De ser aprobada, la asignación única para la infancia y la adolescencia propuesta por el gobierno en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas dejaría atrás, para los hogares con menores a cargo, las restricciones al uso del dinero asociadas a la Tarjeta Uruguay Social (TUS). Actualmente, la TUS solo puede utilizarse en la red de comercios solidarios, con el objetivo de que los fondos se destinen exclusivamente a la compra de alimentos y productos de primera necesidad. La oposición defiende que ese régimen se mantenga y cuestiona que el pago de la asignación única mediante transferencia impediría controlar el destino de esos recursos.
La TUS es una de las cuatro prestaciones que se unificarían, junto a las asignaciones familiares contributivas, las Asignaciones Familiares-Plan de Equidad y el Bono Crianza –que es un refuerzo sobre la TUS para niños de 0 a 3 años–. Cada una funciona bajo criterios diferentes: la TUS y el Bono Crianza restringen el uso de los fondos, pero no establecen condicionalidades para su cobro, a diferencia de las otras dos asignaciones. La asignación única, por un lado, propone mantener el 20% de la prestación sujeto a la acreditación de la matriculación educativa y la asistencia al sistema de salud y, por otro, que el pago se realice mediante los instrumentos previstos en la ley de inclusión financiera y no a través de una tarjeta magnética como la TUS.
“Cobran la transferencia para los niños y se compran un celular nuevo, cobran la transferencia para los niños y se van a gastarlo, vayan a saber a gastarlo en qué”, cuestionó el senador colorado Pedro Bordaberry durante la conferencia en que la coalición anunció que no votará en general el proyecto de ley de Rendición de Cuentas. El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim, entrevistado en la radio Sarandí, rechazó el “sentido punitivo de observar el detalle de lo que hacen las personas con los recursos” y explicó que actualmente las principales transferencias, que son las Asignaciones Familiares, se cobran en efectivo a través de redes de cobranza o transferencias.
De hecho, incluso la TUS está limitada al control sobre en qué comercios se gasta el dinero, pero no qué se compre en ellos. El director de Transferencias y Análisis de Datos del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Juan Martín Fernández, explicó a la diaria que el control es sobre los rubros, por lo tanto, en un comercio adherido “la gente puede comprar lo que quiera” y el Mides “no tiene la posibilidad de controlar eso”. La TUS continuará funcionando para otras poblaciones beneficiarias, como las personas en situación de calle, las mujeres víctimas de violencia y las personas trans.
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El debate sobre el control del gasto
“Se están desvirtuando las transferencias, se están desvirtuando las prestaciones sociales y se está perjudicando a los niños”, consideró en una rueda de prensa el senador del Partido Nacional (PN) Martín Lema, quien cuestionó que el gobierno “busca cambiar una estadística monetaria, pero sin tomar en cuenta otros factores”. “Un niño puede encuadrar fuera de la pobreza monetaria, pero si tiene falta de condiciones en la vivienda, si tiene falta de alimentación, si tiene falta de higiene, si tiene otro tipo de vulnerabilidades, tiene una realidad que puede ser peor que otro que esté por debajo de la pobreza monetaria”, apuntó.
Arim defendió que “está bien que las personas tengan una transferencia con la que puedan enfrentar las distintas necesidades que tienen” y ejemplificó: “¿Qué sucedería si una madre que cría sola a su hijo de dos años no puede pagar la pensión? ¿No está bien que pueda utilizar la asignación familiar, esta nueva asignación unificada para pagar la pensión?”. En ese marco, reivindicó que hay que ser “exigentes en el monitoreo de las políticas públicas”, pero sin “ser prejuiciosos con respecto a los requerimientos que tienen las personas que tienen necesidad de estas transferencias”.
El director de Transferencias del Mides afirmó que “hay evidencia que muestra que las familias y los hogares, cuando tienen disponibilidad de recursos, eligen gastar en las cosas que son lo mejor para sus hijos”. A su vez, planteó que la TUS “tiene una carga simbólica importante que genera que las personas se autoexcluyan del beneficio”. En esa línea, durante la comparecencia del equipo económico ante la Comisión de Presupuestos integrada con la de Hacienda, la diputada del PN Fernanda Auersperg se refirió al “estigma” que manifiestan los beneficiarios de la TUS, el cual “sería saneado con la nueva propuesta dado que utilizaríamos los medios de bancarización obligatoria”, sostuvo. No obstante, en diálogo con la diaria, señaló que la asignación tiene que mantener “una parte que es para lo que ese niño necesita” porque, “de la otra forma, perdés totalmente la trazabilidad del dinero”.
“Aunque sea uno el que lo usa mal, a mí ya no me sirve el sistema unificado”, afirmó Auersperg. La diputada también advirtió que con el nuevo sistema se perdería la reducción del IVA que hoy tienen con la tarjeta. Fernández aclaró que el beneficio se mantendría mediante el cobro por TuApp del Mides. El antecesor de Fernández, Antonio Manzi, sugirió en la diaria Radio que podría “canalizarse todo” a través de la aplicación, de modo que haya “un componente” que se pueda retirar en efectivo y otro focalizado en determinados rubros.
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Los comercios solidarios
Fernández también se refirió a algunas situaciones identificadas en torno a los comercios solidarios: desde pagar precios más altos por la limitación o cambiar esos fondos por efectivo hasta denuncias de que retienen las tarjetas para que los beneficiarios solo compren ahí. El control sobre estos locales, señaló, genera una “carga burocrática que distorsiona el propósito” del Mides. El estudio “Precios y competencia: evidencia de un programa social”, de 2021, concluyó que, en promedio, los beneficiarios de la TUS “pagan precios más elevados que los que pagarían en comercios no adheridos ubicados en las cercanías”. A su vez, fuera de Montevideo, “la diferencia de precios está relacionada con el tamaño del programa”, por lo que, “cuanto mayor es el número de beneficiarios, mayor es el sobreprecio”.
Por otro lado, el director indicó que hay más de 100 localidades en el interior del país que no tienen comercios adheridos, en donde se les paga a los usuarios “un transporte para acceder a los beneficios”. “Estamos complicando a la gente por una pretensión de control, cuando, además, no se constata que las personas estén haciendo ese gasto en contra del bienestar de su familia”, concluyó.
En los departamentos de frontera surgieron cuestionamientos por el impacto que tendría en el comercio local el cobro por fuera de la TUS. El riesgo que advierten es que los beneficiarios podrían optar por hacer sus compras en países vecinos. Fernández reconoció que “puede pasar que las personas puedan usar ese dinero del otro lado de la frontera”, pero “hay otras políticas que son las que previenen” que no lo hagan.
El diputado colorado por Rivera, Marne Osorio, dijo a la diaria que el cambio “preocupa mucho” a los pequeños comerciantes, para quienes la atención a la población beneficiaria de la TUS “fue un factor bien significativo” en su formalización. Indicó que hay más de 500 comercios solidarios en Rivera y aproximadamente 5.400 tarjetas. Por tanto, “son muchos millones de pesos que circulan en la economía barrial y que permiten a muchos trabajadores participar en esa distribución”, señaló. En la misma línea, el diputado nacionalista Fermín Farinha señaló que es una preocupación compartida por los comerciantes de su departamento, Paysandú, y consideró que “las justificaciones del gobierno tienen una mirada muy metropolitana”, pero “no es la realidad del interior ni de los departamentos de frontera”.