El subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Hugo Barretto, brindó una entrevista a Primera mañana, de la diaria Radio, en la que abordó la resolución del conflicto entre los trabajadores de Terminal Cuenca del Plata (TCP) y la empresa, en torno a la concreción de un nuevo convenio colectivo en la terminal especializada del puerto de Montevideo.
En la tarde del miércoles, las partes firmaron una propuesta de preacuerdo en la sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). Según informó este medio, el documento incorpora algunos de los reclamos efectuados en torno a la propuesta de acercamiento semanas atrás a “la última propuesta presentada por la empresa”, por un plazo de cinco años y con una cláusula de paz.
El subsecretario de Trabajo y Seguridad expresó su satisfacción con el hecho, en tanto permite “destrabar un conflicto complejo” que involucra a “una empresa que no es monopólica” pero tiene “la mayor parte de la operativa portuaria en materia de contenedores”. Barretto destacó la postura del MTSS de “identificar aquellos puntos que [...] parecía que eran los que podían facilitar la salida del conflicto”, y que “fue la adecuada” a efectos de alcanzar “una solución que a priori parecía complicada”.
También recordó que en ese tipo de intercambios el gobierno “no interviene como sí lo hace en los consejos de salarios”, por lo que catalogó de “injustificados” los reclamos efectuados hacia al MTSS para “darle una solución”, en el entendido de que el organismo no puede “arbitrar y votar con los trabajadores o con los empleadores”. “El alcance de la competencia del Ministerio de Trabajo [...] en los conflictos que tienen como origen un convenio colectivo, es simplemente de mediación y conciliación”, contrastó Barretto, aunque reparó que con base en eso, igualmente fue posible “presentar una fórmula que finalmente resultó exitosa”.
“El valor 'paz laboral' es un valor muy importante”
Ya sobre los pormenores del acuerdo, el subsecretario de Trabajo y Seguridad puntualizó que el documento final no se circunscribe únicamente a los tres puntos del insumo que conformó el gobierno, y que este comenzará a redactarse en la tarde del jueves.
Sobre el máximo de jornales asegurados, que serán 21, Barretto destacó que se llegó a una “fórmula equidistante” entre la propuesta inicial –de 20– y los reclamos de trabajadores –22–. El jerarca estimó que unos 197 de 550 trabajadores podrían acceder a dicho número. “Lo esencial de esto es que ese aspecto de los 21 jornales se suma, diríamos, a un acuerdo que ya estaba bastante configurado respecto de la mejora en todos los tramos”, remarcó.
Explicó que el monto extraordinario al pago de la firma también se presenta como la “semisuma” de lo que se pretendía a ambos lados de la mesa, y que estimó en 38.750 pesos uruguayos. También consideró “razonable” el haber logrado una partida compensatoria para los trabajadores que perdieron beneficios de forma temporal tras la caída del convenio anterior.
Barretto reconoció que un convenio a cinco años no es algo “habitual” –una excepción es aquel alcanzado en el sector de la construcción, también este año–, por lo que incluye “una serie de beneficios” como contraparte de la “necesidad” del “sistema productivo [y] del comercio exterior de que el funcionamiento sea efectivamente continuo”. “El valor 'paz laboral' es un valor muy importante”, afirmó, y destacó que lo alcanzado en los consejos de salarios y un eventual convenio configuran en su conjunto “un marco jurídico de mayor estabilidad”.
“Entre jueves y viernes podríamos estar firmando”
Por otra parte, durante la entrevista también se abordó la prolongación del conflicto y la preocupación que manifestaron diferentes actores de la cadena productiva al respecto. Barretto precisó que una característica de los convenios colectivos implica que si bien “uno sabe como se entra, a veces las salidas no son sencillas”.
En ese sentido, recordó que “en los últimos tramos”, el gobierno optó por fijar los servicios mínimos, y con respecto al “debate interesante” que ello suscitó, defendió la medida, en tanto permitió “no interrumpir del todo la operativa” sin “prohibir la huelga a través de servicios esenciales o limitarla severamente”, algo de lo que “no había posibilidad alguna”. Es así que llamó a revisar la “inercia de que cada vez que hay un conflicto colectivo de magnitud [...] se reclama inmediatamente que se declaren los servicios esenciales”.
Así, luego de que se le consultara sobre cuándo se podrá concretar el convenio propiamente dicho, puntualizó que resta “ensamblar” la fórmula acordada el miércoles “en un único documento” para que las respectivas partes puedan llevarla “a sus respectivos mandantes” y estos den su visto bueno. “Entre jueves y viernes podríamos estar firmando efectivamente el convenio colectivo, [y] una vez ratificados los acuerdos respectivos, lunes o martes, quizás”, concluyó.