Ciencia Investigación científica

Incendio en Montevideo (archivo, junio de 2025).

Foto: Gianni Schiaffarino

Reporte global ubica a Uruguay como el tercer país con mayor incidencia de lesiones por fuego, calor y sustancias calientes

Investigación sobre la prevalencia de estas lesiones en la población de entre 20 y 54 años reporta que Chile, Argentina y Uruguay son los tres países con mayor incidencia y encuentra grandes disparidades a nivel mundial.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

En un mundo en el que desde hace tiempo China es el país que publica mayor cantidad de artículos científicos al año que cualquier otro país –desbancó a Estados Unidos en 2017 y desde entonces se mantiene en el primer puesto–, no sorprende en lo más mínimo que el artículo que motiva esta nota lleve la firma de tres investigadores de instituciones del gigante asiático.

Titulado algo así como “Desigualdades ocupacionales y sociodemográficas en las lesiones relacionadas con fuego, calor y sustancias calientes entre adultos en edad laboral: un análisis de la Carga Global de Enfermedades 2021”, el trabajo lleva la firma de Bingjie Xiang, Fanglin Li y Xiaoli Zhong, del Departamento de Medicina de Cuidados Intensivos, y de Zhongjie Yi, del Departamento de Cirugía Plástica y Estética (Quemaduras), ambos departamentos del Segundo Hospital Xiangya de la Universidad Central del Sur, Changsha, China.

En su trabajo, recurriendo a datos abiertos del estudio Carga Global de Enfermedades de 2021 (estudio periódico que realiza el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, Estados Unidos), Bingjie Xiangy y sus colegas se propusieron examinar “la prevalencia, mortalidad y años de vida ajustados por discapacidad asociados a lesiones relacionadas con fuego, calor y sustancias calientes entre adultos de 20 a 54 años en 204 países de 1990 a 2021”.

¿Por qué realizarlo? Según señalan los autores, porque si bien “las lesiones relacionadas con el fuego, el calor y sustancias calientes son una fuente importante de traumatismos laborales y domésticos prevenibles entre los adultos en edad laboral en todo el mundo”, y a pesar de tener “grandes consecuencias económicas y sociales”, la evidencia global “específica por edad y centrada en la desigualdad para adultos de 20 a 54 años sigue siendo limitada, particularmente en relación con la exposición laboral y el desarrollo socioeconómico”.

Así que veamos qué encontraron.

Lesiones por fuego, calor y sustancias calientes

Definamos un poco las cosas. Para la clasificación del estudio de Carga Global de Enfermedades, reseñan los autores, “las lesiones relacionadas con el fuego y el calor se refieren a las lesiones causadas por la exposición al humo, el fuego y las llamas”. Por otro lado, las lesiones ocasionadas por las sustancias calientes refieren “a lesiones térmicas no causadas por llamas, como escaldaduras y quemaduras por contacto resultantes de líquidos calientes, vapor u objetos calientes”.

Se centraron en la gente de entre 20 y 54 años porque ese grupo demográfico “es el núcleo de la fuerza de trabajo global y del sistema de apoyo familiar”, y también porque para esas edades estas lesiones “no solo causan daño físico agudo, sino que también conllevan discapacidad funcional a largo plazo, dolor crónico y trastornos psiquiátricos, interrumpiendo los medios de subsistencia y afectando la productividad del hogar y de la sociedad”.

En efecto, citando otros trabajos, sostienen que este tipo de lesiones severas implican (para quienes sobreviven) “discapacidades hasta 24 meses luego de producida la lesión” y que en muchos casos “siguen sufriendo limitaciones persistentes”, mientras que “una fracción importante desarrolla discapacidades permanentes”.

También afirman que los adultos de entre 20 y 54 años “se enfrentan a riesgos de exposición únicos, incluidos los riesgos laborales en la industria manufacturera, la construcción y la agricultura, así como los riesgos domésticos relacionados con la cocina, la calefacción y las tareas de cuidado”.

Todo esto trae consecuencias económicas igual de inquietantes: “En los países de ingresos bajos y medios, tratar una quemadura grave puede costar más que los ingresos anuales de un hogar, mientras que en los países de altos ingresos, el costo promedio por paciente a menudo se acerca a las seis cifras”, afirman, mencionando un estimado de unos 88.000 dólares (aunque a veces no lo apreciemos por tenerlo demasiado cerca, tanto en este como en otros casos, nuestro sistema de salud tiene sus fortalezas).

Con datos de la Organización Mundial de la Salud, Bingjie Xiang y sus colegas dicen en el trabajo que se producen en el mundo unas 180.000 muertes por quemaduras al año. Así que en su trabajo se propusieron ver qué pasaba en esta franja etaria.

Uruguay incómodo en la tabla de quemados

Tras relevar los datos del estudio Carga Global de Enfermedades, que abarca a 204 países del mundo –entre ellos Uruguay– se centraron en qué pasaba en el período 1990-2021. Con base en esa información, estimaron las “tasas estandarizadas por edad de la prevalencia, mortalidad y años de vida ajustados por discapacidad” restringiéndose “explícitamente al rango de edad de 20 a 54 años”.

