En su reciente y primera visita a la diaria Radio, Álvaro Danza, presidente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), se refirió a las listas de espera en el prestador público y afirmó que, para el 1° de enero de 2030, el prestador tiene “que estar cumpliendo” los nuevos plazos establecidos por el Ministerio de Salud Pública.
Sobre la gestión actual de las consultas –hay usuarios que esperan desde hace uno o más años–, dijo que la lista de espera para cirugías oftalmológicas pediátricas “está resuelta”; que la lista en salud mental “de antes de 2024 está resuelta en un 90%, pero, al haber priorizado esas, se acumularon un poco las de 2025, y que, en términos generales, “bajó en un 15%”, aunque “cambió el tiempo”, ya que “antes eran de antes de 2024 y ahora la mayoría son de 2024 en adelante”.
Agregó que ASSE trabaja en “la gestión de las listas de espera”, ya que una persona, “por distintos motivos, puede haber resuelto su problema y eso requiere bajarlo” de la lista.
La gestión mencionada por Danza en la práctica parece tener algunas dificultades. En los últimos días, médicos que trabajan en ASSE se comunicaron con la diaria para alertar que el prestador canceló cientos de solicitudes de consultas y que a los usuarios, que en algunos casos esperan por un especialista desde hace años, no se les avisó de esa cancelación, por lo que se enteran recién cuando, por este u otros motivos, se acercan al centro de salud.
El problema radica en que, si no se comunican o no se acercan, no saben que la solicitud está cancelada, por lo que llamar y reagendar uno por uno implica un trabajo administrativo manual en cada centro, explicaron los profesionales.
El 20 de febrero llegó un correo electrónico desde la Dirección de la Región Sur de ASSE a los centros de salud que la componen, al que accedió la diaria: “Les enviamos las solicitudes de consultas ambulatorias aún pendientes de depuración de 2023 y 2024; aclaramos que son las solicitudes realizadas por sus unidades asistenciales tanto a la propia como a otras”, es decir, aquellas que los hospitales derivan a otros centros porque no cuentan con el especialista.
Por ejemplo, en el caso del Hospital del Cerro, el mensaje agrega: “Al día de ayer [19 de febrero] tenían 824 solicitudes pendientes; les solicitamos que realicen la depuración y bajen TODAS las solicitudes, agregando motivo en observaciones. De justificarse la pertinencia actual de la solicitud, se reagendará en calidad de priorizada en 2026, preferentemente con el profesional que la realizó, a efectos de efectuar una valoración actual. Sugerimos consulta telefónica. El último plazo es el 28 de febrero”. El correo está firmado por Ana Noble, directora de la región.
Según indicó a la diaria un médico que se desempeña en un hospital de los que integran esta región, allí las cientos de solicitudes de consultas fueron canceladas y, aunque lo intentaron, a los administrativos “no les dio el tiempo de llamar a todos los usuarios”.
En la historia clínica aparece que la consulta fue cancelada por el centro de salud al que se le había solicitado, pero, al ser consultados por los médicos durante la atención, los pacientes afirman que nadie los llamó.
Por su parte, una médica que atiende en un centro de salud de Maroñas relató a la diaria una situación similar. “Recurrimos a fonoaudiólogos, psicomotricistas y psicopedagogos [de otros centros], ya que tenemos un gran déficit porque ASSE no ha logrado contar con un cupo suficiente de técnicos y especialistas, por lo que la demanda en espera es en el hospital Pereira Rossell, adonde se derivan los pacientes, puede ser de 5 años o más”.
“Nos llegó la orden de bajar la demanda en espera desde 2024 en adelante y reevaluar si, años después de realizada la solicitud, el usuario sigue necesitando la consulta”, dijo.
“Los médicos estamos ayudando a depurar, pero con muchos no nos podemos comunicar porque cambiaron de número. Si no podemos hablar, se deja constancia en la historia clínica de que no se pudo contactar al usuario y se mantiene la solicitud del técnico o especialista, aunque desde ASSE figure como cancelada. No entendíamos por qué y, en diálogo con colegas de otros centros, nos enteramos de que fueron canceladas desde arriba, pero nosotros las estamos reactivando”, explicó.
“Esta semana atendí a un paciente que esperaba urólogo, una especialidad con la que no contamos en la periferia, y la solicitud estaba cancelada”, ejemplificó.
