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Política Partidos políticos
Venta de toallas que promocionan a los candidatos presidenciales en una zona residencial de Brasilia. · Foto: Sergio Lima, AFP

Venta de toallas que promocionan a los candidatos presidenciales en una zona residencial de Brasilia.

Foto: Sergio Lima, AFP

Brasil: al FA le preocupa el “retroceso” en la integración regional si triunfa Bolsonaro y prepara acciones en apoyo a Lula

En la fuerza de gobierno reconocen que “no es lo mismo un mapa político latinoamericano con un Brasil con Lula que con Bolsonaro” y llaman a “estar muy alerta a la actitud injerencista” de Trump.

“Estamos quedando solos en el barrio”, advirtió el secretario de Presidencia el domingo pasado en una mateada del Movimiento de Participación Popular. En efecto, el panorama regional de mayoría de gobiernos progresistas con el que asumió el gobierno el 1º de marzo de 2025 cambió rápidamente. La denominada cumbre “en defensa de la democracia” lo grafica. Allí, el presidente de la República, Yamandú Orsi, coincidió en tres instancias con sus pares progresistas de la región y del otro lado del Atlántico: Gabriel Boric (Chile), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia) y Pedro Sánchez (España). De ese elenco, solo permanecen Sánchez, Orsi y Lula, en tanto, los otros se sumaron a los gobiernos de derecha de Argentina, Paraguay, Ecuador, Bolivia y Perú. En ese marco, para el Frente Amplio (FA), la elección presidencial brasileña de octubre adquiere especial relevancia, especialmente por el peso de ese país y lo que supone en el equilibrio de la región.

“Lula está dando una gran batalla y el pueblo brasileño va a una gran batalla, y el día que gane nuevamente Lula, seguramente, vamos a festejar en cada rincón de América Latina un nuevo triunfo del pueblo latinoamericano, porque no se pueden hacer grandes transformaciones sin pensar en la patria grande”, dijo Sánchez poco tiempo atrás, en el acto de Rendición de Cuentas del FA, en el teatro El Galpón. En diálogo con la diaria, el senador y secretario de Relaciones Internacionales del Partido Socialista, Gustavo González, consideró que las elecciones que enfrentarán a Lula da Silva con el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, son “cruciales para América Latina”, no solo “por la inmensidad que implica Brasil, desde el punto de vista político, industrial, económico, social”, sino también por “la gran ofensiva de la derecha a nivel internacional y regional”. “Es clave lograr un freno a esta ofensiva, triunfando en Brasil”, enfatizó.

Hace cuatro años, la segunda vuelta de las elecciones de Brasil, entre Lula da Silva y Jair Bolsonaro, encontraba a Orsi, entonces intendente de Canelones, en San Pablo, junto con el expresidente José Mujica, para esperar los resultados en el comando del Partido de los Trabajadores (PT). Tras aquellos comicios, que luego derivaron en la trama golpista por la que Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión, Orsi dijo entonces en la radio M24 que la “gran alianza democrática” de Lula “disputaba con el autoritarismo”, y calificó el “estilo” de Bolsonaro como “autoritarismo puro y duro”. Por ahora, el presidente no se ha manifestado sobre las elecciones en el vecino país y algunas versiones de prensa apuntan que ha marcado distancia de los llamados en el FA a militar por Lula.

Acciones del FA en apoyo a Lula

“Hay que sumar y no tenemos por qué esconder nuestra afinidad con un gobierno de Lula frente al gobierno de Bolsonaro”, señaló González, para quien se deben volcar “todas las energías y las fuerzas” para lograr un triunfo de Lula da Silva, ya que “no es lo mismo un mapa político latinoamericano con un Brasil con Lula que con Bolsonaro”. “Sería bastante funesto para nosotros que ganara Bolsonaro”, consideró el senador. En ese sentido, reafirmó que “no hay duda” de que nosotros tenemos que pronunciarnos.

El senador diferenció el posicionamiento del gobierno del de la fuerza política, que “ha hecho un pronunciamiento claro al respecto”. De todas formas, consideró que “no estaría mal decir: ‘Sí, yo prefiero que gane’ [Lula da Silva]”; “pero no sé lo que va a hacer el Poder Ejecutivo”, marcó. “Yo, si estuviera en ese lugar, creo que sí, que hay que decir: ‘Sí, tengo más afinidad con Lula’, de lo que no hay duda, además”.

El presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del FA, Fernando Gambera, dijo a la diaria que, como presidente , Orsi “tiene que respetar lo que la norma le impone” y “no hacer más de lo que la ley no le permita”, aunque “claramente es un gobierno que reivindica la integración regional” y “la democracia”. En ese sentido, consideró que, “todos a la vez y cada uno en el rol que le toca”, “tenemos que estar muy alertas a la actitud injerencista del gobierno de [el presidente de Estados Unidos, Donald] Trump”. Remarcó la importancia de “tener una actitud de respaldo” de los resultados y, eventualmente, “frenar cualquier intento de parte de Trump”.

En el FA, están previstas varias acciones para apoyar la candidatura de Lula da Silva. “Lo vivimos como si fuera una elección nuestra”, dijo Gambera y explicó que hace un buen tiempo el PT y el FA tienen “un acuerdo estratégico”, por lo que “vivenciamos lo que les toca como si fuera de nosotros también, y ellos al revés”. En los departamentos de frontera –Artigas, Rivera, Cerro Largo y Rocha–, está en marcha un “trabajo en conjunto” con el PT y las departamentales del FA para “colaborar donde ellos crean que les es importante y que les rinde”. En Montevideo, esta semana se activará el comité de apoyo, del que participan brasileños radicados en Uruguay, con la idea de, unos diez días antes de la primera vuelta del 4 de octubre, hacer un acto público en La Huella de Seregni.

Gambera señaló que un eventual triunfo de Bolsonaro no solo dejaría a Uruguay “rodeado de gobiernos de derecha”, sino que “vamos a quedar muy solos en esta tarea de poder alguna vez avanzar, un poquito aunque sea, en integrar a los pueblos y en integrar en un modelo de desarrollo para nuestra región”. “Brasil es clave, desde el punto de vista del posicionamiento integrador que tiene el gobierno de Lula y las posiciones de Lula, y, además, por la escala que tiene”, sostuvo.

Padrón: “Sería un gigantesco retroceso para la integración regional”

En diálogo con la diaria, Álvaro Padrón, secretario ejecutivo del Centro de Formación para la Integración Regional y asesor del presidente Orsi en esa materia, planteó que hay “un equilibrio muy frágil en los tres niveles geográficos que la región tiene”: el Mercosur, el Consenso de Brasilia y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Uruguay preside actualmente los tres organismos, y en “todos esos procesos Brasil es estratégico”, dijo Padrón. Analizó que la tendencia hacia triunfos de opciones de derecha “no ha alterado todavía un equilibrio”, que está más relacionado con el peso económico y geopolítico, consideró.

Graficó que el 70% del producto interno bruto de los 34 países de América, sin contar a Estados Unidos, corresponde a Canadá, Brasil y México, que “están gobernados por distintas opciones de fuerzas políticas progresistas” y “tienen una mirada sobre la geopolítica actual coincidente”. “Ese es el equilibrio que se puede romper”, señaló. Un cambio de signo en Brasil significaría pasar “a tener un escenario absolutamente diferente del que tenemos ahora, a pesar de que exista esta lectura de una tendencia con relación a las opciones, sobre todo, de ultraderecha en la región”.

Sostuvo que la disputa en Brasil es sobre “proyectos contrapuestos y, por lo tanto, vamos a estar frente a un camino u otro; no a una síntesis”. Consideró que un triunfo de Bolsonaro, además de significar un cambio “cuantitativo porque el factor comercial se va a ver influenciado”, también lo será cualitativamente. “Lo más importante de la elección en Brasil tiene que ver con su historia y con la forma en que Brasil hace política exterior y la relevancia que tuvo siempre en la construcción de la política exterior de nuestro continente”, dijo el analista. Apuntó que, bajo el gobierno de Lula da Silva, además de ser un impulsor del multilateralismo, “Brasil no impulsa la idea de que tenemos que estar con Estados Unidos o con China, sino que lo que hay que hacer es, como región, tener la actitud y la capacidad de negociar con todos en función de nuestros propios intereses”. Al mismo tiempo, “reivindica la soberanía y la no intervención, que es un elemento central hoy en el debate de la política internacional”.

