Desde el 1° de mayo comenzarán a regir los nuevos precios de los combustibles fijados este jueves por el Poder Ejecutivo. Según informaron el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) en un comunicado conjunto, el incremento de la nafta Súper 95 será de 7% y pasará a valer 88,03 pesos el litro desde este viernes, dado que su precio actual es de 82,27 pesos.

En tanto, el gasoil 50S se incrementa 14% y valdrá 57,72 pesos el litro a partir de mayo, actualmente está en 50,63 pesos.

Por último, el supergás variará su valor de 94,64 pesos a 101,26 pesos el kilo. En ese marco, la garrafa de 13 kilos subirá 86 pesos y pasará a costar 1.316 pesos.

Gobierno sostiene que se “continúa amortiguando el impacto”

En el comunicado donde se dieron a conocer los precios, las autoridades del Poder Ejecutivo destacan que se “continúa amortiguando el impacto de la suba del petróleo” por el conflicto en Medio Oriente. Se puntualiza que “si bien los valores necesarios para alcanzar los precios de referencia implicarían subas de 11% para nafta, 46% para gasoil y 12% para GLP”, los aumentos definidos fueron solo del 7%, 14%y 7%, respectivamente.

Se detalla que si se hubiera seguido el Precio de Paridad de Importación (PPI), la nafta Súper debería haber aumentado a 92,40 pesos (cuatro pesos por encima del valor fijado para mayo). Asimismo, en el caso del gasoil 50S, el incremento habría alcanzado los 73,73 pesos (16 pesos por encima del valor fijado para el mes entrante). Por último, en el caso del supergás, el precio tendría que ubicarse en 106,45 pesos por kilo (cinco pesos por encima de lo que será su costo a partir del primero de mayo).

En el comunicado se señala que el 28 de febrero de 2026 marcó un “punto de inflexión en el mercado energético global” dado el “inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán”, lo que “desencadenó una disrupción sin precedentes en el suministro mundial de petróleo, al afectar la circulación marítima en el Estrecho de Ormuz”.

Para poner en evidencia la complejidad del escenario, el comunicado conjunto del MEF y el MIEM señala que “la magnitud del shock es comparable a la crisis de 1973”. En ese sentido, complementa que desde la Agencia Internacional de Energía (AIE) se catalogó a esta situación como “la mayor amenaza a la seguridad energética mundial de la historia”.

A nivel de precio, se enfatiza que el proceso vivido durante estos meses generó una transición en los precios, que pasaron, en el caso del barril Brent, de los 70 dólares en febrero a 100 dólares en promedio en marzo. Según se sostiene, esto representa “la mayor variación mensual del precio del petróleo desde agosto de 1990”. Por último, se deja constancia de que en el mes que finaliza el precio del Brent “no ha cedido”, consolidándose en el entorno de los 100 dólares.