“La Intendencia de Maldonado infla lo que va a ser la recaudación para que los números le den. El actual gobierno hace que dialoga, tiene gestos de apertura, hace como que escucha y acuerda, pero los números van a contrapelo de esto”, dijo a la diaria el exintendente Óscar de los Santos (2005-2015), luego de que Reencuentro Frenteamplista, el sector que lidera, se reunió para evaluar el proyecto del ajuste presupuestal presentado por el intendente nacionalista Miguel Abella a la Junta Departamental.
Durante el encuentro realizado el sábado 27 en Pan de Azúcar, en el que participaron ediles, concejales y dirigentes, se analizaron los nueve lineamientos estratégicos del documento oficial y la política financiera postulada por el equipo económico de Abella, a la luz de los resultados de la Rendición de Cuentas 2025 de la Intendencia de Maldonado (IDM) y las proyecciones elaboradas por los asesores de Reencuentro Frenteamplista para el resto del quinquenio. Sobre esa base, el sector concluyó que la administración no podrá cubrir con recursos propios buena parte de las soluciones que propone para abordar la realidad socioeconómica del departamento.
Déficit acumulado de 240 millones de dólares
Para fundamentar tal conclusión, De los Santos citó una gráfica sobre el crecimiento del déficit anual y acumulado de la IDM, elaborada por el asesor económico del sector y exdirector de Hacienda de la comuna, Pedro González. De acuerdo con el análisis de la última Rendición de Cuentas de la IDM, la administración de Enrique Antía “cerró el ejercicio 2025 con 1.393 millones de pesos de déficit (36 millones de dólares), y un déficit acumulado por 9.356 millones de pesos (240 millones de dólares)”.
Fuente: Reencuentro Frenteamolista, elaboración propia.
De los Santos añadió que el incremento del déficit se explica en los gastos de funcionamiento y de gastos personales, “particularmente, en aumentos de grados y cantidad de cargos de confianza”, y que, mientras esto sucede, “baja sistemáticamente la inversión y suben el endeudamiento y el costo financiero de la deuda”. “Si la máquina clientelar de la IDM no cambia el rumbo del gasto, la deuda alcanzará niveles superiores e insostenibles”, advirtió.
Si bien Reencuentro Frenteamplista observa que la recaudación tiene una tendencia de crecimiento real de forma sostenida, el exintendente enfatizó que los gastos de funcionamiento superan año a año esa recaudación. “El actual gobierno se ha preocupado por conseguir inversión del gobierno nacional, pero no en modificar las características clientelares del gasto”, insistió.
Luego mencionó que las obras concretadas desde que Antía asumió su segundo gobierno, en 2020, “han sido sobre la base de multiplicar en casi cinco veces la deuda en dólares”, pero “lo más grave es que el Partido Nacional (PN) se endeuda para seguir funcionando y gasta todos los años más plata de la que ingresa”.
“¿Dónde está la fórmula que propone el intendente Abella para desatar este nudo que estrangula la capacidad de acompañar e impulsar el desarrollo en general y a los trabajadores, emprendedores y sectores más pobres en la infancia, la adolescencia, las mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad? Mantienen la letra, no le dan los números”, fustigó.
Fuente: Reencuentro Frenteamolista, elaboración propia.
“No hay cómo afirmar que las propuestas se concretarán”
Tal como está planteado, para el exintendente el ajuste presupuestal es “una declaración de interés que no tiene fundamentos ni programas como para afirmar que se van a hacer”. Si bien Abella ha insistido en que el ajuste recoge los compromisos de su campaña electoral y los acuerdos de las comisiones multipartidarias, Reencuentro Frenteamplista sostiene que “la administración miente”, y su líder afirma que, “en los números concretos, la inversión baja”.
Abella “dijo en su campaña electoral que las políticas sociales iban a ser su prioridad, pero lo enviado a la Junta es solo una declaración de buenas intenciones sin ningún respaldo material en rubros presupuestales que lo expresen”, consideró De los Santos. También apuntó a la necesidad de que la administración “transparente” sus gastos.
Los informes que estuvieron sobre la mesa en la reunión del sábado marcan la necesidad de auditar la forma del gasto actual, los niveles de endeudamiento con proveedores y la relación contractual con empresas que se repiten y se absorben un muy alto porcentaje del gasto. “El gobierno departamental actual es la continuidad del modelo de gestión anterior y las consecuencias empeorarán”, insistió el exintendente.
Con todo, aspira a que la IDM “democratice las prioridades del gasto”, que se efectúen “transferencias de rubros y controlar la forma en que se hace”. También plantea que “este presupuesto se desarrolle por programa, que se puedan auditar su eficiencia y calidad del gasto, y que se reduzcan los gastos de la máquina partidaria en la que ha transformado a la intendencia el PN y sus aliados”.
El regreso de los presupuestos participativos bajo cuestión
Óscar de los Santos expuso sus reparos sobre el retorno de los presupuestos participativos municipales, cuyo espíritu y reglamento están plasmados en el proyecto del ajuste presupuestal.
“La IDM plantea una serie de condiciones que deja afuera a una parte muy importante del entretejido social”, objetó. Explicó que se realizarán “solo una vez y en propiedades municipales”, con lo cual excluye a instituciones sociales como el centro juvenil Los Zorzales en San Carlos, el hogar para adultos mayores Ginés Cairo Medina o clubes de fútbol que antes podían postular proyectos.
“Queremos un planteo más amplio de la participación de la sociedad en la discusión de la distribución de los recursos presupuestales y no solo para inversión”, dijo el exintendente.
En esa línea, su sector también entiende necesario “sistematizar un relacionamiento institucional” de la intendencia, los municipios, la sociedad civil y los partidos políticos para “reorientar recursos a la inversión en obras, pero esencialmente en políticas sociales que estén asociadas a las prioridades que plantea el gobierno nacional” en el departamento.