Con todo, para Padrón, “sería un gigantesco retroceso para la integración regional” un “encierro de Brasil, como lo fue el modelo de Bolsonaro, ya que “saca a la región de la discusión internacional y le impide poder ser parte del debate del nuevo orden mundial, y, por lo tanto, alinea a Brasil en una opción que, definitivamente, lo hace incapaz de poder defender un interés propio como región, más allá de la bipolaridad”. “Para un país como el nuestro, donde la integración es un eje estratégico de su inserción internacional, tendríamos un cambio que va a haber que discutir muchísimo si eso ocurre y, probablemente, repensar de manera profunda”, remarcó el asesor.

En materia de estrategia de desarrollo, también consideró que ese “golpe a la integración regional nos afectaría muchísimo”. “Lo que nos queda de industria en nuestro país depende centralmente de la integración regional y, por lo tanto, en gran medida, como le pasa también a Argentina, Paraguay y a cualquier país de la región, del futuro de la industria brasileña”, apuntó. Bajo un gobierno de Bolsonaro, “sabemos que ese factor es absolutamente cuestionado y debilitado, y se fortalece el perfil tradicional de nuestra región, que es el agronegocio”. En cuanto a las relaciones bilaterales, dijo que lo que tiene que hacer Uruguay es “intentar llevarnos bien con todos”.

Ojeda: “Prudencia a la hora de demostrar enormes afinidades”

Esta semana, Orsi finalizó los intercambios sobre política exterior con los líderes partidarios, de cara a su participación en la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas a fin de mes, en Nueva York. En el marco de la primera reunión, el senador y secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, le planteó al presidente que Uruguay debe mantener una “actitud de cooperación cuidadosamente equilibrada” con Brasil y Argentina. “Uruguay no debe aparecer ni pro brasileño ni pro argentino en función de simpatías o antipatías circunstanciales con sus gobiernos”, consideró.

“Nosotros venimos con un discurso bastante consistente desde que asumió este gobierno, en el que le hemos señalado a la cancillería y a la Presidencia que no era bueno tener estos casamientos ideológicos”, dijo Ojeda a la diaria. El senador recordó los encuentros con presidentes progresistas de la región, “que estaban de salida”, y consideró que “todas esas reuniones mostrando afinidad ideológica con presidentes salientes ponen en riesgo la relación con el presidente entrante”. En ese sentido, fue crítico “con el nivel de seguimiento de Brasil” que ha hecho el gobierno y consideró que, “si no gana Lula, Uruguay ya entra un poco condicionado en la relación con el Brasil que viene”. “Por eso es que nosotros pedimos cierta cautela o prudencia a la hora de demostrar enormes afinidades con determinados presidentes de ideología similar”, señaló.

Por otro lado, reconoció como algo positivo la participación de Orsi de una cumbre presidencial sobre cooperación contra el crimen transnacional impulsada por el chileno José Antonio Kast, en el marco de la asamblea de la ONU. “Cuando hace las cosas que hay que hacer, hay que decirlo. Y eso yo lo vi en la reunión, muy claro, con hacer las cosas que hay que hacer para que Uruguay esté mejor. Y, si lo critican desde el FA, bueno, lo sostendremos nosotros”, sostuvo.

Por su parte, el senador nacionalista Sebastián da Silva dijo a la diaria que Lula da Silva es “el último ícono que le queda a los zurdos”. Consideró que el gobierno tiene “un amor platónico con Lula” y, por eso, “que gane Lula no sería malo para Uruguay”, ya que hay una serie de puntos de la agenda bilateral, como el puente sobre el río Yaguarón o el dragado del canal San Gonzalo, que podrían ser “adelantados”. El senador nacionalista –que considera que el gobierno de Bolsonaro “transformó Brasil” y se reconoce admirador de la exministra de Agricultura, Tereza Cristina– afirmó: “Lo que menos me preocupa es el mapita de América Latina” y la correlación de fuerzas. “Lo único que me preocupa es que no hagan una mega devaluación que nos deje con las patas para arriba”, mencionó y también refirió a una eventual “actitud más agresiva” de Bolsonaro con el narcotráfico, lo cual “repercute en forma inmediata en Uruguay”.