Alicia Lusiardo en el Cementerio de Carmelo, donde se encontraron restos óseos (archivo, enero de 2026).

Foto: Ignacio Dotti

Alicia Lusiardo: “La mayoría de nuestro trabajo es verificar la falsedad de la información”

La antropóloga y coordinadora del Grupo de Investigación en Antropología Forense sostuvo que existió ocultamiento de información sobre detenidos desaparecidos y afirmó que “se dio información deliberadamente falsa”.

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La antropóloga y coordinadora del Grupo de Investigación en Antropología Forense (GIAF), Alicia Lusiardo, habló el miércoles en La Colmena, de la diaria Radio, sobre las tareas de búsqueda de detenidos desaparecidos en el país, a casi 21 años de la creación del grupo.

Lusiardo describió las tareas del GIAF como un “buscar a tientas”, aun cuando fue posible encontrar dos fosas clandestinas en el Batallón 14, además de otras dos en el ex Batallón 13. Explicó que la tarea es “compleja”, ya que, “si bien los sitios están señalados desde hace mucho tiempo”, no cuentan con “datos precisos sobre dónde específicamente buscar”, la única “constante”.

“Si realmente depuramos nuestro archivo, lo que hoy orienta las investigaciones en el Batallón 14 y en definitiva lo que estamos haciendo en Montevideo en los predios linderos a la Gruta de Lourdes [en las afueras del ex Batallón 13], tiene que ver con información que ya teníamos en las bases del equipo”, resumió.

La coordinadora reveló que durante el último año el GIAF recibió únicamente “información que reitera esos señalamientos”, y otra que “desvía” los esfuerzos, como ocurrió con una denuncia que indicaba que en el Comando General de la Armada podrían existir restos de personas detenidas desaparecidas. “Encontramos que no había ni siquiera un pozo, como se había indicado en la información”, subrayó.

Según explicó, las técnicas utilizadas permiten no solo determinar la presencia de restos, sino también constatar la existencia de una fosa, lo que permite desmentir “si realmente alguien retiró del terreno algo que enterró en algún momento”.

“Diría que la mayoría de nuestro trabajo es verificar la falsedad de la información”, señaló.

Consultada sobre las recientes declaraciones del comandante en jefe del Ejército, Mario Stevenazzi, quien negó que exista ocultamiento de información en las Fuerzas Armadas, Lusiardo señaló que “es muy confuso el tema de si hay o no ocultamiento” y apuntó a dificultades en el acceso a archivos por parte de distintos colectivos, como el proyecto Cruzar, que aún enfrenta problemas para acceder a información pese a una intimación judicial.

Asimismo, recordó que cuando en 2005 el entonces presidente Tabaré Vázquez ordenó investigar e informar sobre el paradero de detenidos desaparecidos, el Ejército informó del enterramiento, desenterramiento y cremación de seis personas, cuyos cuerpos luego fueron encontrados, y sostuvo que “eso también configura un ocultamiento”.

“El pronunciamiento de él no sé a qué responde; lo que sí decimos nosotros es: ocultamiento hay en términos de que se dio información deliberadamente falsa en su momento, que nosotros pudimos demostrar que no era cierta”, concluyó.

El GIAF estima que quedan unas 25 personas por encontrar en Uruguay

Consultada por los tiempos que podrían demandar las tareas de búsqueda del GIAF, Lusiardo indicó que se trata de algo “muy variable”.

Explicó que el grupo está próximo a finalizar las excavaciones de los 12.000 metros cautelados en la Gruta de Lourdes, en las afueras del Batallón 13, una tarea que “llevó mucho más tiempo del esperado”, debido a las características del terreno, y donde continuarán trabajando en los padrones siguientes hasta completar la zona.

“Vamos a estar todo el 2026 excavando ese margen del arroyo Miguelete”, adelantó.

En tanto, en el Batallón 14 restan intervenir alrededor de diez hectáreas. Allí se realizan trincheras de cerca de tres metros de profundidad, una tarea que, recordó, también depende de factores como el clima.

“Seguramente estemos cerca de dos años para tratar de terminar estas diez hectáreas, si es que no surge información que nos señale con certeza un lugar en el terreno”, resumió.

“Como no hay información, lo vamos cubriendo metro a metro, de una punta a la otra, para dar certeza a las familias y también a la Justicia, de si hay o no una fosa clandestina”, concluyó.

Respecto al número de personas que podrían estar enterradas en los predios investigados, Lusiardo señaló que de la cifra oficial de 162 personas detenidas desaparecidas aún sin identificar, muchas corresponden a casos ocurridos fuera del país.

Con base en la información disponible, estimó que unas 30 personas podrían haber sido enterradas en Uruguay y que actualmente se busca a unas 25 en predios militares y no militares.

Añadió que la mayoría “estarían probablemente ubicadas en fosas clandestinas” en los batallones 13 y 14 o sus inmediaciones, aunque advirtió que en algunos casos “la modalidad de ocultamiento de los cuerpos haya cambiado”.

“Creemos que para esas primeras desapariciones pueden haber modalidades, quizás alguna en cementerio, quizás algún cuerpo de agua como en el caso del Gomensoro; y sobre el final del período dictatorial también podrían haber tenido algún otro destino que no sean estos dos predios”, resumió.