, el envejecimiento de la población y un crecimiento económico que no alcanza para sostener mayores niveles de bienestar.

En ese contexto, el gobierno también busca proyectar una señal política hacia el exterior en un contexto internacional atravesado por tensiones, fragmentación y cuestionamientos a las reglas que ordenaron las relaciones entre países en las últimas décadas. La apuesta al diálogo amplio entre actores políticos, sociales y territoriales pretende reforzar la capacidad de Uruguay para construir acuerdos en democracia. Arim planteó que se trata de “diferenciarnos” en un escenario global más confrontativo, mostrando un país que, aún con diferencias, puede sentarse a pensar en común su futuro.

El desafío demográfico

Arim afirmó que Uruguay enfrenta un “conjunto de desafíos relevantes”, entre ellos el demográfico. “Somos 3,5 millones de habitantes y todo pronóstico indica que vamos a ser menos a partir de cierto momento. Como dijo algún demógrafo, el día en el que Uruguay estuvo más poblado ya pasó”.

Asimismo, sostuvo que las ciudades más envejecidas son un “signo de desarrollo”, pero al mismo tiempo generan “enormes desafíos” a la hora de pensar el futuro del país. “Esos son retos que van más allá de la coyuntura y de la inmediatez de los problemas que enfrentamos en el día a día, y ni hablemos de lo que implican las turbulencias que estamos viviendo en el mundo de hoy”, agregó.

Según un informe del Instituto Nacional de Estadística llamado “Una sociedad que envejece” y que fue publicado el 24 de julio del año pasado, “si se mantienen las tendencias actuales, hacia el año 2070 viviremos en un país con menos niños, menos personas en edad de trabajar y casi el doble de adultos mayores”.

De acuerdo al reporte, la población menor de 15 años pasará de representar el 18% de la población en 2024 a apenas el 11,5% en 2070. Asimismo, se estima que habrá un 26,2% menos de personas en edad de trabajar, lo cual impone “desafíos para la sostenibilidad económica y los sistemas de seguridad social”.

Un “crecimiento lento”

Por otro lado, Arim advirtió sobre el enlentecimiento de los motores del crecimiento económico. “Los grandes motores del crecimiento económico de un país [...] están enlentecidos”, afirmó, y mencionó problemas como el estancamiento poblacional, las debilidades en la formación de capital humano, bajos niveles de inversión y la necesidad de fortalecer la innovación.

“La incorporación del conocimiento en procesos productivos [...] es extremadamente relevante. [...] Incluso es más importante ahora en un contexto en el que estamos viviendo un cambio tecnológico cuyas derivas todavía no terminamos de percibir cabalmente”, agregó.

El también economista sostuvo que “el problema de Uruguay en la última década es un crecimiento ralentizado, débil”, por lo que se debe encontrar la manera de que los motores de la economía vuelvan a encenderse. Señaló que el desempeño económico es la “principal fuente de bienestar” y el que permite contar con una “base sólida para construir políticas”.

El tercer eje que el Ejecutivo pretende impulsar en este diálogo tiene que ver con la equidad y la cohesión social. “Construir un país más equitativo en un contexto de cambio tecnológico y de bajo crecimiento es una tarea extremadamente compleja”, señaló, resaltando que es clave que Uruguay pueda asegurarse que el crecimiento económico tenga una distribución para poder “sostener estándares de bienestar colectivos”.

Además, sostuvo que el crecimiento siempre debe ser sustentable en términos medioambientales y sociales.

Según los datos difundidos esta semana por el Banco Central del Uruguay, la economía uruguaya creció menos de lo esperado, al alcanzar el 1,8% en 2025. En la última década, el desempeño económico ha sido cercano al 1%.

Los temas

El proceso de diálogo contemplará áreas como competitividad, productividad y sostenibilidad, que deberán estar atravesadas por políticas de ciencia, tecnología e innovación. “Es imposible pensar un desarrollo sostenible y sustentable a mediano y largo plazo sin políticas activas que hagan a la incorporación del conocimiento en los procesos productivos”, sostuvo Arim.

Entre los temas a considerar mencionó la energía, el riego, la educación, el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas y el rol del Estado. Además, planteó la necesidad de anticipar impactos de transformaciones como la inteligencia artificial (IA) y los cambios demográficos en el mercado laboral.