Todos los profesionales que dialogaron con este medio coinciden en que está bien gestionar las listas, pero que no es correcta la forma en la que se procedió. “Nos generó mucha bronca. Si no los podemos ubicar, los reintegramos a la lista, aunque es un trabajo que no nos corresponde y nos quita tiempo de atención. Además, creemos que no es ético, porque si un médico pidió un especialista fue por una razón. No sabemos quién ni con qué criterio se da de baja. No está bien hecho, se podría haber acordado otra forma, en conjunto y con diálogo previo”, reclamó.
En una carta que un grupo de médicos hizo llegar la semana pasada a la Organización de Usuarios de la Salud del Oeste de Montevideo, con “preocupaciones” vinculadas a las policlínicas del Hospital del Cerro, está incluido el tema de las listas de espera: “Otro motivo de preocupación son las listas de espera y cómo se está procediendo con ellas. Los usuarios y el personal médico se enteran de que la cita ha sido cancelada cuando acuden a la consulta por otro motivo. Estas preocupaciones han sido trasladadas en forma reiterada a todas las administraciones y a los gremios”, señala el documento.
Esto no ocurre solo en Montevideo: médicos señalaron haber tomado contacto con colegas de otros lugares, como Pando, donde se registraron situaciones similares. En diálogo con la diaria, Andrea, una usuaria del hospital, confirmó la situación. Había solicitado consulta en dermatología hace por lo menos tres años y recientemente vio que en su historia clínica la solicitud figura como cancelada. “Nunca me llamaron, no la cancelé; cuando iba al médico consultaba y lo cancelaron ellos. Es una vergüenza”, reclamó. El 18 de marzo volvió a pedir consulta con el especialista.
Natalia, otra usuaria de ASSE, contó a este medio que el 3 de marzo solicitó una consulta con oftalmología en el hospital Pereira Rossell para su hija Sofía, derivada por un otorrinolaringólogo. Este martes, en un control pediátrico, le comentó a la doctora que estaba a la espera de esa consulta, pero la pediatra le advirtió que en la historia clínica también figuraba como cancelada. Natalia volvió a solicitar fecha.
ASSE respondió que lo que se está haciendo es “revalorar y no cancelar consultas”
Consultadas por la diaria, fuentes de ASSE manifestaron que, respecto de la gestión de esa demanda, “lo que se está haciendo es revalorar la situación de usuarios con agenda para diferentes especialidades que se arrastra desde 2023. En términos de funcionamiento, es más preciso el término revalorar y no cancelar consultas. Actualmente, cuando una solicitud de consulta excede los seis meses, pasa a revisión”.
“Desde el comienzo de esta administración, la gestión de la lista de espera se realiza cotejando con el padrón de usuarios y a través de cada unidad ejecutora. Esto permitió comprobar que hubo consultas solicitadas tiempo atrás por usuarios que ya no están en ASSE o que fueron atendidos por la misma especialidad en otro centro de salud. Actualmente, el cotejo por padrón y por unidad ejecutora permite evitar esas duplicaciones”.
Agregaron que, en los casos en que la revaloración amerita tomar contacto con el usuario, se realiza para que acuda a su médico tratante o se le asigna hora con un especialista. “También ocurren situaciones en las que el usuario no responde a los avisos para coordinar o cambia de número de teléfono, lo que dificulta su localización”.
“No hay una cancelación de consultas, sino que se está procediendo a revalorar los casos. Y como la información está en el sistema de gestión, se puede detectar si es necesario corregir alguna situación”, reiteraron. Por último, indicaron que es posible que en este proceso aún no se haya contactado a algún usuario, lo que se hará en el correr de los próximos días.
Además, destacaron que ASSE “es el único prestador que genera un registro de las consultas solicitadas por sus usuarios y no les traslada la necesidad de volver a contactarse para obtener una hora”. De todas maneras, señalaron que “el sistema hace que ningún paciente se pierda, por lo cual se puede trabajar sobre la demanda en espera”.
Asegurar la atención
Consultados por la diaria, desde el Sindicato Médico del Uruguay confirmaron que recibieron planteos de colegas preocupados por la forma en que ASSE está gestionando las listas de espera. Para el sindicato, es fundamental que “nadie que precise atención quede sin respuesta”.
Por su parte, Ricardo Larrañaga, integrante de la Organización de Usuarias y Usuarios de la Salud del Oeste, dijo a la diaria que están al tanto de que hay “una orden de poner al día las consultas y, para ello, llamar a los usuarios que están en agenda desde 2024 y 2025. Los médicos dicen que muchas veces no logran comunicarse y, aparentemente, esas consultas se dan de baja”. “Puede haber algún error en la forma en que se resolvió este proceso, pero lo positivo es que, por primera vez en mucho tiempo, hay una intención de no tener listas de espera de dos años”, concluyó.