El fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, cuestionó la falta de acuerdos para designar un fiscal de Corte titular, situación que se agrava porque la fiscal subrogante, Mónica Ferrero, se encuentra “enfrentada con el gremio” y carece de “respaldo político como corresponde constitucionalmente”. “Ese me parece que es el gran problema que tenemos los fiscales y que tiene el país, porque este es un tema de deterioro de una institución importante”, dijo en Panorama informativo de la diaria Radio, y consideró que “lo que está claro acá es que no hay un interés [del sistema político] en que haya una Fiscalía fuerte”.
En relación con los dichos de Ferrero ante la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Senado, donde comparó la labor de los fiscales Alejandro Machado y Gilberto Rodríguez, Perciballe señaló que le parece “perfecto” que exista un control de su parte y “correctísimo” que “haya pedidos de informes, haya eventualmente investigaciones y que haya sanciones si alguien está actuando mal”. No obstante, lo incorrecto, según su parecer, es que Ferrero “hable mal de colegas que están en cargos importantes”, y, sobre los señalamientos directos al trabajo de su fiscalía, diga que “tiene poco trabajo”, lo que consideró que es “un disparate”.
Perciballe remarcó que por el nuevo Código del Proceso Penal la fiscalía que encabeza tiene 25 investigaciones en diferentes etapas, y por el código viejo, unas “100 o 120”, aunque es difícil precisarlo porque hay 14 personas prófugas que acumulan varias causas, aclaró.
“Lo que no dice la fiscal de Corte, y eso es lo grave, es lo que significa cada una de estas causas”, afirmó Perciballe. A modo de ejemplo, apuntó que la causa por el Plan Cóndor implica “12 homicidios, dos desapariciones forzadas y más de 70 víctimas por privación de la libertad” y una carpeta investigativa de 283 gigabytes, con “125.000 archivos”, mientras que la acusación “es de 331 hojas”. En ese sentido, cuestionó que se hable “con esa liviandad” en el Senado.
Perciballe se detuvo en el hecho de que Ferrero trasladó temporalmente a la fiscal adscripta Natalia Denegri, “que precisamente lleva la causa del Plan Cóndor”, y que para la semana próxima está previsto el traslado de otra funcionaria, la doctora Gisel Lluveras, a una fiscalía de Flagrancia; todo esto en la previa de la visita de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que vendrá a controlar el cumplimiento de la sentencia Maidanik versus Uruguay, “que obliga al Estado uruguayo a fortalecer la Fiscalía”. Por el contrario, señaló Perciballe, “esto es un claro debilitamiento”, por lo cual, “la fiscal de Corte está violando una sentencia de la Corte Interamericana”, advirtió.
El fiscal lamentó que en la Fiscalía General de la Nación no haya un líder, dado que en cualquier organización “siempre es bueno tener un jerarca firme, decidido y que tenga mirada de proyección a mediano y largo plazo”, por lo que consideró que se encuentran “a la deriva” y no tienen “respaldo” por parte de la jerarca, sino que persiste una situación de “enfrentamiento”. “Sin una cabeza adecuada, sin recursos, sin apoyo, es muy difícil trabajar así”, indicó.
También descartó que Ferrero sea “la única que brinda las garantías” para estar en ese cargo, como han alegado desde la oposición, porque, a su entender, hay varios fiscales que “podrían estar al frente de la Fiscalía de Corte” y contar con el apoyo del gremio. En esa línea, dijo que el tema es “ideológico” y que “cada cual quiere tener su fiscal de Corte”, pero aseveró que “hay nombres que perfectamente tienen el consenso de todos”, y reafirmó que decir que Ferrero es la única que brinda las garantías “es un insulto a todos” los demás.