La Unidad Reguladora de los Servicios de Energía y Agua (Ursea) publicó este miércoles su informe de precios de paridad de importación (PPI), correspondiente al período del 26 de abril al 25 de mayo. A diferencia del informe anterior, en el que constató el incremento en los precios para todos los combustibles, en esta oportunidad el único aumento observado por la Ursea fue para las gasolinas, que vieron incrementos en el entorno del 2%. Las categorías restantes, incluido el gasoil, experimentaron “caídas moderadas” de entre 2% y 6%.
De acuerdo con el informe de la Ursea, las tendencias observadas implican el retorno a “los rangos habituales de la evolución histórica de los PPI”, si bien también se aclara que “aún es prematuro concluir que se trate en un cambio persistente en la dinámica de los precios internacionales”. “Este comportamiento podría indicar una moderación transitoria en la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles, en un contexto de mayor estabilidad relativa”, sentenciaron desde el organismo.
El reporte es uno de los elementos de los que se sirve el Poder Ejecutivo para determinar los precios de los combustibles, que pasó a ajustarlos mensualmente ante la escalada de precios por la guerra que llevan adelante Estados Unidos e Israel contra Irán, que afectó el suministro internacional de combustibles. Es así que el mes pasado se fijaron aumentos de 7% para la nafta y 14% para el gasoil. Sin embargo, aún no se anunció cuál será el cambio en los valores hacia junio.
En esta línea, y como ya se mencionó, las únicas subas que se constataron fueron para las gasolinas: la nafta Premium 97 experimentó un incremento de su PPI ex planta de 2,61%, mientras que el costo de la Súper 95 creció 2,52%. En función de esto, la Ursea calculó nuevos valores de referencia para los precios de venta al público, los cuales arrojan que el próximo mes un litro de Súper 95 y uno de Premium 97 deberían costar 93,36 y 96 pesos uruguayos, respectivamente.
Por su parte, y en el caso del gasoil, ambas categorías –50S y 10S– observaron una caída del PPI ex planta de 5,21%. Asimismo, el gas licuado de petróleo y el propano recogieron descensos de 2,34% y 6,56%, respectivamente. El costo del litro de fueloil medio cayó 4,50%, mientras que el pesado 4,33%.
De acuerdo con el informe, las variaciones a las bajas se explican mayoritariamente por disminuciones en el costo de los fletes y seguros internacionales, que alcanzaron el entorno del 40% para todos los combustibles, excepto para el gas licuado y el propano, en donde ocurrió lo contrario y hubo “un leve crecimiento”.
El informe recoge que, más allá de dicha caída, en el caso de las gasolinas se observó una suba elevada en los precios FOB (Free on Board, que representa los costos totales de fabricación y transporte hasta el puerto de origen) de referencia y que dicho fenómeno “más que compensó la fuerte caída de los fletes”.