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Fin de semana Gobiernos departamentales

El intendente de Montevideo, Mario Bergara.

Foto: Ernesto Ryan

Bergara llamó a “dar la pelea en el territorio, en los barrios, en las redes” ante una oposición “cerril” y “tosca”

Para el intendente de Montevideo, “sería bastante iluso pensar que el Partido Nacional lleva adelante la estrategia de ‘ni un vaso de agua’ al gobierno sin la anuencia o el impulso” de Lacalle Pou.

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El 10 de julio se cumplió un año de la gestión de Mario Bergara como intendente de Montevideo. El jerarca presentó un balance ante la Junta Departamental y conversó en la semana con la Mesa Política del Frente Amplio (FA) y con los sectores seregnistas sobre los logros y desafíos de la administración capitalina. En entrevista con la diaria, Bergara hizo un balance político del momento actual, conversó sobre la apuesta del espacio seregnista en la interna y detalló qué se planifica para la reforma del transporte metropolitano en materia de obras en las avenidas.

Si tuvieras que elegir un solo logro de tu gestión hasta ahora, ¿cuál mencionarías?

Que construimos la plataforma, que se nutrió al menos de cuatro procesos. Uno fue el reordenamiento financiero inmediato de la intendencia. El déficit operacional de la intendencia había sido muy alto en 2024, tuvimos que tomar un conjunto de medidas para ordenar financieramente la situación y eso es fundamental para poder mirar para adelante con capacidad de desarrollar las políticas.

En segundo lugar, la aprobación del presupuesto, que enviamos a partir de un proceso de planificación estratégica que hicimos. Con la asignación de recursos reflejamos la orientación de las políticas y las principales prioridades, las que marca la gente en el monitoreo de opinión pública que la intendencia hace [desde hace] más de dos décadas. Obviamente que están en primer lugar el tema de la limpieza y los residuos, en segundo lugar los temas de la movilidad y el tránsito. Son las dos áreas que completan prácticamente la mitad del presupuesto.

Un tercer aspecto fue haber logrado el acuerdo con los trabajadores, el convenio colectivo con la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), que es una buena noticia para nosotros y creemos que también para los trabajadores, dado el contenido del convenio y porque es una base para procesar los pequeños conflictos que puedan ir surgiendo.

Y el cuarto proceso es el vinculado a la aprobación en la junta de cuatro planes que nos permiten acelerar la transformación en el departamento: el plan de limpieza, el plan de saneamiento, el plan de calles y el plan de veredas, que requerían votos de ediles de la oposición. El plan de saneamiento por 130 millones de dólares fue aprobado por unanimidad. Los otros tres planes que suman los otros 130 millones de dólares se aprobaron con cuatro votos de la oposición, con aquellos ediles que comparten con nosotros la visión de que ahora es tiempo de hacer las cosas, que ya pasaron las elecciones, que la ciudadanía ya eligió quién va a gobernar este período, que estamos lejos de un nuevo período electoral, y por lo tanto la lógica no es estar en campaña cerrada, cerril, los cinco años. Es un financiamiento que nosotros nos atrevimos a solicitar sobre la base de que la intendencia está en condiciones financieras óptimas para hacerlo porque el nivel de deuda es extremadamente bajo. O sea que desde el punto de vista final de la sustentabilidad financiera no hay ningún riesgo de sobreendeudamiento.

Estos cuatro procesos nos ayudan a construir la plataforma para ahora sí concentrar mucho más en la ejecución y empezar a desarrollar todas estas tareas de manera más acelerada.

¿Cuáles fueron tus planteos en la reunión con la Mesa Política del FA?

Repasamos justamente todos estos aspectos y los principales proyectos hacia adelante, vinculados a la recolección de residuos, que es un cambio absolutamente integral, y lo vinculado a la movilidad y el transporte, en particular sobre el sistema de movilidad metropolitano.

Y después, más en la perspectiva política, justamente, el hecho de entender que estamos avanzando, de entender que estamos en un mundo donde a veces la inmediatez que cada vez es más intensa reclama soluciones más rápidas, pero bueno, no hay soluciones mágicas. Todas estas cosas, sobre todo estas dos que acabo de mencionar, que son de una envergadura realmente muy grande, no son cosas que se hacen de un día para el otro. Pero que en todo caso, los frenteamplistas tenemos que sentir el orgullo de los 35 años de gobierno departamental y también del proceso en el que se está avanzando.