El primer dato que comunican es esperanzador: las tasas de prevalencia, muerte y años de vida ajustados por discapacidad vienen bajando entre 1990 y 2021, siendo la baja de los dos últimos más alta que la de la prevalencia. Según analizaron, en 2021 estas lesiones “afectaron a 61,71 millones de personas en casos prevalentes, provocaron 43.700 fallecimientos y representaron 4,04 millones de años de vida ajustados por discapacidad”. Pero los promedios son engañosos: reportan también “disparidades sustanciales” entre las distintas regiones. La mayor prevalencia se registró en la región sur de América Latina (una prevalencia de 7.498 casos por cada 100.000 habitantes), el Caribe (4.704 por cada 100.000 habitantes) y Australasia (4.115 por cada 100.000 habitantes), mientras que la menor prevalencia se dio en la región sur de Asia (769 por cada 100.000 habitantes) y el norte de África y Medio Oriente (801 por cada 100.000 habitantes). Ahora, al ver las cosas a nivel nacional, nuestro país se destacó y no para bien.

“En 2021, la prevalencia estandarizada por edad de lesiones relacionadas con fuego, calor y sustancias calientes mostró disparidades globales sustanciales, con tasas que oscilaron entre 440 y 7.783 casos por cada 100.000 personas”, reporta el artículo. En el extremo superior hay tres países del cono sur: “Chile registró la tasa de prevalencia estandarizada por edad más alta (7.783 por 100.000), seguido de Argentina (7.416 por 100.000) y Uruguay (6.962 por 100.000)”. ¡Chanfle!

Muertes por lesiones por fuego y quemaduras en 2021 - tomado de Xiang y otros 2026

Al ver ese reporte, bajamos los datos suplementarios del trabajo donde se detallan los guarismos para cada país y ver qué pasó entre 1990 y 2021. En cuanto a la tasa de prevalencia y las muertes, las cosas vienen mejorando en nuestro país. Mientras en 1990 hubo la tasa de casos de lesiones por fuego, calor o sustancias calientes fue de 7.643 por cada 100.000 habitantes y se produjeron 18 muertes, en 2021 la tasa fue de 6.962 por cada 100.000 habitantes y hubo solo 12 muertes. Sin embargo, a nivel del número de casos de lesiones por fuego, calor o sustancias calientes, las cosas fueron peores: pasamos de 106.367 casos de lesiones en 1990 a 113.664. Este aumento en el número de casos, sumado a la disminución de las muertes, podría estar indicando que, una vez producidas esas lesiones, el sistema de salud y de seguridad social estaría lidiando bien con el asunto.

Prevalencia de lesiones por fuego y quemaduras en 2021 - tomado de Xiang y otros 2026

¿Por qué América del Sur registró estos guarismos elevados?

“Nuestros hallazgos destacan que, si bien la mortalidad es menor en adultos en edad laboral, persisten una carga sustancial de discapacidad y disparidades regionales”, sostiene el artículo.

Yendo a lo que pasa en nuestra región, afirman que “los países con niveles moderados del índice sociodemográfico, particularmente en el sur de América Latina, registraron las tasas de prevalencia más altas”, lo que puede estar reflejando “la rápida expansión industrial, la urbanización y la aplicación incompleta de las normas de seguridad”. Al respecto, recuerdan que “estudios de economías en transición resaltan un desajuste entre la exposición al riesgo industrial y la aplicación de la seguridad ocupacional”.

Luego van más al detalle y parecen hablar de nosotros sin hacerlo: “La alta prevalencia en Chile y Argentina puede reflejar patrones regionales más amplios observados en América Latina, donde la calefacción doméstica y la cocina con llamas abiertas o estufas mal ventiladas siguen siendo comunes en hogares de ingresos bajos y medios”. A esto agregan que “varios estudios han informado que tales prácticas energéticas domésticas son contribuyentes clave a las lesiones por quemaduras en países de ingresos bajos y medios”.

Por estos y otros resultados encontrados (como que en los países de alto índice sociodemográfico la incidencia del alcohol es mayor que la ocupacional), redondean la publicación señalando que sus hallazgos “indican que reducir la carga de lesiones relacionadas con fuego, calor y sustancias calientes entre los adultos en edad laboral requiere no solo el desarrollo de la capacidad clínica, sino también políticas específicas de reducción de riesgos ocupacionales y conductuales adaptadas a los niveles de desarrollo regional”. Los datos, puestos así en contexto gracias a Bingjie Xiang, Fanglin Li, Xiaoli Zhong y Zhongjie Yi, seguramente no soprendan a quienes trabajan en el sistema de salud, pero nos permiten compararnos con lo que sucede en el resto del globo.

Artículo: “Occupational and sociodemographic inequalities in fire, heat and hot substance–related injuries among working-age adults: A Global Burden of Disease 2021 analysis”
Publicación: Injury (julio de 2026)
Autores: Bingjie Xiang, Fanglin Li, Zhongjie Yi y Xiaoli Zhong.

¿Te interesa la ciencia?
Suscribite y recibí la newsletter de Ciencia en tu email.
Suscribite
¿Te interesa la ciencia?
Recibí la newsletter de Ciencia en tu email cada dos viernes.
Recibir