Fue un partidazo. Al ver el cronograma de partidos del día, probablemente era el que menos adhesión generaba pero Irán y Nueva Zelanda regalaron un gran espectáculo para cerrar la noche del lunes. El empate 2-2 marcó paridad en el grupo ya que Bélgica y Egipto habían terminado 1-1 más temprano.
Si bien lo deportivo no atraía mucho, la expectativa estaba en la presencia de Irán en Estados Unidos, en medio de conflictos bélicos y medidas arbitrarias para el público iraní tomadas por el país anfitrión.
Elijah Just marcó por duplicado para los oceánicos que dos veces estuvieron en ventaja, mientras que para los asiáticos igualaron el trámite Ramin Rezaeian y Mohammad Mohebi, lateral y volante derecho, respectivamente.
Chocaron dos estilos distintos que hicieron un encuentro entretenido y con muchas situaciones de gol, los neozelandeses jugaron más directo y apuntaron a ganar la segunda pelota. Plantados defensivamente en bloque bajo, lograron contragolpear con espacios. Irán, en tanto, manejó la tenencia, tuvo juego por las bandas, buscó por abajo y tuvo al experiente Mehdi Taremi como faro en el área.
El desgaste físico de ambos equipos en los primeros 60 minutos fue tremendo, los iraníes llegaron algo mejor al cierre, pero los dos seleccionados tuvieron chances en tiempo de descuento con balones aéreos.
El grupo quedó abierto. El domingo Bélgica chocará con Irán a las 16.00 mientras que Nueva Zelanda se medirá con Egipto a las 22.00. La segunda fecha será clave para empezar a perfilar los dos clasificados de la zona.