En la perspectiva política es importante que los frenteamplistas apuntalemos las gestiones tanto del gobierno nacional como de los cuatro gobiernos departamentales que tiene el FA. Cuando desde la oposición se dice “no hay que votar nada porque si no le quitamos posibilidades a la coalición para pelear la intendencia dentro de cuatro años”, lo están diciendo con todas las letras. Dejan de lado las necesidades de la gente en función de una especulación político-electoral menor, de elecciones que van a venir dentro de cuatro años. Eso también nos deja en claro el rol de la fuerza política, que juega su papel en el diálogo con la ciudadanía, en defender la gestión en un contexto siempre de demanda y de crítica. Dar la pelea en el territorio, en los barrios, en las redes, porque está claro y explícito desde la oposición que ellos están en clave de oposición cerril, cerrada, todo que no, ni un voto, ni un vaso de agua, ni al gobierno nacional, ni al gobierno departamental, puramente por un interés político electoral, dejando de lado las necesidades de la gente.

¿Qué inquietud recogiste de los frenteamplistas de la Mesa Política?

Básicamente se comparte este análisis político. La intervención de Fernando Pereira [presidente del FA] fue muy clara con respecto a esto, y en general lo que hubo fueron más bien consultas sobre aspectos concretos, pero no aspectos en clave de gestión, sino en clave de presentación política de las cosas que estamos haciendo. Básicamente hubo un acuerdo en el diagnóstico; el planteamiento de que la fuerza política tenga un rol más sustantivo en el debate público con estas cosas fue consensual. Y además se suma a lo que había sido la tesitura de la Mesa Departamental del FA, que en este mismo contexto fue la que tomó la iniciativa de hacer reuniones itinerantes en los ocho municipios con la presencia de los jerarcas de la intendencia. O sea, creo que ahí hay un alineamiento tanto de la mesa política nacional como de la departamental, en clave de ir a los territorios con la gestión, pero también con el mensaje político de que hay que defender las gestiones frenteamplistas, con las críticas que correspondan, pero en un contexto en donde siempre es mejor que siga gobernando el FA.

Hace muchos años que las encuestas de opinión pública en Montevideo marcan una desaprobación mayoritaria. Esto también sucede en el caso de tu gestión, ¿a qué te parece que obedece?

En primer lugar, sería muy fácil empezar a responder eso diciendo “la encuesta que vale es la de las urnas”. Y en las urnas el FA lleva ocho elecciones consecutivas ganando, incluso con más de la mayoría absoluta de votos en Montevideo. Obviamente, hay siempre aspectos que implican evaluaciones positivas y otros negativas. La intendencia hace un monitoreo permanente de la opinión de los vecinos y las vecinas sobre la enorme cantidad de tareas que hace. Muchas de esas tienen valoraciones positivas y las deficitarias son las que tenemos que tomar como prioridades, que fue lo que hizo ahora esta administración: el tema limpieza, el tema transporte, movilidad.

Creo que de todas maneras en la última etapa hay un panorama que es diferente, porque hay un panorama general en donde las aprobaciones bajas o bastante bajas que se dan en el gobierno nacional, en el gobierno de Montevideo, en la oposición, marcan, creo yo, un estado de ánimo de la sociedad con respecto a estos temas que responde a procesos que van más allá de la evaluación puntual y concreta de cada gestión. Uno ve aprobaciones bajas en el gobierno nacional, aprobaciones también bajas en Montevideo. Nos preocupa, tomamos nota. Nos preocupa también que sea una proporción importante de gente que es frenteamplista y que no está aprobando la gestión. Eso es un dato novedoso, no porque dentro del FA haya faltado crítica históricamente, pero no tanto una expresión de desaprobación en una encuesta de la gestión de los gobiernos frenteamplistas.

