El senador colorado Robert Silva le envió una carta al presidente Yamandú Orsi en la que manifestó su “profunda preocupación por el deterioro de la seguridad pública y el crecimiento de la violencia criminal que atraviesa nuestro país”. La misiva, a la que tuvo acceso la diaria, fue enviada el miércoles, es decir, después de que se informase que en el primer semestre del año se registró un aumento de 6,6% en los homicidios y antes de que un niño 12 años fuese asesinado en un ataque a balazos mientras se realizaban picadas clandestinas en la rambla del Parque Rodó.
“Las cifras difundidas recientemente por el Ministerio del Interior sobre la evolución de los homicidios representan una señal de alarma que Uruguay no puede relativizar ni acostumbrarse a aceptar”, escribió el legislador del Partido Colorado (PC); y señaló que “detrás de cada homicidio hay una familia quebrada y un Estado que no logró cumplir con su obligación más elemental”, esto es, “proteger la vida, la libertad y la integridad de las personas”.
No obstante, Silva sostuvo que “los números no alcanzan para describir la magnitud del problema”, dado que “existe otra realidad, menos cuantificable, pero igualmente reveladora”. Mencionó, por ejemplo, a los estudiantes que “evitan transitar por algunos barrios”, a los comerciantes que cada vez gastan más dinero en protegerse y las madres y los padres que “viven con angustia cada vez que sus hijos salen de sus casas”.
“La seguridad debe convertirse en una prioridad nacional”
En la carta, Silva puntualiza que “el fenómeno que enfrenta hoy Uruguay excede ampliamente a la delincuencia tradicional”. En ese sentido, señaló que el crimen organizado, el narcotráfico y el lavado de activos constituyen “una amenaza que avanza y que exige una respuesta del Estado con la misma amplitud, coordinación y capacidad de actuación”.
Dirigiéndose directamente a Orsi, el legislador del PC manifestó: “Señor presidente, creemos que ha llegado el momento de que usted asuma personalmente el liderazgo de esta política pública”. “La seguridad debe convertirse en una prioridad nacional encabezada por el presidente de la República, convocando a todos los organismos con competencias directas e indirectas para actuar bajo una estrategia común, coordinada y articulada”, agregó.
Con este propósito, Silva le propuso al mandatario crear un Comando de Seguridad Integral, ámbito que sería presidido por el presidente de la República y que reuniría “de manera permanente” a las autoridades del Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa Nacional, la Secretaría de Inteligencia Estratégica del Estado y la Fiscalía General de la Nación, entre organismos públicos “cuya participación resulte indispensable para enfrentar, de manera integral, las distintas manifestaciones del crimen organizado”.
Se trata de una propuesta que había sido incluida en el programa de gobierno que presentó Silva en las elecciones internas de 2024, cuando se postuló por el sector Crece del PC. Allí se establecía que el Comando de Seguridad Integral a crearse tendría como cometido central “la articulación, coordinación y ejecución de políticas y programas interinstitucionales y focalizados”. Uno de los asesores de Silva en materia de seguridad fue Diego Sanjurjo, quien actualmente está al frente del Área de Estadística y Criminología Aplicada del Ministerio del Interior.
Según aclaró Silva en la carta, “no se trata de crear una nueva estructura burocrática”, sino de “establecer un ámbito permanente de conducción, coordinación, intercambio de inteligencia, definición de prioridades nacionales, seguimiento de resultados y articulación operativa entre instituciones que hoy persiguen objetivos comunes, aunque muchas veces lo hagan sin una integración estratégica suficiente”. El senador colorado puntualizó que la seguridad “es un asunto que debe unir a los uruguayos por encima de cualquier diferencia política”.
