“Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste?”, se preguntó Víctor Hugo Morales hace 40 años, el 22 de junio de 1986, cuando Argentina eliminó a Inglaterra en el Mundial de México con dos goles de Diego Armando Maradona, uno esquivando ingleses como conos y el otro convirtiendo con la mano. La coincidencia marca que Lionel Messi, otro astro argentino, hizo historia en la misma hoja del calendario.
Argentina le ganó 2-0 a Austria, clasificó a los dieciseisavos del torneo confirmando el primer lugar del grupo y en la próxima fase enfrentará al segundo de la zona de Uruguay. Los dos goles fueron de Lionel Messi, uno en cada tiempo. El rosarino hizo los cinco tantos de la albiceleste en el certamen y, obviamente, está en la cima de la tabla de goleadores del actual torneo.
Lo más importante es que se convirtió en el máximo goleador en la historia de los mundiales al superar al polaco nacionalizado alemán Miroslav Klose. Messi llegó a 18 goles mundialistas y se impuso a Klose, que hizo 16, y al brasileño Ronaldo, que sumó 15. Kylian Mbappé lleva 14 y le queda un largo trecho de carrera por delante, por lo que la lógica marca que podría ser el próximo sucesor.
El francés Just Fontaine es el jugador con más goles en un torneo –convirtió 13 en Suecia 1958– y es otra marca que Messi mira de reojo y que podría superar si Argentina llega lejos en este certamen.
El mejor promedio de goles lo mantiene húngaro Sándor Kocsis, que anotó 11 en los cinco partidos que disputó en Suiza 1954, es decir, 2,20 por encuentro. El húngaro convirtió por duplicado en la semifinal, cuando su selección le ganó 4-2 a Uruguay y decretó la primera derrota celeste en mundiales. Además, le hizo cuatro a Alemania Occidental en la fase de grupos.
La excepción que confirma la regla
En el partido de esta tarde, Messi erró un penal solo para confirmar que no es perfecto. En su carrera falló varios tiros desde el punto con su selección, algunos muy recordados, otros menos.
El más doloroso, por el contexto y el momento, fue en la final con Chile en la Copa América Centenario de 2016, cuando falló en la definición para ser campeón: su remate se fue por arriba del palo. Terminó renunciando a la selección luego de la derrota, aunque con el tiempo lo convencieron de que volviera.
El Mundial 2018 fue caótico para Argentina. Dirigida por Jorge Sampaoli, en el debut la albiceleste igualó 1-1 con Islandia y a Messi le atajó un penal Hannes Halldórsson.
Más livianos fueron los penales errados más cercanos en el tiempo, porque no influyeron directamente en malos resultados. Con Polonia en el Mundial 2022, Wojciech Szczęsny atajó el disparo de Messi, pero los dirigidos por Lionel Scaloni ganaron.
En la Copa América erró en cuartos de final en la definición por penales frente a Ecuador: la quiso picar y pegó en el palo. Argentina terminó pasando a semifinales de todas formas.