Uno podría decir: “El problema central está en la gestión y está en la decepción que pueda tener la gente con respecto al gobierno departamental o al gobierno nacional”. Entonces eso debería estar siendo capitalizado por la oposición, pero uno ve los niveles de aprobación de la oposición y son aún más pobres que los de los propios gobiernos. Con lo cual creo que hay que entender esto en ese panorama, en ese contexto en donde obviamente los debates públicos se dan de otra manera, donde las redes juegan un rol. Las redes contribuyen al sentido de inmediatez, pero no contribuyen con soluciones mágicas para las cosas.

Cuando uno desgrana la encuesta que hacemos cada dos o tres meses, no hay mayores sorpresas, hay muchas tareas de la intendencia bien valoradas, y por otro lado está el tema de la basura y el tema de la movilidad. O sea, hay un foco en temas concretos. Nosotros sentimos que abordamos ese tema principal de los residuos con un plan, con una política que presentamos a los pocos días de asumir en la Junta Departamental: un cambio cultural, temas de educación en los centros de estudio, impulsar la valorización de los residuos a través del reciclado, del compostaje, cambios en algunas infraestructuras, desarrollo de cooperativas para la clasificación, en fin, hay todo un montón de aspectos del plan, pero está claro que el protagonista central es el cambio en el sistema de recolección. Ahí hay un problema que tiene mucho que ver con el sistema basado en los contenedores en la vía pública y que estamos transformando de manera integral. Esto no es un parche, no es una cosa parcial, es un plan global que va a alcanzar a prácticamente medio millón de hogares en Montevideo, de ir hacia los contenedores intradomiciliarios o intraprediales, y en algunos casos incluso contenedores soterrados, retirando la mayoría de los contenedores de la vía pública. Ya hemos avanzado en el entorno del 10% de ese proceso. En los barrios donde este cambio ya ocurrió, el escenario está cambiando sustantivamente, y la percepción y el sentimiento de los vecinos y las vecinas también están cambiando sustantivamente.

¿Tienen algún dato concreto en este sentido?

Sí, nosotros tenemos un monitoreo del sentimiento en el debate público, sobre todo en las redes, en donde está habiendo un cambio claro, pero incluso lo vemos a nivel de prensa: hay varias notas de prensa, incluso en los informativos, en donde van a los barrios donde este proceso ya se ha hecho y la gente manifiesta explícitamente su satisfacción. Eso nos hace ser optimistas con respecto a cómo va a ir este proceso, y somos optimistas de que a medida que esto avance, vamos también a ver eso reflejado en mayores niveles de aprobación. No es el objetivo central, el objetivo central es resolver el tema de los residuos en el departamento.

La intendencia planea llegar a medio millón de hogares al final del quinquenio con los contenedores domiciliarios e intraprediales, ¿es escalable esta solución a toda la población de Montevideo?

Estamos hablando de que este sistema es hábil en nuestro análisis para alrededor de 480.000 hogares, y que hay unos 60.000 hogares que van a mantener la otra estructura, pero con otra intensidad de servicio dado que reformulamos todo el sistema. No sería eficiente ni eficaz instalar esto en algunas zonas donde los hogares están muy espaciados, en algunas zonas rurales de Montevideo o en zonas donde están muy concentrados edificios que no tienen la capacidad de absorber los contenedores intraprediales. Hay más bien dificultades puntuales en cuanto a dónde ponemos los contenedores, hay edificios que tienen espacios y otros que no. Eso va a hacer que los contenedores intraprediales e intradomiciliarios no vayan a alcanzar el 100% de los hogares porque efectivamente hay algunas zonas donde hay dificultades para la ubicación de los contenedores que harían muy ineficiente implementar esto. Estamos hablando del orden de unos 60.000 hogares, que en el final del proceso van a seguir con contenedores en la vía pública, pero toda esta reformulación también va a permitir una mayor intensidad de pasaje de camión y de la limpieza en esas áreas. De los 11.800 contenedores que había en la vía pública ya se retiraron casi 1.000 y vamos a terminar sacando más de 7.000, pero algunos van a quedar.

Los cuatro ediles de la oposición que acompañaron los planes de la intendencia en limpieza, calles y veredas ¿pueden seguir apoyando con su voto en otros temas o fue solo en este caso puntual?

