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Política Sociedad
Movilización de la Confederación de Sindicatos Industriales, el 24 de setiembre, en Montevideo. · Foto: Ernesto Ryan

Movilización de la Confederación de Sindicatos Industriales, el 24 de setiembre, en Montevideo.

Foto: Ernesto Ryan

Sindicatos industriales se movilizaron por falta de “hoja de ruta” sobre inserción comercial y alertan por un “drama social”

Tras un paro parcial y una reunión con la vicecanciller Valeria Csukasi, el dirigente sindical Danilo Dárdano afirmó que hay una “contradicción muy importante” dentro del Poder Ejecutivo.

La Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) realizó este jueves un paro general parcial y se movilizó bajo el lema “Transpacífico es pérdida de trabajo para Uruguay”, en referencia al acuerdo comercial (CPTPP, por sus siglas en inglés) al que el gobierno uruguayo pretende incorporarse. El presidente de la CSI, Danilo Dárdano, dijo a la diaria que la protesta fue “en defensa del empleo, la industria nacional y la inserción internacional, en línea con la Estrategia Nacional de Desarrollo” actualmente en discusión. A la movilización, que tuvo lugar en la mañana, le siguió por la tarde una reunión entre los sindicatos y la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi.

“Vemos una contradicción muy importante, [porque] una cosa es lo que venimos diseñando en la Estrategia Nacional de Desarrollo y lo que venimos mejorando en el Consejo de Industrias, [que] son cosas que no tienen nada que ver con esto de abrir indiscriminadamente más mercados para los mismos productos de la canasta exportadora”, señaló Dárdano.

El dirigente sindical dijo que el eventual ingreso al Acuerdo Transpacífico no es lo único que “va a fundir a la industria nacional”, dado que esta ya tiene “problemas”. Apuntó, además, que la industria uruguaya está afrontando la puesta en marcha del tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. “No ha habido una preparación, una hoja de ruta industrial, y seguimos abriendo mercados”, resaltó.

“En el caso concreto del Transpacífico estaríamos compitiendo con algunos países con los que realmente está difícil por el tema salarial, las cargas horarias, los costos energéticos. Realmente estamos consolidando la primarización de nuestra economía”, concluyó.

Los cuestionamientos al gobierno

“Lo primero que es muy preocupante, inclusive te podría decir hasta doloroso, es que no tenemos un Poder Ejecutivo bien aceitado”, agregó Dárdano. El presidente de la CSI afirmó que, según lo que se ha podido recabar de las distintas reuniones que han mantenido con jerarcas del gobierno, no hay “un trabajo colectivo” al respecto. “Por eso saltan las contradicciones”, subrayó.

Dárdano rechazó el argumento de que postergar la firma de acuerdos comerciales supone “quedarse afuera del mundo”. “Nosotros no lo compartimos, primero deberíamos prepararnos”, expresó. A modo de ejemplo, mencionó los casos de Estados Unidos, China, Corea del Sur y la Unión Europea, en cuanto a primero “defender su producción y su industria”, para posteriormente abrirse al mundo.

A título personal, Dárdano comentó que cada vez le “hace más ruido si es conveniente seguir participando en ámbitos que de alguna manera no van a ser tenidos en cuenta”, en referencia, por ejemplo, a la elaboración de la Estrategia Nacional de Desarrollo.

“Estamos en contra del Transpacífico y vamos a hacer todas las acciones necesarias en nuestro modesto alcance para poder revertir esto”, afirmó el dirigente sindical. En la misma línea, agregó que se espera que el gobierno logre concretar una “planificación” entre todos sus integrantes, algo que para la realidad industrial significaría “un salto cualitativo”.

“Sin eso, vamos a ir siendo un país atadito con alambre, quedamos a la vela del camino, y lo más preocupante para el movimiento sindical –y en especial para nuestra confederación– es que quedan trabajadores por el camino, y eso no debe ser normalizado”, remarcó. “Es un drama social, cultural, humano a tener en cuenta, y más para un gobierno progresista o de izquierda”, añadió.