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Manuel Adorni, en la Casa Rosada (archivo, 2025)

Foto: AFP

Una cita tarifada con empresarios en la Trump Tower de Punta del Este, motivo oculto del viaje de Adorni en Carnaval

6 minutos de lectura
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El excandidato a alcalde de Punta del Este por el Partido Nacional Rolando Rozenblum fue uno de los organizadores del evento.

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Sin explicaciones para dar sobre quién pagó los cerca de 9.000 dólares que costó el vuelo en avión privado a Punta del Este durante el feriado de Carnaval, Manuel Adorni apeló a un argumento de la esfera íntima: “Tengo derecho a irme de vacaciones con mis hijos”.

El relato del jefe de Gabinete incluyó una primera mentira, que resultaría un eslabón de una larga cadena. “Hacía dos años que no me iba de vacaciones, no tengo por qué dar explicaciones”. A esa altura, la cuenta turística de la familia Adorni-Angeletti en el bienio 2024-2025 acumulaba decenas de miles de millas y dólares gastados en destinos de lujo en el país y en el mundo.

De acuerdo con una información reconstruida por elDiarioAR con dos fuentes con conocimiento directo de los hechos, Adorni también faltó a la verdad sobre el motivo principal del viaje a Punta del Este, entre el 12 y 17 de febrero.

Durante su estadía, el funcionario encabezó una reunión con empresarios uruguayos y argentinos radicados en esa ciudad oriental. Unos 12 asistentes al reservado ágape en la Trump Tower, cerca de la parada 9, sobre la rambla Lorenzo Batlle Pacheco, abonaron 1.000 dólares el cubierto. Los artífices del negocio fueron el socio de Adorni y exconductor en la TV Pública Marcelo Grandio y el empresario y directivo de la Comunidad Israelita de Punta del Este y Maldonado-Uruguay (Cipemu) Rolando Rozenblum.

Grandio y Adorni no respondieron preguntas de este medio. Rozenblum –figura polémica de la política uruguaya– pidió conocer el motivo de la consulta y se comprometió a devolver el llamado, pero finalmente informó que no hablaría con la prensa. Un funcionario de Casa Rosada dijo que trasladaría la inquietud a Adorni, sin respuesta.

La información dada por elDiarioAR de que Adorni, su pareja Bettina Angeletti, los hijos de ambos y el amigo Grandio habían viajado a Punta del Este el 12 de febrero, en un vuelo operado por la empresa Alpha Centauri, fue el disparo de largada para conocer una vida dispendiosa: propiedades por centenares de miles de dólares, refacciones por otro tanto, misteriosos préstamos otorgados por jubiladas, viajes, deudas, alquileres y un gasto mensual en blanco que no baja de los 18.000 dólares. Todo ello, mientras Adorni llevaba la voz cantante de los recortes en universidades y hospitales públicos y asistencia a discapacitados.

El revuelo suscitado por la difusión del viaje de los Adorni y Grandio en el Honda Jet de cinco plazas encendió los corrillos en el mundo empresarial de Punta del Este. De inmediato, el encuentro en la Trump Tower –del que hay registro visual– trascendió el cono del silencio al que se comprometieron los asistentes.

A algunos de los asistentes les pareció impropio e incluso ilegal que se cobrara para escuchar a Adorni, más allá de que prevaleciera una adhesión entusiasta al gobierno ultraderechista argentino en el ambiente empresarial de Punta del Este, en particular en el rubro de desarrolladores inmobiliarios y el negocio de la tecnología de seguridad.

Las fuentes dijeron no saber si Adorni cobró por su presentación o si lo recaudado fue para cubrir los gastos del lugar y el traslado en vuelo privado.

La conversación de los empresarios con Adorni se centró en el panorama legislativo y electoral de cara a 2027, las chances de retorno del peronismo a Casa Rosada y un tema de específico interés para los oyentes argentinos: la Ley de Inocencia Fiscal, la norma que restringe al mínimo el control estatal e impositivo sobre el flujo de fondos, hasta un extremo sin precedentes, y que entró en vigencia el mismo mes del encuentro en la Trump Tower.

Joint venture

Adorni, Milei, Rozenblum y Grandio ya habían armado un pequeño joint venture cuatro años atrás, auspiciado por el estudio Insight Trust, especializado en la creación de fideicomisos en Islas Vírgenes, una guarida fiscal. El 11 de febrero de 2022 organizaron un talk show de Milei y Adorni en el International College, colegio bilingüe puntaesteño que era propiedad de Rozenblum. Cobraron entre 15 y 30 dólares la entrada a un recinto con aforo para unas 1.000 personas. Grandio fue el moderador y la producción integral estuvo a cargo de Imhouse, la empresa a nombre de la cual se emitieron las facturas del vuelo privado de Adorni en febrero, en lo que parece ser la repetición de un esquema.

Aquel viaje de 2022 fundó la amistad de los matrimonios Adorni-Angeletti y Grandio-Nofal, que tanto rédito les traería después. En esa oportunidad, Milei –que conocía a Grandio hacía años– cantó “Panic show” y anticipó los trazos de su proyecto presidencial, y Adorni bromeó con que sería su vocero. Faltaba año y medio para la elección que lo consagró a la Casa Rosada.