Las negociaciones son plan por plan. Los ediles que acompañaron con su voto a estos planes lo hicieron porque comprendieron que los planes eran razonables e incidieron en algunos cambios. Nosotros estuvimos abiertos a modificar la propuesta original y ellos entendieron que ahora es el tiempo de hacer las cosas y no de bloquearlas. Quedó un plan sin votar que propusimos en su momento, que fue el de revitalización de la Ciudad Vieja. El planteamiento fue que faltaba trabajarlo un poco más, pulirlo un poco más, y nosotros estamos totalmente abiertos a eso y lo vamos a hacer.

Mario Bergara.

Foto: Ernesto Ryan

¿Se va a presentar este año el plan?

Vamos a avanzar este año. Si llegamos a la votación este año, no lo puedo garantizar, pero vamos a avanzar mucho. También hay que entender que la tesitura de buena parte de la oposición, desde el punto de vista político, no es la adecuada, ni siquiera está siendo positiva para la propia oposición: sus niveles de aprobación, en un lugar que es relativamente cómodo, son peores que los del gobierno departamental y del gobierno nacional.

Esa tesitura de no apoyar nada además es contradictoria, porque el plan de saneamiento se votó por unanimidad, y es la mitad del dinero que se aprobó. Y uno podría pensar “bueno, te aprobaron ese plan porque les parecía bien y los demás les parecían mal”. No, ese no fue el argumento. El argumento es que no hay que votarle nada a la intendencia, que no hay que endeudar más a la intendencia. Una senadora planteaba: “No hay que darle los votos a Bergara”. No, no es a Bergara al que se le vota esto, es a la ciudadanía, porque esto es para hacer más calles, más veredas, más limpieza, más saneamiento.

Esta tesitura a cuatro años de las próximas elecciones realmente implica un juego político que no le hace bien a nadie, que va en contra de las tradiciones políticas históricas en Uruguay, incluso del relacionamiento entre oficialismo y oposición. Dejar totalmente de lado los intereses de la ciudadanía por un juego político menor y extemporáneo, cuatro años antes o tres años antes, también genera dificultades para la oposición.

¿Cuánto te parece que incide en esta posición el expresidente Luis Lacalle Pou como líder de la oposición?

Los líderes siempre inciden. Difícilmente se despliegue una estrategia, en este caso una estrategia de oposición, si no tiene el apuntalamiento y el impulso de los líderes. Sería bastante iluso pensar que el Partido Nacional en particular lleva adelante una estrategia de oposición cerril, tosca diría yo, sin la anuencia o el impulso de su líder.

¿Te parece que también incidió en la decisión de blancos, colorados e independientes de no votar la Rendición de Cuentas en general?

Sí, claro. No creo que haya antecedente de partidos políticos que digan que no van a votar una Rendición de Cuentas al segundo día de presentada, cuando no pasó ninguna delegación, ni oficial, ni institucional, ni social, por el Parlamento para dar sus perspectivas, sus fundamentaciones. Realmente es una postura política, creo yo, equivocada, con cosas contradictorias, como decir “no vamos a aprobar en general la rendición, pero capaz que aprobamos alguna cosa puntual en el articulado”. Estoy convencido de que en la coalición hay legisladores experientes que saben que si la ley no se aprueba en general, no se entra en la discusión particular.

Ellos dicen que Cabildo Abierto va a votar la rendición en general.

Esa especulación es tristísima, ¿no? Como yo sé que igual lo va a votar Cabildo y va a hacer su desgaste, entonces me paro en la posición cómoda de mostrar a la ciudadanía una oposición cerril, pero igual después las cosas van a avanzar hechas por el gobierno. Me parece una tesitura de un facilismo político que no hace a las mejores tradiciones políticas del Uruguay.

Creo que si hay algo que haríamos mal con la ciudadanía es empezar la campaña electoral ya. Que lamentablemente es lo que vemos desde el Partido Nacional, que no vota nada para no ayudar a los gobiernos y a la gente haciendo cálculo electoral de 2029 o de 2030. Mientras discutíamos estas cosas, en el Partido Nacional se lanzó una lista departamental para 2030, la lista 2020 de Aire Fresco. Si la campaña electoral arranca en 2026, eso es muy negativo para la gente y para el país.

Avances en la reforma del transporte metropolitano

La ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, dijo hace algunos meses que la reforma del transporte metropolitano está en un proceso de diseño conceptual. ¿Qué participación tiene en esto la Intendencia de Montevideo y cuándo va a terminar ese proceso?

