Se retiró Nicolás Lodeiro, el jugador más joven del plantel –actualmente tiene 37 años– que jugó el Mundial 2010 en Sudáfrica, donde Uruguay salió cuarto. La generación marcó el punto máximo en la historia futbolística de este siglo para la celeste. Dio la sensación de que fue hace poco, aunque las fechas indican que ya son 16 años de aquellos abrazos que quedaron en el recuerdo.
Hay cuatro futbolistas que se mantienen en actividad; Luis Suárez, en Inter Miami, con 39 años; Fernando Muslera, en Estudiantes de La Plata, con 41 años; Sebastián Fernández, en Danubio, con 41 años, y Martín Cáceres, en Juventud de Las Piedras, con 39 años.
El Pistolero ya retornó al fútbol uruguayo al disputar un semestre en Nacional en 2022, donde se coronó campeón uruguayo. El golero tiene acordada de palabra su vuelta a Wanderers para retirarse en 2027, en caso de que el bohemio clasifique a copas internacionales. Muslera ya estuvo vinculado a la institución en la conformación del plantel de esta temporada y el entrenador es uno de sus amigos: Mathías Corujo.
Martín Silva, con 43 años, y Edinson Cavani, con 39, no se retiraron oficialmente pero están sin equipo y su panorama es incierto. El golero quedó libre en Libertad de Paraguay a fines de 2025 y hace ocho meses que no juega. Nunca volvió al fútbol uruguayo y su club de origen, Defensor Sporting, parece tener el puesto cubierto con Kevin Dawson. El delantero salió de Boca Juniors tras una serie de lesiones, pero no está claro su futuro; en las últimas semanas se lo vinculó con Lecce, de Italia, algo que no prosperó. En su momento lo había pinchado públicamente Gustavo Matosas para volver a Danubio, pero la respuesta del jugador fue de lejanía, lo que no gustó en la hinchada franjeada.
Los que no volvieron
Hay una sensación errada sobre la generación de Sudáfrica 2010 que establece que la mayoría no volvió al fútbol uruguayo. De los 17 oficialmente retirados solamente hubo tres que no volvieron a jugar en su país natal. Quizás el peso de los nombres hace que se dimensione de una forma mayor a la real.
Diego Lugano se retiró en 2018 en San Pablo, club brasileño en el que es ídolo, mientras que Diego Godín dejó la actividad profesional en 2023, en Vélez Sarsfield de Argentina. En 2024 despuntó el vicio con su amigo Gonzalo Chory Castro en el fútbol del interior defendiendo la camiseta de Porongos. En Nacional muchos esperaron la vuelta de ambos zagueros, algo que nunca se concretó.
Otro jugador muy querido de esa selección fue Diego Pérez; el Ruso terminó su carrera en Bolonia de Italia en 2015, equipo en el que estuvo cinco años y al que emigró luego del Mundial 2010. Antes de partir a Europa había jugado en Defensor Sporting y Peñarol.
El resto del plantel jugó en el fútbol uruguayo luego del Mundial 2010
Diego Forlán, el mejor futbolista de Sudáfrica 2010, se dio el gusto de jugar en el cuadro de sus amores y fue campeón uruguayo con Peñarol en 2016. Se retiró en Kitchee de Hong Kong.
Sebastián Abreu tuvo tres pasajes por el tricolor entre 2013 y 2016. Además, jugó en Central Español, Sud América y Boston River. Se dio el gusto personal de terminar su carrera en Olimpia de Minas, el club de su ciudad.
Álvaro Pereira inició su carrera en Miramar, pero su paso por el fútbol uruguayo fue poco; emergió gracias a sus buenas campañas en Argentina. Entre 2019 y 2020 tuvo un pasaje por Nacional.
La situación de Egidio Arévalo Ríos fue particular. En 2010 militaba en Peñarol y se quedó hasta el final de ese año. Su retorno a la competencia local fue una década más tarde en Sud América, en un pasaje que solamente se extendió por siete meses.
Jorge Fucile eligió volver en 2014 a Nacional, club del que es hincha. Pese a formarse en Liverpool, optó por no retornar al negriazul. Entre 2020 y 2022 tuvo un pasaje por Juventud de Las Piedras, donde se retiró.
Walter Gargano fue emblema de Peñarol, equipo en el que estuvo entre 2017 y 2023. Luego tuvo un paso poco exitoso por River Plate y terminó su carrera en Durazno.
Un caso similar se dio con Maximiliano Pereira, que llegó en 2021 a Peñarol luego de su larga estadía en Portugal. Su pasaje por el carbonero no fue tan bueno; terminó la carrera profesional en River Plate.
Mauricio Victorino volvió a Nacional, estuvo un año y, luego de emigrar nuevamente, retornó para terminar su carrera profesional en Danubio. Parecido fue el devenir de la etapa de futbolista de Andrés Scotti, quien retornó al tricolor en 2012 y, tras jugar dos años, pasó a Defensor Sporting hasta el retiro.
Lo sucedido con Sebastián Eguren fue bastante particular: fichó por Wanderers, su club de origen, el 27 de enero de 2015, pero 16 días después se fue a Colón de Santa Fe, pese a que estaba inscrito por el bohemio para jugar la fase de grupos de la Copa Libertadores. Un año después llegó a Nacional, donde se retiró.
Ignacio González, ídolo de Danubio, llegó a Nacional en 2013, algo que molestó a los hinchas franjeados. Luego pasó por Wanderers y terminó la carrera en el equipo de Maroñas, jugando en la segunda división con el club en el que se formó.
Álvaro Fernández retornó a Nacional en 2013, donde no pudo repetir lo realizado en su primer pasaje. En 2019 volvió al fútbol uruguayo para jugar en Rampla Juniors y terminó su carrera en Plaza Colonia.
El golero Juan Castillo fue de los jugadores que más camisetas vistieron en Uruguay luego del Mundial de Sudáfrica. En 2012 llegó a Liverpool y desde ahí defendió el arco de Danubio, Peñarol, Juventud de Las Piedras y Fénix.