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Foto: Prensa Utec

UTEC y Udelar inauguran en Durazno una planta piloto para investigar hidrógeno verde con tecnología única en América Latina

La planta, que incorpora el único compresor de hidruros de la región, permitirá investigar aplicaciones que van desde bicicletas y drones hasta combustibles sintéticos.

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Un compresor de hidruros único en América Latina será una de las tecnologías distintivas de la planta piloto de hidrógeno verde y electromovilidad que la Universidad Tecnológica (UTEC) y la Universidad de la República (Udelar) inaugurarán el jueves 1° de octubre en Durazno. La infraestructura permitirá producir hidrógeno a escala piloto, estudiar sus diferentes usos y formar estudiantes en una tecnología que los investigadores consideran clave para avanzar en la descarbonización del transporte y la industria.

El laboratorio permitirá investigar desde aplicaciones de electromovilidad a pequeña escala —como bicicletas, drones y vehículos pequeños— hasta la producción de combustibles sintéticos, fertilizantes y otros derivados del hidrógeno.

“Otras líneas que también teníamos pensado abrir son la electromovilidad a pequeña escala, como por ejemplo, bicicletas, drones, vehículos pequeños, hasta la producción posteriormente de combustibles sintéticos utilizando el hidrógeno de la planta, y hacer otras investigaciones respecto al uso del hidrógeno, otros nuevos usos”, explicó a la diaria José Pineda, docente adjunto de la carrera de Ingeniería en Energías Renovables de UTEC Durazno.

La planta funcionará en las instalaciones de UTEC Durazno y fue desarrollada conjuntamente por el Grupo de Investigación de Hidrógeno Verde de UTEC y el Grupo Interdisciplinario de Ingeniería en Electroquímica de Udelar, con la articulación del Laboratorio Solar del CENUR Litoral Norte de Udelar. El grupo de investigadores que desarrolló la infraestructura está integrado por Vitória Olave, Ana Laura Rodríguez y José Pineda, docentes adjuntos de la carrera de Ingeniería en Energías Renovables de UTEC Durazno.

El proyecto fue seleccionado en 2024 por el Programa de Equipamiento Científico de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), implicó una inversión total de 375.000 dólares y fue puesto en marcha en 18 meses.

Para Olave, contar con esta infraestructura permitirá ampliar las capacidades de investigación de las dos universidades públicas en un área en la que Uruguay todavía tiene una masa reducida de especialistas.

“Es un hito haber concretado un proyecto de ese porte con las dos instituciones públicas universitarias del país, porque tenemos que pensar que en el día de hoy, en la temática hidrógeno verde, somos pocos investigadores en esta área y unir esfuerzos es lo que nos va a permitir prepararnos para un tema clave a futuro”, sostuvo.

La planta permitirá desarrollar investigación aplicada porque reproduce a escala piloto las distintas etapas de un proceso industrial. Cuenta con sistemas para el tratamiento del agua requerido para la producción, la generación de hidrógeno y las etapas posteriores de almacenamiento y compresión.

Una tecnología pionera en la región

Entre los componentes de la planta se encuentra un sistema de compresión que permite elevar la presión del hidrógeno para su posterior almacenamiento. En particular, los investigadores destacaron el uso de un compresor de hidruros que consideran una tecnología “pionera” a nivel regional.

“Vamos a tener un compresor de hidruros, el cual es el único que existe en América Latina. Las tecnologías que van a ser utilizadas acá van a ser pioneras”, afirmó Olave.

La incorporación de este tipo de equipamiento también tiene un componente formativo. Los estudiantes podrán trabajar directamente con tecnologías vinculadas con la producción, almacenamiento y utilización del hidrógeno.

“Los estudiantes van a tener una capacitación con equipos de alta calidad, innovadores”, agregó.

La infraestructura permitirá además brindar capacitación a estudiantes de grado y posgrado y ofrecer cursos de formación técnica para personas que puedan trabajar en futuros proyectos de hidrógeno, tanto en Uruguay como en otros países.

Del hidrógeno a la electromovilidad y los combustibles sintéticos

La planta estará orientada inicialmente a la producción y uso de hidrógeno verde aplicado a la electromovilidad, pero los investigadores prevén ampliar las líneas de trabajo hacia diferentes aplicaciones.

Para Olave, la capacidad de producir hidrógeno dentro de la propia planta constituye un punto de partida para desarrollar nuevas líneas de investigación y puede abrir otras “posibilidades” en materia de electromovilidad y combustibles sintéticos.

Entre los posibles usos se encuentran también aplicaciones industriales. Pineda señaló que actualmente se estudian alternativas como el metanol, los combustibles sintéticos y los fertilizantes.

La planta contará con una capacidad proyectada para producir aproximadamente un kilogramo de hidrógeno verde por día a 35 bar y con una pureza de 99,9%. Este nivel de pureza es necesario para proteger y asegurar el funcionamiento de las pilas de combustible utilizadas en electromovilidad.

Para producirlo, el laboratorio cuenta con un electrolizador de 2,4 kW, que utiliza electricidad para separar el hidrógeno del agua. Antes de ese proceso, el agua pasa por un sistema de ósmosis que la purifica y, una vez producido el hidrógeno, un sistema de secado elimina la humedad que pueda contener.

