El Sindicato de Trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), conjuntamente con el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra), emitió un comunicado en el que responsabiliza a la multinacional belga Katoen Natie por la falta de avances y de entendimiento en las negociaciones para alcanzar un nuevo convenio colectivo, motivo por el cual hace una semana atrás hicieron un paro de 48 horas.
Por intermedio de una nota dirigida a la opinión pública este martes, el gremio expresa que “la responsabilidad empresarial en el conflicto, la situación actual de incertidumbre, es exclusiva de la empresa”, y que “fue a su expreso pedido que se incluyó una cláusula de extinción del convenio al llegar a su vencimiento. De haberse optado por la ultractividad (la prórroga automática del convenio anterior), el escenario actual en la terminal sería completamente diferente”.
En estas condiciones, “el trabajador debe estar a total disponibilidad de la empresa durante todo el mes, pendiente del teléfono para saber si trabaja y en qué horario. Las convocatorias pueden ser tanto de mañana, tarde o noche, imposibilitando cualquier planificación de la vida familiar”, apunta.
Con respecto al sistema de descansos, el gremio lo califica como “impredecible”, ya que el derecho al descanso se otorga tras trabajar seis días de corrido, “lo que hace imposible saber con antelación qué día de la semana se podrá compartir con la familia. Esta es la cruda realidad laboral que ofrece TCP”.
Con relación a la concesión pública y las respectivas ganancias, el sindicato portuario afirma que se trata “de una terminal que goza de una concesión del Estado hasta 2081 y con prioridad de atraque, lo que obliga a los buques a operar allí. Año tras año, asistimos a balances económicos con ganancias multimillonarias (alcanzando los 67 millones de dólares en 2025). Ante esto hay que preguntarse: ¿qué beneficio real le queda a Uruguay? Sería sumamente saludable que esa respuesta también fuera de conocimiento público”.
Sobre la posición de los trabajadores en el conflicto, el sindicato manifiesta: “Lamentamos profundamente la situación que atraviesa el puerto. Sin embargo, los trabajadores somos tan rehenes como el propio país por haberle entregado la llave del movimiento de contenedores a esta corporación. Nuestro único y legítimo interés es concurrir a nuestros puestos de trabajo, percibir un salario digno y regresar sanos y salvos a nuestros hogares”.