El proceso es que una vez que acordamos en el terreno político el dibujo grueso del nuevo sistema, hay que entrar a aterrizar. Esto tiene dos etapas: una que se llama el diseño conceptual, que es empezar justamente a llevar a lo concreto el dibujo, y después el proyecto ejecutivo, ya con todos los detalles desde el punto de vista ingenieril, arquitectónico, económico. Esto es un proceso que ya se inició, ya se asignó la consultoría para hacer el diseño conceptual, y a partir de este se hará el proyecto ejecutivo; es un proceso que va a llevar prácticamente hasta fin de año. No quiere decir que no se puedan ir haciendo algunos trabajos preparatorios, pero las licitaciones para las obras principales del proyecto tienen que esperar al proyecto ejecutivo. Por lo tanto, estimamos que en el correr del primer semestre de 2027 se iniciarán las obras sustantivas del nuevo sistema.

En cuanto a la participación en la gobernanza, la Ley de Presupuesto creó una agencia del sistema de transporte metropolitano, integrada por el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Transporte y el Ministerio de Economía, y las tres intendencias departamentales metropolitanas. Esa agencia ya está funcionando de manera provisoria en cuanto a sus designaciones, pero ya está funcionando y es la que está tomando las decisiones. La asignación, por ejemplo, de la consultora para el diseño conceptual se tomó en la agencia. Por el momento todo ese proceso está fluyendo con mucha tranquilidad, con mucha normalidad, y todos preocupados por acelerar lo más posible ya que pretendemos cumplir con lo planteado por el presidente de la República en la Asamblea General el 2 de marzo, que fue iniciar obras en 2027 y tener el sistema funcionando para 2029.

Después de mucha discusión, finalmente se descartó la opción del túnel por 18 de Julio, opción que la Intendencia de Montevideo rechazaba. ¿Tuviste que convencer al presidente Yamandú Orsi o ya estaba convencido?

Yamandú no tenía una tesitura jugada a favor del túnel ni mucho menos. Él fue intendente, sabe lo que son los tiempos del mundo de las obras de infraestructura. En lo personal, digamos, Yamandú nunca nos transmitió que fuera partidario del túnel. Pero en todo caso, el túnel era una posibilidad en el diseño y había que incorporar a la evaluación todos los terrenos, el terreno de infraestructura, ingenieril, del diseño de la movilidad, el terreno financiero, el político. Y la postura de la intendencia fue que no era la opción que satisfacía de mejor manera todas estas dimensiones.

¿El diseño conceptual de la reforma va a estar orientado en la dirección de la propuesta que presentó en su momento la Intendencia de Montevideo?

Sí, claro. Es la que se aprobó. O sea, una vez que se laudaron los temas y el proyecto pasó a ser uno. Todos empujamos para la consecución de este dibujo grueso que acordamos.

¿Cómo explicarías los cambios para una persona que no está al tanto del tema?

Va a haber dos carriles preferenciales de transporte colectivo, que entre los dos suman unos 50 kilómetros. Uno que viene de El Pinar hasta la plaza Independencia, otro que viene de la zona de Zonamérica a la plaza Independencia, y que convergen en la zona de Tres Cruces, por eso la importancia crucial del intercambiador en Tres Cruces. Uno viene por Giannattasio y Avenida Italia, el otro por Camino Maldonado y 8 de Octubre, y convergen hacia 18 de Julio hasta la plaza Independencia. Esos carriles preferenciales y segregados, es decir, separados del tránsito vehicular, se van a hacer con ómnibus grandes que pueden llegar a más de 200 personas, biarticulados, que van a estar pasando con muchísima frecuencia y que de alguna manera sustituyen una buena cantidad de líneas actuales, tanto departamentales como interdepartamentales. Con lo cual esto también hay que complementarlo con un rediseño de todas las líneas prácticamente del departamento, también lo tiene que hacer Canelones. El rediseño de líneas va a implicar cómo estas troncales sustituyen un montón de líneas, cómo el conjunto de las líneas son funcionales y nutren los troncales, y cómo se refuerzan las áreas del departamento que no van a ser atravesadas por ahora por este tipo de troncales, por ejemplo, hacia el oeste. De hecho, nosotros estimamos que en la sustitución de líneas van a quedar alrededor de 150 unidades, vehículos de transporte colectivo disponibles que van a ser utilizados para reforzar zonas donde hoy el sistema de transporte público es más deficitario.

