Saltar a contenido
Política Gobierno nacional
Durante la incorporación del primer vehículo blindado a la Policía Nacional, el 24 de julio, en la Dirección General de Operaciones Especiales. · Foto: Guillermo Legaria

Durante la incorporación del primer vehículo blindado a la Policía Nacional, el 24 de julio, en la Dirección General de Operaciones Especiales.

Foto: Guillermo Legaria

La Policía incorporó el primer vehículo blindado del Ejército para reforzar el patrullaje en Montevideo

El gobierno informó que uno de los cuatro RPZ Cóndor “ya quedó operativo y comenzó a ser utilizado en tareas de patrullaje” en la capital.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

El gobierno informó este viernes que “ya quedó operativo y comenzó a ser utilizado en tareas de patrullaje” el primero de los cuatro vehículos blindados que, hasta ahora, el Ejército ha cedido a la Policía, en el marco del convenio suscrito entre el Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa Nacional el 26 de junio. “Lo que queremos es, por un lado, la protección de los vecinos con mayores recursos materiales y, por otro, la protección de los funcionarios policiales que llegan a las zonas más complejas”, afirmó el ministro del Interior, Carlos Negro.

Este mismo viernes se dio por finalizado el proceso de capacitación de 19 funcionarios policiales para el manejo de los RPZ Cóndor, los únicos blindados que por el momento han puesto a disposición las Fuerzas Armadas. El acuerdo firmado entre ambas carteras prevé el préstamo de hasta 12 vehículos militares -de distintas marcas y modelos- para operaciones de patrullaje policial. El convenio se dio mientras la Policía espera la llegada y el acondicionamiento de cinco nuevas unidades que serán propiedad del Ministerio del Interior.

El titular de la Dirección General de Operaciones Especiales de la Policía, Jorge González, dijo que “la idea es proteger a los ciudadanos, concurrir a lugares de enfrentamientos armados y tener una protección adecuada para nuestros propios policías”. “Va a haber una tripulación, que va a estar encargada de la conducción del vehículo, y después van a haber integrantes de la patrulla”, señaló; y apuntó que, “en caso de un evento policial, los funcionarios van a descender de los vehículos y realizar las acciones policiales que estimen pertinentes”.

Los RPZ Cóndor tienen un peso aproximado de 9.000 kilos; en el marco del convenio, las unidades fueron ploteadas (se les grabó, en letras negras, el nombre de la Policía Nacional) y equipadas con cámaras y tecnología adicional para mejorar las condiciones de visibilidad.

El general Pablo González, comandante de la División de Ejército II, dijo que se trata de “un transporte blindado de personal”, que permite “llegar a un determinado lugar protegido, porque es blindado, pero luego la operación en el lugar es parte de la técnica policial que se aplique según el caso”. Puntualizó que en el uso de los RPZ Cóndor no participará personal militar.

Los otros tres blindados militares serán incorporados de manera paulatina a las tareas policiales. “Esperamos que en el correr de agosto estén prontos los otros tres vehículos”, apuntó Negro. El despliegue de estos vehículos se limitará exclusivamente a algunos barrios de Montevideo.

El propósito de la medida

En un principio, Negro había informado en el Parlamento que el convenio entre los ministerios del Interior y de Defensa Nacional abarcaría solamente a 12 vehículos blindados Mamba, los cuales serían destinados a “las zonas con mayor incidencia de criminalidad” de la capital. Dichas unidades fueron donadas por el gobierno de Estados Unidos con el propósito de integrarse a “una fuerza de rápida respuesta en el ámbito de las operaciones de paz” que los militares uruguayos llevan a cabo en el exterior del país. Por ese motivo, su eventual utilización en operativos de patrullaje policial en el territorio nacional ha generado algunas interrogantes.

En entrevista con la diaria, días atrás, Negro dijo que la “principal necesidad” del Ministerio del Interior es “contar con vehículos suficientemente protectores, tanto para los policías que van adentro cuando intervienen en zonas que están complicadas como para que los vecinos vean la presencia policial llegando y no quedándose lejos por precaución”. La medida, sostuvo, “tiene una doble finalidad: llegar a la zona y proteger a quienes llegan al territorio”.

En el convenio -que tiene un plazo de seis meses, prorrogable hasta el final del actual período de gobierno- se contempla la posibilidad de que, “en caso de ser requerido por el Ministerio del Interior”, se pueda “designar a personal militar capacitado en el uso de los referidos vehículos bajo los mecanismos legales correspondientes, a los efectos de la conducción de los mismos”.

Consultado al respecto, Negro dijo que “la idea es que, lógicamente, los policías puedan manejar todos los vehículos con los que piensan contar”. Con relación a los Mamba, el ministro dijo que existe “un pedido de autorización a quienes en su momento donaron los vehículos”. “Estamos cumpliendo con todos los requisitos para hacer las cosas como corresponde”, afirmó.