Con dos décadas como emigrado a Punta del Este junto con su esposa, Mónica Nofal, Grandio se familiarizó con la Trump Tower apenas quedó inaugurada, en 2022. “Hablaba como si fuera de él y jodía con que la rebautizaría Grandio Tower”, dijo una persona que lo escuchó. A caballo de una vida relajada en su casa de Rincón del Indio, un reducto caro de Punta del Este, producto de la fortuna de su familia política –exaccionista de Torneos y Competencias–, el periodista deportivo Grandio aceleró la frecuencia de sus viajes a Buenos Aires desde que su socio Adorni le consiguió contratos en la TV Pública.

El papel de Rozenblum es más importante que el de Grandio en el ambiente local de Punta del Este. No “juega” de local en la Trump Tower: es local. Formó parte del grupo empresarial que terminó la construcción y comercialización, que había quedado empantanada por problemas de los argentinos que iniciaron la obra. Rozenblum vive en un departamento de la torre junto con su pareja brasileña.

Emigrado de joven a Brasil, él y su padre, Isidoro, montaron un negocio de bicicletas y, en 2006, terminaron condenados en Curitiba por “corrupción activa” y evasión, en la llamada Operación Pôr do Sol, con un presunto desfalco al Estado de decenas de millones de dólares.

Padre e hijo se escaparon de un hospital en una escena cinematográfica y fugaron a Uruguay, hasta que el juicio fue anulado en 2008 por el Tribunal Superior de Justicia de Brasil. Los magistrados detectaron abusos procesales del juez federal Sergio Moro y del fiscal Deltan Dallagnol, la misma dupla que cometería ilegalidades para encarcelar a Lula da Silva una década más tarde.

Con tiempo y dólares, Rozenblum irrumpió en la vida interna del Partido Nacional (PN), uno de los tres que protagonizan la política uruguaya. El ascenso del economista argentino lo entusiasmó al punto de presentarse como “el Milei uruguayo”. Rozemblum fue el promotor de la incursión del ultraderechista español Javier Negre, socio de La Derecha Diario (LDD), durante todo 2024, año electoral en Uruguay. El cubo del cronista de LDD comenzó a aparecer en todos los actos de campaña de Rozenblum en forma tan asidua como las entrevistas que le concedió a Grandio en sus ciclos televisivos.

Finalmente, Rozenblum perdió la primaria del PN ante Javier Carballal en la puja por la alcaldía de Punta del Este, pero le alcanzó para ser electo concejal. Mantiene desde hace dos años la condición de aliado tenso de Carballal y del intendente de Maldonado, Miguel Abella. La desconfianza entre la estructura tradicional de los blancos y el cuentapropista Rozenblum es profunda.

Derecha en alquiler

El papel de Negre expone el tejido regional de la ultraderecha. En su país, articula con Vox, la derecha del Partido Popular y otros grupúsculos de esa vertiente. Con problemas judiciales en España, Negre se trasladó a Buenos Aires, donde fue mimado por Adorni y el aparato comunicacional de Casa Rosada durante más de un año, al tiempo que hizo negocios con gobiernos provinciales, incluidos libertarios y peronistas. Consumado el objetivo, viajó a combatir el comunismo en México y en Uruguay, hasta que se afincó en la Casa Blanca, donde se dedica a dar pelea por Donald Trump.

La vocación política no es la más importante para Rozenblum. Antes, presidió la Cámara Empresarial de Maldonado y el Cipemu, en el que hoy sigue integrando la comisión directiva.

Desde esos pilares, vio una oportunidad con los cerca de 1.000 argentinos emigrados a Punta del Este en los últimos años, comunidad que tiene a figuras tan connotadas como Marcos Galperin, dueño de Mercado Libre, y Martín Migoya, de Globant. Ninguno de esos dos grandes empresarios estuvo en la reunión con Adorni en la Trump Tower, llevada a cabo el domingo 15 o lunes 16 de febrero (difieren las fuentes).

Según Rozenblum, cerca de la mitad de la matrícula de 400 alumnos del International College –escuela fundada por él en 2017, vendida en 2025– eran argentinos. El Cipemu es hoy una entidad binacional, integrada tanto por uruguayos como argentinos, que se dedica a la vida comunitaria, la defensa del Estado de Israel y la asistencia social.

Como organización judía apartidaria, no estuvo involucrada en la visita de Adorni a Punta del Este, más allá de lo que pudieran haber hecho Rozenblum y otros referentes a título individual, indicó a elDiarioAR una voz de la entidad. Una de las fuentes indicó que el Cipemu, con la impronta de Rozenblum, se transformó en una plataforma de promoción política y económica, y en ese marco se dio la visita de Adorni.

La realización de una actividad comercial brinda algo de sentido al pago de un vuelo privado por cinco días, cuyo costo duplica el sueldo que Adorni comenzó a ganar este año y cuadruplica el ingreso mensual durante 2025. Si bien el jefe de Gabinete dijo, sin demostrarlo, que pagó el traslado de su familia a Punta del Este, la alternativa –que Grandio hubiera sido generoso con su amigo– tampoco parecía del todo lógica.

Entre las hipótesis que manejan en el juzgado federal de Ariel Lijo para explicar una carrera desenfrenada hacia el lujo del jefe de Gabinete, se encuentra el cobro de entrevistas y gestiones, un camino en el que los hermanos Milei desarrollaron expertise en cuanto saltaron a la fama.

Nota publicada originalmente por elDiarioAR.

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