Un grupo de cinco compañías navieras entregó una nota al gobierno uruguayo en la que expresa su “grave preocupación” ante “el escenario de extrema incertidumbre y parálisis” del que es objeto la terminal especializada de contenedores del puerto de Montevideo, como consecuencia del conflicto entre los trabajadores de Terminal Cuenca del Plata (TCP) y la empresa en torno a la concreción de un nuevo convenio colectivo.
La carta, sobre la que informó en primera instancia Informativo Carve y a la que accedió la diaria, fue remitida la semana pasada a los ministerios de Economía y Finanzas, Ganadería, Agricultura y Pesca, Industria, Energía y Minería, Relaciones Exteriores, Transporte y Obras Públicas y Trabajo y Seguridad Social. Está firmada por los representantes de las empresas Maersk, CMA CGM, Hapag-Lloyd, ONE y Cosco Shipping Line en Uruguay, que expresan que los “reiterados paros por tiempo indeterminado” resueltos por el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines “impiden garantizar un funcionamiento mínimo efectivo y eficaz de los servicios marítimos de contenedores” en el país y redundan en costos operativos elevados para los operadores.
Los firmantes acusan “severos perjuicios económicos y comerciales” producto de “la detención sorpresiva de actividades”, lo que redunda en “la imposibilidad de movilizar la carga”. Igualmente, denuncian que las “prolongadas demoras en Montevideo quiebran la continuidad y previsibilidad de las operaciones” y terminan por afectar “a todos los actores de toda la cadena portuaria y logística regional en detrimento de los clientes finales”.
Entre otros perjuicios, las compañías navieras apuntan al arribo tardío de los embarques, en contravención de sus “compromisos asumidos”. Esto, detallan, “repercute de manera directa en el cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas” por cada uno de los actores “frente a sus respectivas contrapartes, con el consecuente riesgo de generación de reclamos y contingencias en cadena”.
También afirman que la situación deriva en una “profundización sostenida de la pérdida de trasbordos” y que, como consecuencia, Uruguay termina por “ser percibido por los operadores globales como un enclave logístico inseguro e inestable”. Suman a eso la cancelación de diferentes buques, lo que obliga a cada empresa a “gestionar alternativas para la descarga de las importaciones en puertos de la región”, algo que implica gastos y “complicaciones operacionales no previstas”.
En el documento se puntualiza que la situación “trasciende largamente a las empresas del sector” y “compromete” tanto “la competitividad internacional del comercio exterior uruguayo” como “la reputación de su principal terminal especializada”. En ese sentido, expresaron su acuerdo con “la mediación activa de las autoridades para alcanzar una solución inmediata de fondo que restituya la previsibilidad al puerto de Montevideo”.
“Nuestra escala económica es menor en comparación con los países costeros de la región. Por eso, no podemos permitirnos desaprovechar ninguna oportunidad proyectando una imagen inadecuada, especialmente cuando los servicios y la logística representan una de nuestras principales fuentes de ingresos”, evaluaron las empresas navieras para convocar con urgencia a “que se evalúe esta crisis con una visión global e integral a nivel país”.
Oddone dijo que el gobierno “está firmemente comprometido en resolver el tema”
Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, dijo este lunes que el Poder Ejecutivo “sigue con atención” el conflicto en TCP para propiciar “las condiciones de normalidad operativa” y “encontrar una solución lo más rápido posible”.
En una rueda de prensa que consignó Subrayado, Oddone apuntó que, sin perjuicio de eso, resulta necesario “trabajar en una agenda de revisión de algunos aspectos vinculados a la normativa portuaria […] de manera tal de resolver la capacidad de competencia en el puerto”, y que es en esto en lo que su cartera trabaja mayoritariamente.
“El gobierno en su conjunto está firmemente comprometido en resolver el tema actual, pero también en resolver algunos temas que vienen de larga data y que de alguna manera subyacen a algunas de las discusiones que están detrás del conflicto”, aseveró.