El jerarca sostuvo que “nadie desde el Ejecutivo está parando la máquina”.

“Es importante abrir espacios de diálogo para edificar otras áreas. [...] No obstante, no son temas que vamos a tratar solamente en la estrategia, ya los estamos impulsando. [...] La estrategia debe tomar en cuenta las cosas que el gobierno ya está haciendo en esta materia. El Ejecutivo ya tiene un conjunto de políticas que apuestan al desarrollo a mediano y largo plazo. El riego, la ciencia, la tecnología y la innovación, la protección social son algunos ejemplos”, agregó.

El proceso, que ya tuvo instancias preparatorias con actores sociales, prevé un lanzamiento formal entre abril y mayo, adelantó.

Inteligencia artificial

Por otro lado, Arim dijo que la IA también será uno de los temas que se analizarán en esta estrategia, aunque remarcó que la Secretaría Nacional de Ciencia y Valorización del Conocimiento será la que esté a cargo del asunto.

De todas formas, Arim sostuvo que este proceso de diálogo debe analizar cuáles serán las repercusiones que tendrá la IA y otros cambios tecnológicos y demográficos en el mercado de trabajo.

“Uno ve otras experiencias, fundamentalmente en los países desarrollados, [...] y encuentra que hay análisis prospectivos mucho más profundos. Quizás, incluso, parte del proceso es identificar dónde tenemos algunos vacíos de información y conocimiento que son necesarios para que esa política se piense a largo plazo”, indicó, y remarcó que este tipo de estudios son relevantes para pensar las estrategias educativas.

La importancia de un ámbito de reflexión

Arim defendió la necesidad de abrir un proceso amplio de diálogo para construir una estrategia nacional de desarrollo que trascienda los períodos de gobierno. “Uruguay requiere tener el espacio y la capacidad de discutir cuáles son los grandes nudos de política, de los cuales podríamos tener incidencia como sistema político, pero también los actores sociales, de tal manera de mejorar el desarrollo o la performance de Uruguay en las próximas décadas”, sostuvo.

En ese contexto, el Ejecutivo entiende que hay que buscar ese espacio de reflexión que dialogue con las propuestas de los partidos, cámaras empresariales, movimiento sindical, academia y actores de la sociedad civil para generar “grandes acuerdos”.

El jerarca subrayó que el Ejecutivo apuesta a traspasar los “grados de confrontación y discusión” del día a día que implica la vida democrática para no perder la “oportunidad de tener una mirada a largo plazo”.

El proceso se inició previamente en la discusión del presupuesto, en el que los empresarios, líderes sindicales y otros actores sociales expresaron el interés en un espacio de estas características para buscar acuerdos.

Arim sostuvo que la Ley de Presupuesto, en el artículo 66, consolida dicho espacio cuando se le encomienda a la OPP generar ese punto de encuentro.

“Es un proceso que impulsa al Poder Ejecutivo, por mandato legal, pero creemos importante que en esa mesa esté el Parlamento Nacional a través de la Comisión de Futuros, que ha venido trabajando en temas prospectivos”, agregó.

En ese sentido, el proceso también convocará al Congreso de Intendentes. “El desarrollo siempre tiene una dimensión nacional, pero si algo queda claro, es que no puedan quedar también regiones detrás”, explicó.

Escenario internacional

Arim también vinculó la iniciativa con el contexto internacional y el clima político. “Estamos impulsando este proceso en un momento en el que la virulencia en el campo político parece dominar y nos instalan lógicas a escala mundial que cuestionan un conjunto de reglas que parecían relativamente estables desde la posguerra”.

El líder de la OPP sostuvo que las democracias están funcionando internamente con “grados de confrontación relevantes” en distintos países y advirtió que en Uruguay “hay algunos indicios de que es una tendencia que se puede instalar en el país”.

“Es bueno que los uruguayos logremos nuevamente diferenciarnos con un acervo particular que es la calidad de nuestra construcción democrática. Eso quiere decir la capacidad para sentarnos con actores institucionales provenientes de distintos ámbitos. [...] Esto es algo que no es muy habitual en este momento del mundo. Por lo tanto, esta iniciativa también va en el sentido de intentar construir una señal de identidad que muestre [...] la capacidad de Uruguay para construir puentes de diálogo”, concluyó.

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