Graciela Bianchi, Valeria Ripoll y Julio María Sanguinetti, el 26 de mayo, en el Palacio Legislativo.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Graciela Bianchi: “Tenemos que convencer a la población de sacar a los presos de Domingo Arena”

En un evento en el Parlamento, la senadora del Partido Nacional dijo que en Uruguay solo “quedan cuatro” desaparecidos y aseguró que de parte de los militares “no hubo voluntad de exterminio”, sino “desviaciones”.

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Este martes de noche, en la sala de eventos del edificio anexo del Palacio Legislativo, se dio cita una nueva edición del ciclo de conferencias impulsado por el senador colorado Gustavo Zubía bajo el título “La justicia en debate”, que se centra en “fiscalías ideologizadas”, “procesos sin garantías”, “denuncias falsas” y “culpables sin pruebas”; básicamente, se enfoca en la defensa de los militares presos por delitos de lesa humanidad. En el lugar no quedaba ni una silla vacía, y entre el público marcó presencia, como en alguna edición anterior de este evento, el extupamaro Héctor Amodio Pérez.

“Acá les está hablando una persona que militó y juntó firmas con Germán [Araújo] para derogar la ley de caducidad. Estar acá significa que muchos evolucionamos, que pudimos volver a confiar en cosas en las que habíamos dejado de confiar porque nos dejamos llevar por ideologías muy extremas, no democráticas”, subrayó la senadora del Partido Nacional Graciela Bianchi, una de las oradoras, y recordó su pasaje por el Frente Amplio.

Bianchi insistió con que les “mintieron mucho”, los “estafaron gran parte” de su vida”, y “hoy se sabe que es posible que la historia se estudie y se pueda poner sobre la mesa” este tema, aunque “menos rápido” de lo que quisieran. “Pero gran parte de la sociedad uruguaya evolucionó. Tenemos que conquistar a los indecisos, a las personas que están en el centro. No sé exactamente lo que quiere decir el centro, pero sí estoy segura de que de los extremos nunca vamos a salir bien”, expresó.

Más adelante, Bianchi arremetió contra Ignacio Errandonea, referente de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. Dijo que es “una persona sumamente cuestionable” y no entiende “por qué tiene esa cara de odio”. En ese instante, se escuchó alguna risa en el público del salón de eventos del anexo y le siguieron varios aplausos. Bianchi ratificó lo dicho: “Realmente tiene cara de odio”. “Yo conocí a la primera generación de Familiares y no tenían este odio, no lo tenían”, agregó.

La senadora nacionalista sostuvo que le deben demostrar a la población que ellos tienen “la verdad”, que cometieron “muchos errores” y se dejaron “engañar”. Por lo tanto, deben “sacar rápidamente a quienes están en donde mueren”. “Y no es un eslogan: tiene que ser una aspiración”, remarcó. “Yo hoy comprendo mucho más a los familiares [de militares presos] que están acá [en el evento]. Porque me consta qué pasó con los desaparecidos. Hace muchos años que sabemos que en Uruguay hay pocos desaparecidos; quedan cuatro. Acá no hubo voluntad de exterminio. Solamente conocemos la situación de Julio Castro, que murió con un tiro en la nuca. Pero sabemos –y esto probablemente sea titular mañana– que fueron desviaciones”, sostuvo.

Bianchi dijo que “no puede haber nadie condenado, ni procesado ni muerto en la cárcel porque existió la ley de caducidad”, y ese “es el argumento mayor”, el “que quiso el cuerpo electoral”. Así las cosas, llamó a sacar “rápidamente a los que no debieran estar sufriendo lo que están sufriendo”.

Por último, Bianchi se refirió a Ricardo Perciballe, el fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad. Dijo que lo tiene en su “memoria” y que no es rencorosa, pero sí “memoriosa”. En ese momento fue interrumpida por una señora del público que, a viva voz, dijo: “¡Se van a morir todos antes!”, en referencia a los militares presos en Domingo Arena. “Acabo de decir que lo prioritario es que tenemos que convencer a la población de sacar a los presos de Domingo Arena”, subrayó, en respuesta, la senadora blanca.

Amigos son los amigos

“Yo voy a Domingo Arena, y sigo yendo porque tengo un amigo en el cual creo y sé que está injustamente preso. Lo he escrito y lo he dicho, y creo que todos deberíamos procurar ese afán de reconciliación”, dijo, por su parte, el expresidente colorado Julio María Sanguinetti, otro de los oradores, en referencia al militar retirado Walter Díaz, preso en el marco de la causa que investiga la muerte de Gilberto Coghlan.

Más adelante, Sanguinetti dijo que hace pocos días alguien le remarcó el “coraje” que tiene por decir que Juan María Bordaberry y Juan Carlos Blanco “no ordenaron la muerte” de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz. “Ningún coraje, es convicción. Se precisa coraje porque mucha gente condena al barrer, sin mirar los acontecimientos”, sostuvo.

Dijo que “la orden” hacia Argentina “vino de acá”, pero no de Bordaberry y Blanco. “Primero, porque los considero personas, en ese aspecto, honorables, más allá de las distancias políticas que podríamos haber tenido después. Y porque, además, ya a esa altura, objetivamente, nadie puede pensar que tenían el poder, porque ya no lo tenían. Pocos meses después, Bordaberry fue desalojado. Eso estaba en ciertos servicios de inteligencia, donde sí hubo responsables directos de esos crímenes, que, desgraciadamente, hoy nos siguen torturando y siguen afectando tanto a la comunidad militar, a la cual yo comandé con orgullo diez años [por ser dos veces presidente], porque vengo de familia militar”, finalizó Sanguinetti.