Eloy Room, arquero de Curazao, el 20 de junio, en el Arrowhead Stadium, en Kansas.

Foto: Juan Mabromata, AFP

El Mundial de los arqueros: Eloy Room, el héroe de Curazao en su primer punto mundialista

El arquero de 37 años se atajó todo ante Ecuador y consiguió un récord histórico.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Tres millones de uruguayos guardarán en su memoria la actuación del arquero árabe Mohammed Al-Owais, principal responsable de que la selección uruguaya no pudiera ganar en su debut mundialista, pero algo así como 155.000 curazoleños les contarán a sus nietos que vieron atajar a Eloy Room en la histórica hazaña de Kansas.

El Mundial de los 48 equipos, que traía aparejadas algunas suspicacias sobre las selecciones más débiles y sus chances de competir, se ha caracterizado por un alto promedio de goles, pero las figuras inesperadas y virales han sido los encargados de evitarlos. Estrellas de esas selecciones sin grandes posibilidades de brillar en la dominación ofensiva de los rivales, que en la expresión más global e inclusiva de la copa le recuerdan al mundo que el juego también contiene actuaciones emocionantes en el otro costado de la cancha.

Eloy Room, el hombre récord de Curazao

Curazao perdió 7-1 ante Alemania en su primer partido en los mundiales. Se dio lo que el mundo esperaba entre la tradicional potencia europea y los sufridos debutantes, la selección del país más pequeño y menos poblado de los que participan en este Mundial. Para su segundo partido, ante un Ecuador obligado a ganar, la pregunta era cuántos goles concederían los curazoleños.

La inesperada respuesta la tuvo Room, arquero de 37 años y símbolo de la selección de Curazao, que tuvo un partido memorable y se ganó un lugar en los registros históricos del fútbol al convertirse en el portero con mayor cantidad de atajadas en un partido de la Copa del Mundo. Con 15 intervenciones que evitaron el gol ecuatoriano, el curazoleño igualó el récord del arquero estadounidense Tim Howard en Brasil 2014 (que tuvo 16 atajadas ante Bélgica, pero una de ellas fue en tiempo suplementario, y además concedió dos goles en ese juego) y llevó a la ola azul a celebrar su primer punto en una justa mundialista.

“Luchamos hasta el último minuto. Conseguir un punto de esta manera para Curazao es absolutamente genial. Todavía tengo que asimilarlo. El partido estuvo lleno de emociones”, dijo después de tapar todo lo que fue al arco.

Room, nacido en Países Bajos, de madre neerlandesa y padre curazoleño, y formado en las inferiores del Vitesse, hizo su debut en la selección de Curazao en 2015, en un juego contra Trinidad y Tobago en el que fue nombrado jugador del partido. Actualmente juega en el Miami FC, de la segunda división del fútbol estadounidense, pero antes jugó en el Columbus Crew, donde en 2020 ganó la MLS Cup y fue distinguido como el mejor jugador defensivo de su equipo en la temporada.

Con Curazao, Room ostenta un título regional, el único de la selección en su historia, la Copa del Caribe 2017, que obtuvo tras ganarle la final a Jamaica. Tras aquella victoria, el arquero le dijo a Concacaf: “Esto significa todo para mí, para mi familia y mis compañeros, para todo Curazao y el caribe neerlandés, y lo mejor es que le ganamos al campeón defensor”. También dijo que después de la final se reunieron con el equipo de Jamaica y se distendieron, “con algunas bromas y cantando canciones de Bob Marley en el hotel”, reflejando el modo tal vez un poco diferente en que viven el fútbol.

Frente a Ecuador, Room marcó su presencia bajo los tres palos desde el arranque. A los 2 minutos le tapó un mano a mano a Enner Valencia, clave para sentar las bases de cómo se daría el partido de ahí en más. En el segundo tiempo tuvo la mayor parte de su trabajo y fue el muro que contuvo el asedio ecuatoriano, para terminar el partido festejando, arrodillado y entre lágrimas, después de una actuación heroica que los curazoleños atesorarán como si hubiera sido el gol más lindo en la historia de los mundiales.