Porque “la institución mantiene un elevado nivel de endeudamiento”, a pesar de “su acceso reiterado” al Fondo de Garantía para la Reestructuración de Pasivos de las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva –creado por la Ley 18.439–, el Poder Ejecutivo le solicitó al Parlamento que aprobara la extensión de la intervención del Casmu por un nuevo plazo de dos años.
En el proyecto de ley, aprobado el martes en la Cámara de Senadores y este miércoles en la Cámara de Diputados, el gobierno solicitó, además, autorizar otro acceso por parte de la mutualista al Fondo de Garantía por un monto equivalente a 120 millones de dólares. Tras un acuerdo entre el oficialismo y la oposición, esto último fue desglosado del proyecto y se someterá a votación en las próximas semanas, una vez que las autoridades de los ministerios de Economía y Finanzas (MEF) y de Salud Pública (MSP) hayan remitido la información que fue solicitada por la oposición, como, por ejemplo, el plan de reestructuración para el Casmu.
El Casmu, uno de los principales prestadores de salud –con unos 171.000 afiliados a la fecha–, fue intervenido –sin desplazamiento de autoridades– en julio de 2024, durante el gobierno de Luis Lacalle Pou. Luego de sucesivas prórrogas, estaba previsto que el plazo de la intervención finalizara este miércoles 29 de julio. Si el Parlamento no hubiese aprobado la nueva prórroga de dos años, tal como solicitó el Poder Ejecutivo, los acreedores de la mutualista habrían tenido la posibilidad de presentarse ante la Justicia para pedir el concordato de la institución.
Se mantiene “una situación económica financiera de elevada fragilidad”
Horas antes de que el Parlamento aprobase el proyecto, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, concurrió a la Comisión de Hacienda del Senado, integrada con la de Salud Pública, para defender la solicitud del Poder Ejecutivo. Según consta en la versión taquigráfica de la sesión, a la que tuvo acceso la diaria, Oddone puntualizó que el acceso al Fondo de Garantía no supone que el Estado asista financieramente a la mutualista, sino que “simplemente está garantizando el endeudamiento privado de la institución”.
Asimismo, el ministro señaló que el acceso a ese fondo “quedará sujeto a la previa aprobación de los planes de reestructuración” por parte del gobierno. “La razón por la cual el acceso al fondo es importante es porque se quiere evitar el quiebre de caja para aportaciones próximas y, sobre todo, mejorar la estructura de pasivos de la institución”, señaló, y apuntó que la estructura de pasivos que tiene actualmente el Casmu “es una herencia de distintas gestiones”.
Con respecto a la ampliación de la intervención, Oddone dijo que, desde el punto de vista del equipo económico, se trata de “la mejor manera de garantizar la continuidad de la institución en condiciones tales que pueda prestar a sus afiliados los servicios en forma adecuada”. Se trata, a su vez, de “la mejor forma de preservar la calidad de la situación financiera del Casmu, algo que protege, por supuesto, no solamente a los afiliados y a la institución, sino también a todos los proveedores y acreedores de la entidad”.
El subsecretario del MEF, Martín Vallcorba, explicó que el acceso al Fondo de Garantía por parte del Casmu tampoco implica “un aumento del endeudamiento”, dado que, “cuando solicita el acceso al fondo, utiliza estos fondos para la reestructuración de los pasivos que tiene actualmente”. “Cerca del 80% de la garantía que se solicita sustituye garantías anteriores del propio Fondo de Garantía”, precisó, y apuntó que el 20% restante “tiene que ver con pasivos comerciales con respecto a los cuales la institución ha venido incrementando el plazo de pagos a proveedores y también la cancelación de algunos sobregiros bancarios y otras deudas con agentes financieros no bancarios a los que la institución ha venido recurriendo en el último tiempo, a plazos cortos y a tasas de interés muy elevadas”.
Vallcorba subrayó que lo que se solicitó “no implica un aumento del endeudamiento, sino que es una sustitución del endeudamiento, una reestructuración, ganando en plazo y en condiciones, con una reducción de la tasa de interés”.
Por su parte, el subsecretario del MSP, Leonel Briozzo apuntó que, si bien la mutualista ha seguido “prestando asistencia sin afectación de la calidad asistencial”, todavía se mantiene “una situación económica financiera de elevada fragilidad, que se caracteriza por un patrimonio negativo, insuficiencia de capital de trabajo, elevados costos financieros y una fuerte dependencia del refinanciamiento de sus pasivos”.
No obstante, el jerarca dijo que las nuevas autoridades del Casmu, que asumieron en octubre del año pasado, han impulsado “un conjunto de medidas de reestructura orientadas a modificar las causas estructurales de la crisis”. A modo de ejemplo, mencionó que hubo una “reorganización de la estructura gerencial, con reducción y redefinición de las áreas administrativa, financiera y asistencial”, y también una “revisión integral de los contratos vigentes, procurando renegociaciones, rescisiones y reducción de los costos de servicios tercerizados”, entre otras medidas.
Briozzo sostuvo que el objetivo del proyecto presentado por el Poder EJecutivo busca “evitar un proceso de liquidación –como en su momento aconteció con Casa de Galicia– mediante un blindaje de las garantías financieras a la institución”, sin que esto conlleve una erogación del Estado.
La advertencia de Oddone sobre el “escenario alternativo”
En otro pasaje de la sesión, Oddone remarcó que, “en ningún caso, el Poder Ejecutivo ignora el riesgo fiscal implícito que está asumiendo en esta situación”. No obstante, aseguró que la opción elegida por el gobierno es preferible a la alternativa, esto es, “un desenlace financiero complejo” que, dado el tamaño del Casmu, “podría tener implicancias fiscales muy relevantes”. “El escenario alternativo a un accidente financiero en el Casmu tendría una contingencia fiscal sustancialmente mayor a la que estamos”, afirmó.
Por su parte, Vallcorba contestó a una pregunta, formulada por el senador colorado Pedro Bordaberry, sobre cuándo sería viable el Casmu. “Respecto a la pregunta de cuándo la institución será viable, les digo que lo será cuando pueda regularizar su situación patrimonial. Y esto, seguramente, llevará décadas”, expresó. “Acá no estamos hablando de una institución que pueda tener, en un horizonte de corto o mediano plazo, una absoluta normalización”, agregó.
El subsecretario del MEF dijo que en este momento el objetivo que se han fijado las autoridades “es trabajar en un plan que le permita a la institución revertir una tendencia negativa en sus resultados y empezar a generar resultados positivos que le permitan ir recomponiendo su situación patrimonial”.
Pero remarcó: “Si uno se guía por lo que prevé el plan de reestructura que presentó la institución, verá que prevé mantener los resultados levemente deficitarios en el balance general –no en el operativo– hasta el ejercicio 2032. Repito, levemente negativo. Recién a partir de 2032 empezaría a tener un resultado final y global positivo del ejercicio”.