¿Ya se definió dónde va a haber cruces transversales con soterramiento en 18 de Julio?

En 18 de Julio no va a haber soterramiento, va a ser por vía de la calle, los ómnibus van a ir y venir en el centro de la calle y quedan espacios para el transporte vehicular y para la ciclovía.

¿Esto no puede generar problemas con los cruces transversales?

No, porque están medidos como suficientes a partir de un flujo. Va a haber una readecuación semafórica consistente con darle prioridad al transporte colectivo, pero los flujos estimados dan suficiente tiempo para que los cruces, tanto de vehículos como de peatones, se hagan con normalidad.

En los tramos largos sí hay pasos a desnivel que en principio serían cinco, tres en Avenida Italia –a la altura de Luis Alberto Herrera, de Batlle y Ordóñez y de Bolivia– y dos en 8 de Octubre, también en Batlle Ordóñez y en Luis Alberto Herrera. Ahí sí se vio necesario hacer obra que salteara el cruce. Los vehículos particulares van por abajo en principio; no se descarta que sea por arriba, pero en principio es por abajo.

¿Los operadores de los ómnibus biarticulados van a ser los actuales operadores del transporte colectivo?

Los actuales u otros, ¿no? En eso todavía hay aspectos para definirse, pero está claro que los operadores actuales van a ser parte del sistema. Los ómnibus en principio serían propiedad de la agencia de la que hablamos, pero la operación se haría a partir de empresas. ¿Qué constelación de empresas son las que van a terminar proveyendo estos servicios? Bueno, es algo que todavía habrá que seguir estudiando, pero parto de la base de que las actuales operadoras van a ser parte del sistema.

El reclamo de una parte de la oposición de cerrar TV Ciudad

Esta semana dijiste en Canal 5 que por más que una parte de la oposición quiera cerrar TV Ciudad, eso no va a suceder. La oposición ha dicho directamente que TV Ciudad es un comité de base, ¿qué te parecen esas declaraciones?

Un disparate. Basta ver TV Ciudad para darse cuenta de que no es un comité de base. Es más, nosotros desde el oficialismo a veces decimos “pero a veces TV Ciudad…”. Está bien que sea crítico, nosotros impulsamos, en primer lugar, la independencia operacional y de perspectiva. Podrán verificar con las autoridades de TV Ciudad hoy que la interferencia política no existe en ese sentido. Sí, teniendo en cuenta que es un canal de la intendencia, un canal departamental, nosotros sentimos que tiene que haber foco en las cosas del departamento, pero en lo que son las cuestiones periodísticas, yo creo que ni los informativos ni los periodísticos que tiene TV Ciudad podrían catalogarse como un comité de base ni mucho menos.

Pero lo grave de todo esto es que si no te gusta la orientación de un canal, ¿entonces políticamente hay que cerrarlo? Si te incomoda una pregunta en una conferencia de prensa, ¿entonces hay que cerrar el canal? Si fuera así, estaríamos todos pidiendo en algún momento que se cierre algún canal o alguna radio, lo cual sería absolutamente disparatado y poco democrático, autoritario. Pareciera que acá hay dos cosas que parece que le importan a la oposición. Primero, que TV Ciudad haga preguntas incómodas. O que se gasta plata. Son como las dos cosas por las que dicen: “Ah, hay que cerrar TV Ciudad”. Si fuera así habría que cerrar unas cuantas cosas.

TV Ciudad tiene que existir primero por cuestiones de pluralidad. Cuando se habla de sesgos en los medios de comunicación, que alguien me venga a mostrar acá un medio de comunicación que no tenga sesgo. Los sesgos son naturales.

El argumento ahí es que es un medio público, a diferencia de un medio privado.

