Este lunes, el presidente Yamandú Orsi recibió al presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira, durante la segunda jornada de reuniones con líderes políticos antes de su viaje a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas. Los encuentros comenzaron el viernes 4, cuando el mandatario recibió por separado al secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda; al dirigente del Partido Independiente Pablo Mieres; y al jefe de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos.
Al término de la instancia, Pereira señaló que la política internacional de un país es “muy seria”, algo que aumenta “en un mundo que ha quedado sin reglas” y donde “convendría” que todos los partidos acordaran “una forma de actuar en el mundo”. “También se puede, en el medio de las discusiones internas o locales, trascender para discutir la política internacional. Por eso nos llama tanto la atención la decisión del Partido Nacional (PN) de no asistir a una reunión conjunta”, expresó en rueda de prensa.
Pereira se detuvo en que, también este lunes, Orsi recibió por primera vez las cartas credenciales del embajador de India. En ese sentido, afirmó que “la política exterior del Uruguay funciona”, pero es preciso entender que “no solo es vender mayor cantidad de productos al mundo” sino también “tener una posición con respecto a muchos temas que nos están erosionando”, ya que “hay una América Latina antes del 3 de enero” y otra después. Ese día, Estados Unidos bombardeó Venezuela y capturó a Nicolás Maduro.
Pereira valoró que, desde su perspectiva de cara al discurso de Orsi ante la ONU, “seguir siendo un continente de paz es un tema fundamental”, así como también “dar señales de que el pueblo cubano merece que entre combustible, que entren alimentos y que no tengan esa circunstancia de bloqueo que es absolutamente condenable”. Además, dijo que el reciente acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela “no tiene por qué” estar en la oratoria, aunque “claramente es un tema doloroso”, y opinó que Lacalle Pou “demoró un rato largo” en expresar su preocupación por el rol de Washington en el país caribeño, ya que “hace nueve meses que secuestraron a un presidente”.
Pereira cuestionó el comportamiento de la oposición
Ojeda le trasladó a Orsi que el país no puede “estar en clima furioso electoral a tanto de votar” y solicitó bajar el tono del intercambio. Consultado al respecto, Pereira cuestionó la solicitud en función de que el senador blanco Carlos Camy “amenazó a una viceministra” –por sus dichos contra la subsecretaria del Ministerio del Interior, Gabriela Valverde– y que el legislador nacionalista Martín Lema le haya dicho a la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, que “está hasta las manos”. “¿Eso no les parece violencia?”, se preguntó.
“Ellos pueden denunciar a la ministra Lazo, pero nosotros denunciamos y ‘es una canallada’, ¿eso no le parece violencia? Si usted quiere, yo le podría dar 100 páginas completas de titulares de prensa o de acciones parlamentarias donde un senador, Da Silva, se le para al lado al senador Viera y le dice ‘puto de mierda’”, expresó. Cuestionó que no hubo insultos al decir que el expresidente Luis Lacalle Pou “tenía responsabilidad política en el caso Cardama” –lo que derivó en que el PN aplazara las reuniones con Orsi–, ya que “simplemente sí tiene responsabilidad política porque aceptaron una garantía trucha”.
“Creer que dos personas tienen una diferencia y la laudan a golpes o a través de un duelo es perder la razonabilidad de las ideas”, dijo. Con todo, aseveró que al FA “a empujones no lo van a llevar” y aseguró que no están dispuestos a que se tengan “actitudes tan violentas” como las que se tuvieron con ambas jerarcas, ya que “no deberían pasar ni en el Uruguay ni en ninguna parte”. “Son ellos los que te piden luego que bajemos la furia”, dijo.
Por otro lado, Pereira confirmó que se tocaron otros temas, pero los mantuvo en reserva. Sobre la seguridad, indicó que el gobierno “lo empezó a resolver el día que empezó a hacer un plan nacional de diez años”, pero se le piden resultados “a los seis meses”. “Esto no es tan sencillo, pero está claro que cualquier medida para garantizar la seguridad de fiscales o de otras personas, nosotros siempre vamos a estar de acuerdo”, sostuvo.
Construir el FA “de los próximos 20 años”
“El que no tiene ninguna autocrítica para hacer es que no entiende lo que es un trabajo colectivo”, señaló Pereira. El plenario del FA aprobó su reelección como presidente de la fuerza política en el Congreso de octubre.
No obstante, reivindicó el papel de todo el equipo, con el que fueron capaces de “coordinar la estructura entera del FA para llevar adelante El FA te escucha, coordinar para hacer una elección interna de calidad para llegar a más de 400.000 votos y generar las condiciones, entre todos los frenteamplistas, para ganar el gobierno en 2024”.
Ahora, “preparar el Frente Amplio del futuro es el gran desafío” y cuenta con “decenas” de autocríticas, además de mencionar la puesta en funcionamiento del Instituto de Estudios Territoriales como ejemplo de los pendientes. “Errores cometimos muchos y los vamos a estar resolviendo, si nos da la fuerza, en el próximo periodo. Es un desafío importante porque se trata de construir el FA de los próximos 20 años”, dijo.