El Sindicato de Trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra) responsabilizaron la semana pasada a la multinacional belga Katoen Natie por la falta de avances y de entendimiento en las negociaciones para alcanzar un nuevo convenio colectivo. El sábado, el sindicato detuvo sus actividades en la terminal a las 12.00, para retomarlas a las 23 horas.
El sindicato de TCP ya había parado durante 48 horas entre el 22 y el 24 de junio por el mismo motivo. Según explicó entonces a la diaria el secretario general del Supra, Álvaro Reinaldo, la posición de Katoen Natie en el mercado amerita exigir que “asegure a todos los jornaleros 25 jornales” para, de esa forma, “emparejar a todos los trabajadores”.
Este miércoles TCP informó a través de un comunicado que “no fue posible avanzar” en una nueva instancia de negociación en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y responsabilizó al sindicato de mantener “como condición previa para iniciar la negociación que la empresa otorgue determinadas compensaciones económicas anticipadas”. En ese sentido, enfatizó que se trata de un planteo que nada tiene que ver con “materias propias de la negociación colectiva y no puede convertirse en un requisito para habilitar el diálogo”.
Catalogando el hecho como de “especial gravedad”, TCP también informó que “el sindicato se niega” a realizar el abastecimiento de agua potable a los buques e “impide que empresas tercerizadas presten ese servicio”, advirtiendo de “una generalización del conflicto si TCP realiza el suministro”. La empresa detalló que “históricamente” se ha “garantizado el abastecimiento de agua potable para consumo humano a los buques”, y a partir del último convenio colectivo, se estableció “una compensación específica” para dicha función.
Finalmente, este último aspecto fue el que desencadenó que, luego de que la terminal decidiera “garantizar el abastecimiento de agua potable”, el sindicato volviera a “declarar un paro de actividades por tiempo indeterminado con reintegro espontáneo a partir de las 17.00”, informó en un nuevo comunicado la propia TCP.
“De persistir esta situación y no restablecerse las condiciones mínimas para una negociación libre, responsable y de buena fe, TCP adoptará las medidas adicionales que resulten necesarias para proteger la continuidad de sus operaciones, el cumplimiento de sus obligaciones y los intereses de la empresa, sus clientes y la comunidad portuaria”, concluyó el segundo mensaje emitido por parte de TCP durante la tarde del miércoles.
La preocupación de las organizaciones empresariales
Paralelamente, un comunicado conjunto de la Asociación Rural del Uruguay, la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, la Cámara de Industrias del Uruguay, la Cámara Mercantil de Productos del País y la Unión de Exportadores del Uruguay manifestó la “preocupación” que existe en el mundo empresarial por la situación que se vive en el puerto de Montevideo.
La comunicación detalló que en 2025 hubo “más de 30 días con disrupciones operativas” y sumó que en 2026 ya van 25 días. “¿Hasta cuándo se admitirá que conflictos particulares sigan manteniendo en jaque al comercio exterior del país, y como consecuencia de ello, a su economía?”, se preguntó el mensaje público.
En el mismo sentido, recordó que el Poder Ejecutivo remitió al Parlamento un proyecto de ley que “persigue mejorar las condiciones de competitividad que imperan en el país y con ello bajar el costo de vida de los uruguayos”. Sin embargo, marcó que por el otro lado se permite “la generación de sobrecostos y se profundizan los problemas de conectividad”.
Por último, el comunicado de las organizaciones empresariales mencionó también los “grandes esfuerzos” realizados por el país para “concretar acuerdos comerciales” y subrayó que ahora es necesario “aprovechar esas oportunidades”. En esa línea, se remarcó que “es imperativo tener abiertas las puertas que nos unen al mundo”. “El puerto de Montevideo no debe, ni por un conflicto ni bajo ninguna otra circunstancia, detener su actividad”, puntualizó. Concluyó que es “urgente que el Poder Ejecutivo adopte medidas para subsanar esta situación y asegurar el normal desarrollo de sus actividades en el futuro”.
Según informó el senador colorado Robert Silva a través de su cuenta de X, se convocó a TCP y al Supra a la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Senadores y comparecerán este jueves. “La situación de la principal terminal portuaria del país es grave y se deben arbitrar soluciones”, afirmó el legislador.