La Intendencia de Montevideo (IM) presentó cinco planes a la Junta Departamental de Montevideo (JDM) que requerirán unos 300 millones de dólares por fuera del presupuesto.
Tras el estudio de la Comisión Especial de Proyectos Extrapresupuestales, la diaria Radio recibió al edil frenteamplista Niro Vázquez y a su homólogo del Partido Nacional (PN) Nicolás Botana para profundizar en las posturas de cara a la inminente votación.
El plan de saneamiento, que sería el séptimo, implica “un endeudamiento de 102,4 millones de dólares y 18 millones más con fondos propios”, explicó Vázquez. Consultado sobre su perspectiva política, se declaró “optimista de que se apruebe con una amplia mayoría”, más allá de los cuatro votos que necesita el Frente Amplio (FA): “Creo que es un plan que puede salir con más de los 21 votos necesarios porque se incluyen propuestas y reclamos históricos de la oposición y porque además es muy difícil después salir a la calle y decir ‘no te voté saneamiento porque prioricé mi afán electoral’”, afirmó.
Por su parte, Botana coincidió en que “es el eje con menos discrepancias”, ya que “siempre la oposición ha acompañado en Montevideo” por tratarse de “obras bastante caras, de gran magnitud”, con un componente de “sensibilidad social” y “el respaldo del BID”. “Dados los antecedentes, lo más claro es que este es el que tiene más chances de ser votado”, sostuvo, aunque aclaró que el PN aún no definió su postura.
En términos generales, el nacionalista dijo que el vínculo entre oficialismo y oposición es bueno, aunque deben “ser firmes” en la posición que adopten. Sobre una eventual negativa a votar los fondos, cuestionó lo que definió como una “falsa oposición”: “Estoy a favor de todo eso y me gustaría que se haga mucho más, de lo que estoy en contra es de cómo lo financiás”, señaló.
Vázquez subrayó que Montevideo “es el único departamento encargado de ejecutar y mantener su saneamiento” y ha conseguido ser “la capital más saneada de América Latina”, con “el 94,2% de los hogares con acceso”; de ejecutarse el nuevo plan, “estaríamos superando el 96%”.
Además, con los fondos se prevé ejecutar obras para la “mitigación de inundaciones” mediante “la instalación de drenaje en arroyo del Buceo y la cañada Matilde”. También, a impulso del Partido Colorado, se incorporó “la reparación del emisario de Punta Carretas (el llamado ‘colector’) para asegurar su vida útil por los próximos, como mínimo, 25 años”.
Asimismo, se proyectan obras en barrios como Villa Don Bosco, Carrasco Este, Villa García, Instrucciones y Lezica Sur. “Uno tiene que seguir una lógica respecto de los planes anteriores, respecto de las conexiones actuales sobre todo, primero por una cuestión de costos, y por las familias”, justificó.
Los planes para las veredas
El plan para las veredas requerirá 65 millones de dólares. Vázquez dijo que apuntan a “intervenir, solo con el endeudamiento existente, el 24,4%” del total de las veredas de la capital. Precisó que, aunque la responsabilidad continúa en manos del vecino, “se apunta a que la IM haga las obras” y que, “en donde se pueda buscar un reintegro de esos fondos para incluirlas en el actual fondo rotatorio de veredas, se va a hacer”.
Se estima que de los 65 millones haya 15 que “puedan tener un retorno” y “estarían rotando constantemente para seguir haciendo veredas”, ya que “se va a cobrar la reparación en muy módicas cuotas”.
En tanto, un documento de la Comisión Departamental de Montevideo del PN cuestionó “el mecanismo de repago diferenciado según el municipio”. Vázquez defendió el criterio y sostuvo que responde a una concepción de “justicia tributaria”, además de señalar que las cuotas irían “de 12 a 48 meses”. Aunque aclaró que ninguno de los planes está “ni seguro ni descartado”, reconoció que este eje es “más complejo que el de saneamiento”, aunque se mostró optimista respecto de su aprobación “con algunos cambios”.
Botana sostuvo que “es muy poco el esfuerzo presupuestal en veredas” y cuestionó el pedido de fondos extrapresupuestales: “Estoy a favor de todo eso y me gustaría que se haga mucho más, de lo que estoy en contra es de cómo lo financiás”, reiteró. También señaló que dejar el mantenimiento en manos de los vecinos, “pensado en términos de accesibilidad, es un sinsentido”, y reclamó “un mayor protagonismo del gobierno departamental”.
Sobre el sistema de repago, coincidió en que “hay barrios donde claramente tenés que subsidiar el 100%”, aunque sostuvo que la IM “tiene que tener un esquema de financiación distinto, por zonas, pero siempre aportar algo”.
Otros ejes
Vázquez señaló que el dinero destinado a limpieza responde a “la urgencia central de Montevideo”, aunque destacó que en los barrios donde se implementa el nuevo sistema de contenedores “Montevideo está más limpia”. La IM prevé ampliar el sistema de contenedores domiciliarios y adquirir nuevos equipos de recolección. “Al igual que los cinco planes, la IM ya hace lo que está pensado acá, pero lo hace más lento”, indicó.
Para calles, se busca “duplicar la inversión presupuestal” con 50 millones más “distribuidos en 35 obras”, por un total de “55 kilómetros lineales más lo que se haga con el presupuesto”.
Por último, respecto de Ciudad Vieja, Vázquez sostuvo que la iniciativa busca “dar un shock de inversión cultural y patrimonial en toda la zona”, y afirmó que “por una cuestión de coherencia discursiva habría que esperar que se acompañe este proyecto”. Además, remarcó que “ninguno de estos planes es un cheque en blanco”.
Botana también cuestionó los planes de calles y limpieza. Sobre el primero, reiteró que el mantenimiento vial forma parte del “abecé constitucional de las intendencias”, por lo que consideró problemático aprobar más endeudamiento sin aumentar la inversión presupuestal.
Respecto de la limpieza, señaló que el nuevo esquema es “común” en otras ciudades y, aunque dijo estar de acuerdo, expresó dudas sobre la frecuencia de recolección por tratarse de “un modelo que es estatal pero tercerizado”.
Finalmente, sobre la revitalización de la Ciudad Vieja, sostuvo que no comprende cómo las obras en infraestructura pública “reactivan económicamente” al barrio y cuestionó la ausencia de medidas que incentiven la inversión y la residencia en la zona.
