Esta semana, el Ministerio de Salud Pública (MSP) anunció que extenderá de forma gradual la vacunación gratuita a niños y adolescentes de entre 9 y 15 años. Además, entrevistada este viernes por la diaria Radio, la directora general de Salud, Laura Llambí, aseguró que “la apertura de las diferentes generaciones no es algo caprichoso ni improvisado”, ya que “sería impensable abrir una agenda y que no esté garantizada”. También adelantó que el objetivo de la cartera es alcanzar a la población de entre 2 y 18 años, aunque precisó que el cronograma dependerá de la evolución de la situación epidemiológica y de la llegada de nuevas dosis.
En paralelo a la ampliación gradual de la vacunación anunciada por el MSP, un grupo de familias reclama que la cobertura gratuita contra el meningococo alcance a todos los niños y adolescentes; se identifica en Instagram como @vacunasgratisyauruguay, bajo la consigna “Familias unidas por la vacuna gratuita”, e impulsa una campaña para que la inmunización sea gratuita para todos los niños. Además de difundir información y testimonios en redes sociales, el grupo entregó una carta al presidente Yamandú Orsi y promovió una petición que, hasta el momento, reúne más de 3.700 firmas.
En la carta, a la que accedió la diaria, el colectivo le pide al presidente que “se ponga en el lugar de las familias que cada día viven con el miedo de que esta enfermedad pueda alcanzar a sus hijos”. “Entendemos que, desde el punto de vista técnico, la situación pueda no ser considerada una epidemia. Sin embargo, para nosotros, nueve niños fallecidos y más de 20 casos registrados son una señal de alarma que no puede minimizarse”, sostienen.
La misiva agrega que “para una madre o un padre, un solo niño que pierde la vida ya es demasiado” y cuestiona que el acceso a la vacuna dependa “de la fecha de nacimiento de un niño y de la capacidad económica de su familia para pagar una vacuna, cuyo costo resulta inaccesible para miles de hogares uruguayos”.
Por ese motivo, solicitan al gobierno que amplíe la cobertura gratuita “para todos los niños que hoy permanecen sin acceso a ella” y afirman que “cuando se trata de la vida de nuestros hijos, prevenir nunca será un gasto. Siempre será una inversión en el futuro de nuestro país”.
La petición impulsada por el colectivo sostiene, por su parte, que “la salud no debe ser un derecho exclusivo de aquellos que pueden permitirse pagar por ella” y reclama que la vacuna contra el meningococo sea incorporada al Programa Nacional de Vacunaciones con cobertura gratuita para todos los niños del país.
Además, cita estudios de la Organización Panamericana de la Salud sobre la importancia de la inmunización oportuna como una de las estrategias más eficaces para prevenir brotes de enfermedades transmisibles y sostiene que “no debemos permitir que los niños uruguayos queden desprotegidos por falta de acceso económico”.
El grupo convocó, además, a una concentración el 1º de agosto a las 15.00 en la Plaza de la Democracia (comúnmente conocida como “plaza de la bandera”). La convocatoria invita a asistir con un globo blanco para “agradecer todo lo logrado entre las familias y rendir homenaje a los niños que fallecieron por la enfermedad”.
Informe de Cinve explica el impacto social de la enfermedad
El Observatorio del Sistema de Salud del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) publicó un nuevo informe sobre el meningococo titulado “Más allá de la epidemiología: riesgo, percepción social y significado de la enfermedad meningocócica”.
En esta oportunidad, el informe analiza por qué la enfermedad meningocócica invasiva genera una respuesta social tan intensa pese a su baja incidencia. El informe sostiene que la explicación trasciende la microbiología y la epidemiología y radica en la interacción entre el riesgo objetivo, la percepción social del riesgo, la construcción cultural del miedo y la evolución histórica del significado atribuido a la enfermedad. “Las enfermedades no son únicamente fenómenos biológicos: también son fenómenos sociales, interpretados por cada sociedad a partir de sus valores, experiencias y expectativas sobre la salud”.
En ese marco, el informe ayuda a explicar por qué, aunque las autoridades sanitarias uruguayas no han declarado una alerta por meningococo debido al bajo número de casos registrados en lo que va del año, la preocupación entre las familias con niños va en aumento.
En ese sentido, el observatorio señala que “las decisiones de los programas nacionales de inmunización se fundamentan en criterios epidemiológicos, clínicos y económicos, pero se desarrollan en un contexto social donde la demanda de protección está fuertemente influida por el impacto emocional de la enfermedad”.
Agrega que “la percepción del riesgo no debe entenderse como un fenómeno irracional. Es una respuesta humana frente a eventos que amenazan valores profundamente arraigados, como la protección de la infancia y la seguridad familiar”.
Un número reducido de casos puede producir una elevada percepción social y, a su vez, generar una fuerte demanda de nuevas estrategias preventivas. Por eso, la comunicación del riesgo debe equilibrar dos objetivos simultáneos: transmitir información objetiva basada en evidencia y reconocer las emociones legítimas que despierta una enfermedad de estas características. Ignorar cualquiera de esas dimensiones puede deteriorar la confianza pública y dificultar la implementación de políticas preventivas.
Hay además una consecuencia operativa que conviene comunicar con transparencia: dado que el riesgo de enfermar se extiende a un rango amplio de edades, una política restringida a determinados grupos etarios “no evita la continuidad de casos”. La protección será acumulativa con los años, pero seguirán ocurriendo casos mientras la cobertura no sea más amplia.
“La enfermedad meningocócica es mucho más que una infección bacteriana grave: es un fenómeno donde convergen procesos biológicos, psicológicos, antropológicos, históricos y políticos. Su impacto no puede comprenderse solo mediante indicadores epidemiológicos. La percepción social del riesgo, la construcción cultural del miedo, la memoria histórica de las epidemias y la disponibilidad de estrategias preventivas explican, en conjunto, la importancia que ocupa en la agenda sanitaria”, señala el documento.
En esa línea, agrega que las sociedades no reaccionan únicamente frente a la probabilidad de enfermar, sino también frente al significado que atribuyen a las amenazas. De ahí que la vacunación antimeningocócica haya adquirido un sentido que trasciende la prevención individual para convertirse en un instrumento de protección social.
El informe adquiere relevancia en momentos en que el debate sobre la vacunación contra el meningococo volvió a instalarse en la agenda pública, impulsado sobre todo por el reclamo de familias para ampliar el acceso gratuito para los niños que no quedaron dentro de las franjas definidas por el MSP.
El observatorio publicará en los próximos días otros dos informes: uno dedicado al caso de Chile, que incorporó ambas vacunas a su programa nacional de inmunización, y otro centrado en Uruguay, donde el debate se concentra actualmente en el alcance de la cobertura gratuita.