El lunes, en el marco de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el presidente, Yamandú Orsi, se reunió con su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Al término del encuentro, Lula anunció que Uruguay decidió ceder a Brasil una parte del “excedente” de la cuota uruguaya de carne bovina en el mercado chino.
La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, indicó a la diaria que Uruguay cuenta con un techo de 324.000 toneladas para enviar al país asiático y mencionó que tanto Brasil como Australia han hecho “sondeos” para acceder –solo por este año– a una parte de la cuota uruguaya. La vicecanciller dijo que “Uruguay estaría de acuerdo en ceder una parte de la cuota no utilizada a Brasil y otra parte a Australia”, pero puntualizó que, en última instancia, “es una decisión que toman las autoridades chinas, en particular el Ministerio de Comercio”.
Este miércoles, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, señaló en rueda de prensa que Uruguay tiene “un portafolio amplio de exportación” y apuntó que actualmente existe “un nivel muy importante de faena”, lo que marca que “está aumentando la productividad del sector”. Con todo, precisó que en el caso de la cuota de exportación a China se ha “cubierto el 30 o 35%” del volumen, por lo que “es materialmente imposible” poder completarla este año.
Según Sánchez, esto se explica por la “diversificación de mercado” que tiene Uruguay, como consecuencia de ser “el único” país del mundo que tiene “trazabilidad ganadera”. El secretario de Presidencia aseguró que aceptar los pedidos de Brasil y Australia “es bien importante porque las relaciones internacionales no son solo lo comercial”. Se trata, sostuvo, de “un gesto muy importante” en “el marco de la cooperación Sur-Sur”.
Sánchez definió a Brasil como un “socio estratégico” y subrayó que, en el contexto actual del mercado, ceder una parte de la cuota “no va en perjuicio de la industria ni de la producción nacional”.
Los cuestionamientos políticos
El martes, horas después de la reunión de Orsi con Lula, varios legisladores de la oposición hicieron saber su malestar. El diputado nacionalista Juan Martín Rodríguez anunció que presentaría un pedido de informes ante Presidencia de la República y el Ministerio de Relaciones Exteriores. En rueda de prensa, Rodríguez dijo que “llama la atención” la forma en que el presidente brasileño hizo el anuncio. “Este tipo de acciones se enmarcan en una lógica cipaya con Itamaraty y con Planalto, en una campaña electoral en la cual se encuentra Brasil”, afirmó.
El senador nacionalista Sebastián da Silva, en tanto, también cuestionó la forma en que se comunicó la resolución. Durante el tratamiento de la Rendición de Cuentas en el Senado, preguntó: “¿No será que estamos cediendo soberanía ganada por los productores que se desloman trabajando todos los días para generar los mejores novillos y vacas gordas del mundo?”. “Nunca en la historia de la política exterior uruguaya hubo una reunión entre presidentes que tenga un papelón como el que tuvimos. No hay antecedentes”, aseveró.
Da Silva también presentó un pedido de informes dirigido al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y la cancillería “para conocer cuáles fueron las concesiones del gobierno del Frente Amplio a Brasil y Australia”.
“El presidente Orsi puso la amistad con el PT [Partido de los Trabajadores] por encima de la estrategia comercial del país”, afirmó, por su parte, el diputado colorado Carlos Rydström en X. El legislador también destacó el hecho de que el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, “no estaba enterado” de la decisión. Así lo reconoció el propio Fratti en declaraciones al semanario Búsqueda.
El trasfondo y la visión de las gremiales
Según señalaron a la diaria integrantes de las gremiales rurales, la posibilidad de ceder –al menos a Brasil– una parte de la cuota de exportación de carne a China “ya había aparecido antes” en intercambios informales con las autoridades del gobierno. Esto se había manejado en el marco de “la negociación de la cuota cárnica con la Unión Europea” como una forma de abrir la posibilidad de que el país vecino pudiera ceder espacio a Uruguay para entrar a ese mercado. Sin embargo, y más allá de los reparos que surgían en esos intercambios, la posibilidad se cayó cuando el bloque europeo suspendió a inicios de setiembre la importación de carne brasileña por cuestiones sanitarias.
El propio Fratti fue consultado al respecto a mediados de setiembre en el programa Valor agregado, de radio Carve, y reconoció que esa posibilidad tenía que ver con “conversaciones de pasillo” que existieron entre los gobiernos de Uruguay y Brasil. “Formalmente, no hay nada”, aseguró el ministro.
Ahora, ante el reciente anuncio de Lula, las gremiales han tomado distintas posturas. Desde la Asociación Rural, por ejemplo, señalaron a la diaria que por el momento no harán declaraciones al respecto.
En una línea similar, desde la Cámara de la Industria Frigorífica indicaron a la diaria que aún no hay una “posición” en la gremial porque hay un “conocimiento muy parcial” de la medida. “Entendemos que debe haber una estrategia que beneficie los intereses de nuestro país”, pero “aún no la conocemos”, apuntó una fuente de la cámara.
Por su parte, el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, dijo a la diaria que “no corresponde que Uruguay ande cediendo a un tercero [una parte de la cuota] sin acordar previamente esto con China”. Señaló que, teniendo en cuenta el origen de la cuotificación de la importación de carne por parte del país asiático, sería “difícil de entender” que Australia y Brasil entren por la “ventana”. La decisión del gobierno chino responde a un interés por proteger su industria ganadera.
“Que un presidente de otro país anuncie que Uruguay está cediendo parte de la cuota creo que puede llegar a no caer bien en la interna china”, comentó Normey. Asimismo, el presidente de la Federación Rural consideró que no existe “certeza o seguridad” en cuanto a proyectar acciones conjuntas con un Brasil que podría tener un cambio de presidente en el corto plazo. “Estamos haciendo un favor a Lula en la campaña electoral, creo que sin mucho sentido, sin mucho beneficio para Uruguay”, concluyó.
