Dado que los partidos de la Coalición Republicana no acompañarán la Rendición de Cuentas en general, los dos votos que necesita el oficialismo para aprobar el proyecto de ley podrían estar en Cabildo Abierto (CA). En ese sentido, el presidente del partido, Guido Manini Ríos, confirmó en La mañana de la diaria que van a dar sus votos, pero “a mejorar ese proyecto”.
El cabildante indicó que realizarán propuestas y creen que contarán con “el eco suficiente” para, a partir de ahí, votar. “Si chocáramos contra un muro, contra una actitud soberbia que digan ‘es esto o nada’ y no podemos cambiar ni una coma, ahí vamos a discutir si damos o no damos los votos, pero yo estoy seguro de que esa no va a ser la realidad, como no lo fue el año pasado”, sostuvo en relación a la aprobación del presupuesto quinquenal en 2025.
Adelantó que preparan una propuesta “realista” y solicitarán una reunión al presidente de la República, Yamandú Orsi, que será “seguramente la semana que viene o la otra”.
Uno de los ejes principales del proyecto de ley es la unificación del sistema de transferencias para las infancias y adolescencias, con un 20% condicional a la asistencia a centros educativos y a controles médicos. El presidente de CA piensa que “todo debería estar condicionado” para “asegurarse” de que los recursos del Estado “vayan al fin para el cual se los entrega”.
En ese sentido, aseguró que “es común ver el desvío de esos fondos”. “He visitado [un] montón de asentamientos donde la gente vive en condiciones indignas, hacinados, como animales en algunos casos, realmente tristísimo. Eso sí: todos con un celular de última generación y con un plasma más [grande] que el que yo tengo en mi casa”, aseveró.
Un argumento de las autoridades es que ese mecanismo de control no implica el regreso de los niños y adolescentes al sistema educativo. Manini coincidió en que “el riesgo está”, pero consideró que, si la exigencia está en la legislación, se “abre la puerta para que esté mucho más presente el asistente social o quien sea que ejerza el control para tratar de obligar a que esos niños vayan a la escuela”. A su vez, sobre la forma para cobrar el beneficio, opinó que “es mejor a través de una tarjeta” para “hacer un seguimiento de qué fue que se compró con eso” que pagar en efectivo.
La exvicepresidenta de la República Lucía Topolansky dijo que si CA no aporta sus votos, “caería en una contradicción” porque hay “un lote de soldados” que serán beneficiados por el nuevo sistema de transferencias. Manini acotó que lo consideran y creen que es necesario “aumentar esa asignación” porque con los 31 millones de dólares previstos en la iniciativa “no alcanza”. La exigencia estará incluida en su propuesta a Orsi y dijo que debería ser “no menos del doble”, aunque “no necesariamente en monto, sino en prestaciones, servicios y apoyos que signifiquen una duplicación”.
Por otro lado, Manini consideró que las fuentes de trabajo privadas están “cada vez más complicadas” y se reemplazan con funcionarios públicos, con lo que el Estado es “más grande y más gordo”. Llamó a “dar señales” de que lo anterior no se perpetuará y podría ser “tal vez un porcentaje, un 1% anual de reducción de la plantilla de funcionarios del Estado, incluyendo intendencias”. Indicó que existen “reparticiones que pueden ser prescindibles totalmente, que se pueden ir sacando, funciones que se duplican, intendencias que hacen lo mismo que el gobierno nacional, flotas de vehículos excesivas y todo el tema de viajes y gastos innecesarios”.
En ese marco, consultado por el peso en el Estado de los funcionarios de las Fuerzas Armadas, afirmó que están “condicionadas al territorio” y no a la cantidad de población, pero dijo que no está cerrado “a que haya que analizar si es que se puede reducir”. También señaló que no incluirán “como condición” el proyecto de ley de prisión domiciliaria para reclusos mayores de 65 años que beneficiaría a exrepresores de la dictadura porque “son cosas diferentes”, aunque insistió con que que se trata de una “venganza” que está “avergonzándonos a todos, inclusive a los que llevan adelante ese proceso”.
La “intromisión” de Estados Unidos en otros países genera “irritación”
El jueves, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lideró en Washington una cumbre para “combatir el resurgimiento del terrorismo político”, en la que mencionó al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros ante representantes de 66 países, entre ellos Uruguay.
Para Manini, la “intromisión e intención de incidir a la interna de otros países” genera “irritación” y “rechazo”. “Podría haber coincidido con esa definición de Estados Unidos hace 60 años, pero hoy me parece que suena hasta ridículo”, criticó el dirigente. Además, se refirió al hecho de que la administración de Donald Trump aplicó un arancel de 25% a Brasil. Manini cuestionó que los aranceles “van y vienen” en función del “humor del presidente”, resulta “poco serio cómo se está manejando Estados Unidos en su política exterior en estos últimos tiempos” y “conduce a un desprestigio”.
En noviembre de 2024, cuando Trump ganó las últimas elecciones, Manini lo felicitó en redes sociales. Al respecto, sostuvo que el republicano “le viene errando feo” y las políticas que aplicó desde su asunción ameritan “ser cauteloso y estar muy alerta a la hora de apoyar algo de eso”. Además, explicó que su posteo “iba sobre todo a que Trump representaba una reacción a ese wokismo político que estaba en cierta forma pudriendo a la sociedad norteamericana”.