Y los medios privados son privados hasta por ahí no más, en el sentido de que utilizan el espectro radioeléctrico que es del Estado, que incluso el FA intentó que se pagara por eso y el gobierno anterior los exoneró de pagar y durante décadas los tuvieron gratuitamente. Además, en el gobierno anterior hubo un proceso en donde a los cuatro canales privados de televisión en Montevideo se les dio más de diez millones de dólares por un proceso más que discutible a través de Antel. O sea, hay muchísimo subsidio público en el funcionamiento de los canales privados. Yo no estoy diciendo que en función de esto haya que revisar todo eso. Pero eso de decir “los privados que hagan lo que quieran” como si no hubiera financiamiento público involucrado o implícito ahí, no.

Pero además, medios como TV Ciudad contribuyen al debate, a tener visiones distintas, y la mejor garantía para evitar justamente sesgos totalitarios es que haya pluralidad. Para nosotros TV Ciudad además tiene un aporte importante en clave cultural. Hay muchos perfiles de TV Ciudad que no se ven en otros canales. Hay mucho foco en cuestiones del departamento, cosa que está en la naturaleza de ser un canal departamental. O sea, todas esas consideraciones hacen que nosotros digamos: no le vemos ningún sentido a que solo porque no te guste una pregunta o porque te parezca que se gasta mucha plata, haya que cerrar. Hay que hacer un trabajo más eficiente, por supuesto. Hay que tener una tesitura comercial más agresiva, también. Hay un buen ejemplo ahora de Canal 5 con el tema del Mundial, ¿verdad?

¿Qué planes tiene la intendencia para la Estación Central de AFE?

La Estación Central, después de más de dos décadas de litigio, finalmente quedó en manos del Estado, en particular del Ministerio de Transporte. Nosotros estamos en diálogo con el ministerio porque la idea es obviamente hacer allí un polo de actividades, viviendas, comercio, transporte. Se va a hacer un llamado a expresiones de interés lo antes posible para desarrollar proyectos concretos con inversiones que cambien drásticamente esa zona, que es una zona privilegiada, histórica, que es un patrimonio espectacular. También la intendencia tiene cosas para hacer al margen de eso, como, por ejemplo, lo que está planteado dentro del plan de saneamiento, que son obras para mitigar el impacto de las inundaciones que se dan cuando llueve intensamente en esa zona.

Cuando se cumplió un año de tu gestión, Seregnistas y diez agrupaciones más emitieron una declaración de respaldo, ¿se está pensando en conformar un espacio más amplio?

Aspiramos a eso, sumando los grupos que integran Seregnistas más estos otros grupos que se han acercado en el último tiempo; estamos hablando de unos 20 grupos dentro del Frente Amplio que ojalá podamos avanzar hacia la conformación de lo que podríamos llamar un espacio seregnista. Tiene el impulso desde lo departamental pero obviamente tiene vocación nacional. En este FA donde hay bloques bien consolidados, como el MPP, como el Partido Comunista o el Partido Socialista, Seregnistas tiene un rol a jugar, y fortalecer Seregnistas para nosotros es importante en el marco de fortalecer al FA.

Obviamente esto también tiene un horizonte más o menos inmediato que son las elecciones internas del FA, que van a ser sobre fines de este año o principio del año próximo, donde se van a renovar las autoridades de la fuerza política. Este espacio seregnista ya tiene acordado que va a estar acompañando la reelección de Fernando Pereira como presidente, pero también aspiramos a tener un espacio importante en la estructura del Frente.

Hay algunas posturas que ya son comunes a todo este espacio. Una es la de apoyar a Fernando [Pereira] en la reelección; otra es plantear la necesidad de reordenar un poco la presentación electoral del FA, en particular mitigando la presentación de las llamadas colectoras. Esto no va en contra de ningún compañero, sino de la metodología, porque obviamente hay espacios en el FA que llevaron colectoras en la elección anterior y ahora en esta última más grupos fueron tomando esa elección, porque les da rédito electoral, pero no es parte de un proceso político, porque cuando se presentan 500 listas de personas “desconocidas”, en donde en cada lista lo que los une son cosas que no tienen que ver con la política, no estamos profundizando la política. Estamos teniendo una tecnología electoral que es redituable, pero que antes y después genera dificultades políticas. El problema es que si no lo resolvemos, en la próxima elección, el incentivo entonces es a que o uno es el hijo de la pavota, o vamos todos con colectoras y ese sería el peor escenario posible.