En la tarde-noche de este martes en el hotel Costanero de Montevideo, a más de tres años de las próximas elecciones nacionales, el sector Aire Fresco del Partido Nacional (PN) lanzó su nueva lista para Montevideo, la flamante 2020. El acto partidario contó con las oratorias de varios dirigentes del sector –el segundo más votado en los últimos comicios, por detrás de Alianza País–, entre ellos, el edil Diego Rodríguez, el diputado Pedro Jisdonian, los senadores José Luis Falero y Graciela Bianchi y el presidente del directorio del PN, Álvaro Delgado.
En su intervención, Jisdonian dijo que la presentación de la lista 2020 supone “simplemente un nuevo número”, pero “con las mismas convicciones de siempre, esas que tenemos los blancos de Montevideo que nos hacen tan especiales, que nos hacen tener esa coraza para afrontar las adversidades”.
El diputado nacionalista dijo que “hoy los problemas de la gente son los que son siempre que gobierna el Frente Amplio”, y agregó: “Más impuestos, menos trabajo y más inseguridad”. “Eso es lo que está pasando hoy en el Uruguay todo, pero principalmente en Montevideo”, afirmó.
A su turno, Bianchi, quien fue presentada por el moderador del evento como “nuestra madre superiora”, afirmó que la lista 2020 “va a consolidar lo que ya iniciamos”. La senadora nacionalista destacó especialmente el liderazgo de Delgado, con quien, “en los acuerdos y en las discrepancias, hay cariño, y eso en política es muy difícil”.
“Cuando me dicen que no afloje, no voy a aflojar. A veces me pongo un poco demasiado componedora y negociadora, pero esas son circunstancias políticas que uno tiene que valorar, [porque] estamos en un momento muy complejo, de verdad, pero siempre voy a ir para adelante”, expresó Bianchi.
“Es muy difícil ayudar a quien no se quiere dejar ayudar”
Al comienzo de su discurso, que fue el último de la jornada, Delgado trazó el rumbo del sector: “¿Cuál es el objetivo que tenemos? Es alfombrar el camino para la victoria”, señaló. El presidente del directorio del PN puntualizó que esto debe hacerse de “una manera responsable” y “no a cualquier precio”.
Dicho esto, se explayó sobre 2020, que fue “el año del desafío más importante de todo el mundo y de Uruguay. El año en que les pusimos el pecho a los problemas y le pusimos acelerador a la gestión”.
En el período pasado, continuó Delgado, “tratamos –y yo creo que lo conseguimos– de conectar con la gente y de que la gente se sienta amparada, confiada, segura, de que había un gobierno que la entendía y que la cuidaba, que le cuidaba la salud, que le cuidaba la economía y que le cuidaba el alma”.
El excandidato a la presidencia por el PN apuntó que 2020 también fue el año de “la primera decepción”. “Cuando estalló la pandemia en Uruguay, cuando se profundizó, cuando apareció el primer muerto, cuando empezó a agarrar un volumen importante, yo esperé de la oposición –y lo digo hoy decepcionado y no me enorgullece que haya sido así– que hubiera tocado la puerta a la Torre Ejecutiva y hubiera dicho: ‘Presidente, nosotros no lo votamos, pero en este tema cuente con nosotros’”.
Sin embargo, añadió el exsenador, esto no fue así. “Los tuvimos del lado de enfrente, tirando piedras, dando manija con la cuarentena obligatoria, haciendo caceroleos, haciendo paros, asustando con que colapsaban los CTI, que no venían las vacunas, que no servían las vacunas”, expresó. Y remarcó que, “en vez de colaborar con Uruguay”, la entonces oposición intentó, “en el peor momento de Uruguay, sacar un rédito político absolutamente despreciable”.
Luego del racconto sobre el primer año de la emergencia sanitaria, Delgado volvió al presente y manifestó: “Los blancos somos diferentes. A veces nos dicen: ‘Bueno, tienen que ser más duros con esto, en este momento, a ver si [el presidente Yamandú] Orsi tal cosa, y si la camioneta, y si tiene libreta’... No. Que explique lo que tiene que explicar. Es su responsabilidad. Ahora, nosotros también tenemos que cuidar ese reflejo institucional, siempre tenemos que pensar en el día después”.
Delgado sostuvo que actualmente el PN tiene “la responsabilidad de ser una oposición moderna” y “firme en lo que hay que serlo”. Aseguró que los legisladores nacionalistas han sido firmes en el Parlamento, donde también se han presentado propuestas de distinto tipo, pero, sostuvo, “es muy difícil ayudar a quien no se quiere dejar ayudar”.
