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Política Sociedad
José López Mazz (archivo, noviembre de 2024) · Foto: Mara Quintero

José López Mazz (archivo, noviembre de 2024)

Foto: Mara Quintero

Para José López Mazz, hay que “actualizar la visión de nosotros mismos” y asumir que “somos tributarios” de la cultura indígena

El antropólogo llamó a “recuperar” el proceso histórico que atravesaron esos pueblos, con “episodios violentos”, pero también “de resistencia” y que “nuestra historia no ha puesto en valor”.

Este sábado y domingo se celebra la 22ª edición del Día del Patrimonio, y en esta oportunidad la consigna será “Raíces indígenas: pasado, presente y futuro”, algo que según el director de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación del Ministerio de Educación y Cultura, Marcel Suárez, tiene como objetivo “seguir procesando” la reinterpretación de las raíces indígenas de la identidad uruguaya como “un acto de sanación”.

Motivo de ello, el arqueólogo y antropólogo José López Mazz brindó una entrevista a La mañana de la diaria de la diaria Radio en la que caracterizó tales raíces como “profundas” y ahondó en ellas. Explicó que a “los primeros pobladores americanos”, de los que existen diferentes yacimientos en sitios del norte y este del país y que datan de hace 11.000 y 13.000 años atrás, les siguió un proceso de adaptación que derivó en la cultura de “constructores de cerritos”, que “floreció hace 5.000 años”. “Lamentablemente, la historiografía los ignoró mucho, privilegió el mito de los charrúas, pero bueno, esa cultura ocupa un capítulo importante en las raíces indígenas de nuestro país”, resumió.

El antropólogo, autor del libro Cerritos de indios. Arqueología e historia de un pueblo originario de Uruguay, que en sus palabras representa la “síntesis” de 40 años de trabajo, sostuvo que “el pasado indígena” se “empezó realmente a investigar” en las últimas décadas y que antes de eso “era bastante invisibilizado”. “Siempre se consideraba el estereotipo de que eran indígenas bárbaros, que no hubo otra salida que exterminarlos porque eran incapaces de convivir con el desarrollo, y bueno, la otra cara de la moneda es que en realidad dejaron un campo vacío del cual se benefició gente”, repasó.

Dijo que esto “sirvió mucho para ignorar nuestras raíces indígenas”, y sumó el hecho de que los sobrevivientes de su “destrucción sistemática” fueron integrándose a la sociedad “sin muchas ganas de llevar por delante y con orgullo la identidad”, que “era bastante estigmatizada”. Es así que destacó el rol de las investigaciones actuales a la hora de “reivindicar esos saberes” y permite a la gente reencontrarse con “el orgullo de ser descendiente de indígenas”. “Está pasando algo importante en Uruguay en ese sentido”, afirmó el investigador.

Para el antropólogo, el sistema educativo debe “actualizar la visión de nosotros mismos”

López Mazz manifestó su satisfacción, dado que “hoy hay una información importante y de calidad que permite reconocer las peculiaridades de esta cultura”. Sin embargo, y a su parecer, aún hay un debe con respecto a su difusión: “Siempre quedamos con la expectativa de que el sistema educativo sea capaz de absorberlo y actualizar la visión de nosotros mismos”, aseveró, para recordar que la cultura de nuestro país es “tributaria de diferentes vertientes”. Es así que llamó a derrocar “el estereotipo de que somos todos inmigrantes” y trabajar en la mejora de los contenidos de los textos de estudio, que están “absolutamente desactualizados en relación con lo que es la información hoy confiable”.

Entre otros avances que recoge el libro de Mazz se encuentran los cerritos de indios como evidencia de un fenómeno de “urbanismo de baja intensidad”. El antropólogo explicó que, a pesar de que “siempre hubo un prejuicio de primitivismo” a las culturas que los construyeron, una “gran novedad” en las investigaciones maneja que dichas estructuras “en realidad son ordenamientos de unidades” con distribuciones espaciales, que estudian campos como la arqueoastronomía. “El concepto de primitivismo que tanto se usó no tiene ya mucho asidero en relación con la información científica”, destacó.

El experto también hizo un repaso por la historia de esas comunidades y su desaparición. Dijo que si bien ante el arribo de los primeros colonizadores se llevaron adelante intentos por “poder convivir”, poco después, y en los hechos, su expansión derivó en lo contrario. “Lo que también hay que recuperar es que no desaparecieron, como los dinosaurios, porque cayó un asteroide: hubo episodios violentos, sistemáticos, y también hubo episodios de resistencia que nuestra historia no ha puesto en valor”, resumió.

“Nosotros somos tributarios de esa cultura sin darnos cuenta”, algo que se manifiesta, entre otras cosas, en el habla, explicó. Es así que, minutos después, apeló a desarrollar los “puntos de encuentro entre los docentes e investigadores” para incorporar dichos conceptos a la formación de niños y adolescentes, y expresó su intención de colaborar a dichos efectos.

“Creo que hay un envión muy fuerte. De hecho, yo estuve en la Comisión de Patrimonio 15 años y nunca nadie me dio bolilla con que hubiera un día [en] que se homenajeara a las raíces indígenas”, recapituló. Y concluyó: “Celebro que finalmente la Comisión de Patrimonio eligió el tema para plantearlo”.