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Política Parlamento
Durante el homenaje, el 19 de mayo, en el Parlamento. · Foto: Gianni Schiaffarino

Durante el homenaje, el 19 de mayo, en el Parlamento.

Foto: Gianni Schiaffarino

A 50 años de sus asesinatos en Buenos Aires, la Asamblea General rindió homenaje a Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz

Rafael Michelini, senador suplente del Frente Amplio e hijo de Zelmar, sostuvo que “siempre se puede hacer más” con respecto al reclamo de Memoria, Verdad y Justicia.

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La Asamblea General sesionó este martes de manera extraordinaria para rendir homenaje a los exlegisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, a 50 años de los asesinatos en Buenos Aires. Además de familiares de Michelini y Gutiérrez Ruiz, asistieron al Palacio Legislativo el expresidente Julio María Sanguinetti, el presidente del Partido Nacional, Álvaro Delgado, y varias autoridades del gobierno nacional.

Exiliados de la dictadura cívico-militar, Michelini y Gutiérrez Ruiz fueron asesinados en la capital argentina, en el marco del Plan Cóndor, junto con Rosario Barredo y William Whitelaw, exintegrantes del Movimiento de Liberación Nacional, al tiempo que el médico y militante Manuel Liberoff fue secuestrado y permanece desaparecido.

El primero en tomar la palabra en la Asamblea General este martes fue el senador frenteamplista Óscar Andrade, quien catalogó los hechos como “un elemento terrible de impunidad y un mensaje de la coordinación represiva del terrorismo de Estado que asoló a nuestra América”. Andrade señaló que el asesinato de Michelini y Gutiérrez Ruiz “no fue la única tragedia del golpe de Estado”, en referencia a las múltiples violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. “Cada 20 de mayo, los rostros que marchan con cientos de miles de brazos por 18 de Julio nos hacen recordar esa deuda con la justicia, con la verdad y con la memoria que tiene Uruguay”, expresó.

Luego de Andrade y de varias intervenciones de legisladores frenteamplistas, habló el senador suplente Rafael Michelini, hijo de Zelmar, quien compartió algunos detalles de la vida de su familia durante la dictadura, antes, durante y después del asesinato de su padre. “Todos los que eran perseguidos llegaban a él; llegaban a otros también, pero llegaban a él”, afirmó.

Para Michelini, el asesinato de su padre y el de Gutiérrez Ruiz, así como la muerte de Cecilia Fontana de Heber, quien fue envenenada por las fuerzas represivas, constituyeron de alguna forma “el principio del fin” de la dictadura. Porque “la sociedad uruguaya no aguanta asesinos”, afirmó.

Con respecto al reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, Michelini sostuvo que “siempre se puede hacer más”. Mencionó que conversó sobre esto con el presidente de la República, Yamandú Orsi. “Si las nuevas generaciones no piden más, no va a haber más. Siempre por caminos de paz, por supuesto, esa es la norma absoluta”, manifestó.

Javier García: “A ellos los recordaremos siempre. A sus asesinos, nada”

Por su parte, el senador nacionalista Javier García calificó el asesinato de los exlegisladores como un hecho “miserable y aberrante”. El legislador de la oposición dijo que los eventos ocurridos durante la dictadura tienen origen en un “odio que había logrado imponerse en nuestro país”, algo que “se expresó en esos años negros por derecha, por izquierda, por civiles y por militares”. “El terrorismo en esos tiempos trágicos se impuso y le ganó con la pólvora a la política”, resaltó.

Para García, las muertes de Michelini y Gutiérrez Ruiz fueron “la expresión más pura y dura de una dictadura” y “un crimen aberrante a la democracia”. “A ellos los recordaremos siempre. A sus asesinos, nada”, agregó.

“Que el recuerdo del Toba y Zelmar no sea solo motivo de una sesión solemne; que sea fermento e impulso para que se renuncie para siempre a la violencia política ejercida desde cualquier lado. Y para que los que aún no lo han hecho asuman públicamente su cuotaparte, [porque] se lo merece su memoria y se lo merece el Uruguay democrático”, concluyó García.

Por su parte, el senador Pedro Bordaberry –el único legislador del Partido Colorado que intervino en la sesión– dijo que “todo homicidio, sin excepción, merece la reprobación más absoluta de la sociedad y sus instituciones”. Bordaberry destacó la “necesidad de recorrer el camino a la verdad”, algo que no puede darse sin “buscar los caminos de paz y reconciliación nacional”. “La memoria sin reconciliación no construye nada; pero la reconciliación sin verdad tampoco es posible”, señaló, y apuntó que “las dos cosas juntas, verdad y reconciliación, son lo que Uruguay necesita”.