Luego, el hidrógeno puede ser comprimido y almacenado para su utilización posterior. El sistema de compresión de la planta permite llevarlo hasta 200 bar de presión, lo que hace posible almacenar una mayor cantidad de hidrógeno en un espacio reducido. Esta etapa es especialmente importante para su uso en electromovilidad.

Una apuesta por generar conocimiento desde el interior

La instalación de la planta en Durazno responde también a una estrategia de descentralización de la educación superior, la investigación y la innovación tecnológica.

Olave destacó que contar con este tipo de infraestructura en el centro del país permite acercar la formación especializada a personas que no pueden trasladarse a Montevideo.

En ese sentido, la planta puede contribuir a formar trabajadores que luego puedan incorporarse a proyectos industriales vinculados con el hidrógeno.

La ubicación también responde a que varios de los proyectos industriales de hidrógeno anunciados en Uruguay están previstos para instalarse fuera de Montevideo.

La proximidad con esos proyectos puede favorecer, a su vez, el vínculo entre la universidad y las empresas.

“Eso también posibilita una mayor cercanía a las empresas, donde podemos estar brindando servicios, intercambiando sobre innovación tecnológica, desarrollando innovación e investigación en conjunto con las empresas y ofreciendo la venta de servicios. Esas son también las posibilidades que brinda el hecho de tener la planta en el interior”, afirmó.

Formar capacidades para una tecnología nueva

Pineda señaló que uno de los principales desafíos que enfrenta Uruguay en materia de hidrógeno verde es el desconocimiento sobre una tecnología que todavía es relativamente nueva.

“Existe todavía desconocimiento, es un área muy nueva”, explicó.

El docente destacó que Uruguay cuenta con antecedentes de investigación en hidrógeno, pero consideró necesario ampliar la cantidad de académicos que trabajan específicamente en esta área.

“Hay un grupo a nivel nacional que ya tiene más de tres décadas estudiando el hidrógeno. Sin embargo, todavía falta ese desarrollo académico, que exista una mayor cantidad de académicos que estemos estudiando el enfoque del hidrógeno”, señaló.

Otro desafío es desarrollar capacidades tecnológicas propias para evitar depender exclusivamente de la importación de equipamiento.

“Uno de los desafíos también es la falta de desarrollo productivo tecnológico, lo cual sucede también en América Latina. Deberíamos poder producir nuestra tecnología del hidrógeno aquí en el mismo país y no tener que importarla”, explicó Pineda.

El investigador advirtió que importar la tecnología puede encarecer los procesos y limitar el uso del hidrógeno.

A estos desafíos se suma la necesidad de contar con recursos humanos especializados.

“Otra limitación también del desarrollo del hidrógeno es el capital humano. En Uruguay tenemos muy poca mano de obra capacitada en esa temática”, sostuvo Olave.

Por eso, señaló que UTEC y Udelar tienen un papel central en la formación de profesionales capaces de responder a una eventual expansión de la actividad.

El hidrógeno como alternativa

La formación y la investigación en hidrógeno verde están vinculadas con uno de los principales desafíos de la transición energética: reducir las emisiones de sectores que son difíciles de electrificar directamente.

Pineda explicó que una de las principales razones para desarrollar esta tecnología está relacionada con la descarbonización industrial.

“Uruguay, al igual que otros países, tiene industrias que son muy contaminantes, emiten muchas emisiones de CO2, y al ser un país agrícola, también hay emisiones”, señaló.

El investigador explicó que el hidrógeno puede utilizarse para producir derivados como combustibles sintéticos, fertilizantes y amoníaco verde que buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por su parte, Olave dijo que Uruguay ya avanzó en la descarbonización de su sector eléctrico y que ahora el desafío se encuentra en otros sectores.

“Hay que descarbonizar los otros sectores que son difíciles de descarbonizar, como el transporte y la industria, que son donde el hidrógeno se puede insertar”, afirmó.

En ese escenario, la producción de hidrógeno a partir de fuentes renovables puede permitir desarrollar alternativas para sectores que actualmente dependen de combustibles importados, añadió.

“Eso permite que el país pueda generar su propio producto y no depender de fuentes externas para el transporte, la industria, el agro, porque sabemos que Uruguay necesita de muchos fertilizantes, que se importan también”, sostuvo.

En esa línea, señaló que el desarrollo del hidrógeno podría abrir nuevos mercados y actividades productivas.

“Se posibilitaría una nueva industria para el país. Serían nuevas capacidades, nuevos mercados”, afirmó.

Una jornada para discutir el desarrollo del hidrógeno

La inauguración de la planta se realizará en el marco de la II Jornada Académica de Hidrógeno Verde, que se desarrollará el jueves 1° y viernes 2 de octubre en UTEC Durazno.

El encuentro reunirá a especialistas, estudiantes, representantes del sector público y privado y organizaciones de la sociedad civil para abordar la temática desde diferentes perspectivas.

Olave explicó que la intención es que la jornada no se limite a los aspectos técnicos, sino que permita discutir también las dimensiones económicas y sociales del desarrollo del hidrógeno.

Se realizarán visitas guiadas por las instalaciones de la planta piloto, dirigidas a participantes del evento, comunidades educativas y público general.

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