la diaria Sociedad

Richard Read (archivo, 2023).

Foto: Ernesto Ryan

Deportados de Estados Unidos: para Richard Read, la política exterior del gobierno es “difícil de entender”

El exdirigente sindical llamó a “gobernar para los que están en la lona” y dijo que “no se puede seguir hablando de hacer un jardín al costado del Palacio Legislativo” porque es una “ofensa para la familia que está en el barro”.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

El exdirigente sindical Richard Read estuvo en La mañana de la diaria y abordó el diálogo entre el gobierno uruguayo y el estadounidense para recibir a personas deportadas por el gobierno de Donald Trump: “Yo no le aceptaría ni uno” y “no es buena decisión no decirles ‘señores, esto con nosotros no'”, aseveró.

Consultado respecto de los niveles de desaprobación del gobierno, particularmente en filas del Frente Amplio (FA), respondió que “han hecho cosas y no están bien comunicadas”, al tiempo que la gestión de la política exterior es “difícil de entender” para los “frenteamplistas viejos”. Para Read, el diálogo por los deportados “no se puede dilatar” porque se trata de personas a las que “arrancaron de sus hogares y las echaron de Estados Unidos”. “No estamos hablando de algo híbrido, insípido. No, estamos hablando de cosas concretas: no tenés que ver nada, esto es sí o no”, criticó.

También criticó la participación del embajador uruguayo en Estados Unidos en el evento contra el “terrorismo de extrema izquierda” que articuló el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Para Read, así “no hayan nombrado a ningún grupo político uruguayo”, el concepto de la reunión es “antagónico” y Uruguay no debió haber participado.

Lo anterior “confunde” y se suma al hecho de que “no hay viento en la camiseta con el tema económico”. Sobre la polémica en torno a la camioneta de Orsi, dijo que “fue un error”, pero le restó importancia, siendo que “es mucho más complicado el tema política internacional”.

Para Read, los votantes frenteamplistas esperan señales políticas e ideológicas, pero es preciso “gobernar para los que están en la lona”. Al margen de la reunión con Marco Rubio, consideró que “haber subido al portaaviones es una mala señal” y que “estar viendo si lo vemos o no lo vemos el tema de los deportados es una mala señal”. “Al frenteamplista le pega mucho. A mí, por lo menos, me pega mucho”, afirmó.

Read llamó a abordar la vivienda, ya que los asentamientos siguen existiendo y configuran “una sociedad dividida”. Para mejorar su imagen, el gobierno debería “interpretar lo que la sociedad está reclamando” –que son “hechos concretos”–, y si las soluciones no llegan por falta de recursos, “hay que salir a hablar claramente de que no hay dinero, sin aquello de que la culpa siempre es del otro”. “La sociedad reclama un gesto de nobleza intelectual de todos” y hay que “priorizar los gastos en los que están más sumergidos”, por lo que “no se puede seguir hablando de hacer un jardín al costado del Palacio Legislativo”, ya que resulta una “ofensa para la familia que está en el barro desde hace tres generaciones”.

Finalmente, tras rechazar ser el titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en 2024, Read se comprometió a ser un asesor de Orsi. Aunque fue un “comentarista durante un corto tiempo”, hace un tiempo que no se ven personalmente ni dialogan por teléfono: “He intentado tener un par de reuniones, pero seguramente las prioridades son otras y me parece correcto”, indicó.

En su discurso, Lacalle Pou se desmarcó de “la ultraderecha que hoy está floreciendo”

Read también interpretó el discurso de Luis Lacalle Pou que dio cierre a la conmemoración por los 190 años del Partido Nacional (PN). Consideró que el expresidente se “desmarca de América Latina y la ultraderecha que hoy está floreciendo”, algo que entiende como una “buena señal”. Por otro lado, lo notó “mesurado, baja los decibeles, no le echa nafta al fuego y creo que, de alguna manera, trata de ordenar un debate político ideológico donde hay que confrontar en las diferencias”.

Lacalle Pou utilizó las palabras “autoridad” y “poder”, lo que se interpretó como un mensaje dirigido a Orsi. Según Read, “es probable que sí”, pero lo entiende legítimo porque “nadie es intocable en este país”. “Yo creo que fue un aporte válido. Amerita que de este lado el FA responda, y tiene que responder con hechos. Hay que evitar los agravios y los discursos altisonantes y tratar de discutir por qué no avanzamos en tal cosa”, manifestó.

El joven asesinado en el Inisa “ingresaba a trabajar la semana siguiente” a su muerte

En el ámbito del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), Read encabeza el programa Cosechando Esperanzas para conectar jóvenes que recuperan la libertad con oportunidades laborales.

En julio, un adolescente de 19 años fue asesinado en la puerta de un hogar de la institución. Read indicó que integraba el programa y que “ingresaba a trabajar la semana siguiente”, al tiempo que no cree que el Inisa “lo pueda evitar”, a pesar de que ha hecho “un laburo fantástico estos últimos 18 meses”, con un directorio en el que “el oficialismo es minoría”.

El programa comenzó el 6 de abril; Read señaló que, a la fecha, hay 16 jóvenes trabajando en cuatro empresas importantes, al tiempo que la próxima semana ingresarán otros tres. “Vamos a cerrar el año seguramente con 37 o 38 pibes laburando”, adelantó. A su vez, el objetivo que se planteó es “terminar octubre de 2027 con 80 gurises laburando”.

Read indicó que la iniciativa incluye realizar un seguimiento. Cada viernes, él y una de las responsables del programa recorren los centros de trabajo para dialogar con la gerencia de Recursos Humanos, el responsable del área y los propios involucrados para verificar su evolución, ya que “estos pibes piden a gritos límites”. Los condenados por violación y “hechos de sangre” no son aceptados en el programa, contó Read.

A su vez, los jóvenes que pasan por la experiencia dan charlas en los talleres para compartir su experiencia con los demás; este lunes concurrió “el primero que salió en libertad y que empezó a trabajar en una empresa muy importante, que está con muy buen sueldo y está muy cómodo”: “Los motiva, les está hablando un par, uno que hace tres meses estaba sentado al lado de ellos. Creo que hay una retroalimentación de la esperanza”, cerró.