Finalmente, luego de varias idas y vueltas, este miércoles la Asamblea General designó al exdiputado Daniel Radío como Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario, casi un año después de la renuncia de Juan Miguel Petit a ese cargo. La comisión especial del Parlamento encargada del proceso no había podido llegar al consenso necesario y, en una segunda instancia, Radío fue el nombre que cuadró en el oficialismo y la coalición. Radío, integrante del Partido Independiente, fue diputado entre 2010 y 2020, secretario general de la Secretaría Nacional de Drogas durante el gobierno anterior y director del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) en la actual administración.
La presidenta de la comisión especial, la senadora del Frente Amplio Bettiana Díaz, fue la encargada de dar el puntapié inicial de la sesión de la Asamblea General de este miércoles.
Subrayó que desde que cesó la responsabilidad de Petit, la oficina del Comisionado Parlamentario siguió “funcionando, pero sin la responsabilidad de la conducción de un comisionado parlamentario”. “Esto tiene algunas implicancias, porque hay una serie de tareas y responsabilidades que se siguen manteniendo pero que necesitan del respaldo de un comisionado”, señaló.
La senadora recordó que el sistema penitenciario es “más que las cárceles”, porque también es “todas las medidas alternativas a la privación de la libertad”. Consignó que actualmente hay 16.800 personas privadas de libertad y entre 9.000 y 10.000 medidas alternativas, que si bien no representan a 10.000 personas, es un universo “que debe estar por encima de los 8.000 o 9.000”. “Por tanto, entendemos que el rol que cumple la oficina es fundamental en este momento”, resaltó.
Díaz destacó “el perfil” de Radío, con quien compartió trabajo en la cámara baja, subrayó que cuando era legislador “participó siempre” en la Comisión Especial de Seguimiento de la Situación Carcelaria del Parlamento y aclaró que “durante mucho tiempo no era que se andaban pechando para participar”. “Sobre todo, quiero destacar una cualidad que es su vocación de servicio. En el cargo en el que haya estado, Radío ha sido garantía de compromiso, seriedad y entrega, y eso, en este momento, hay que destacarlo. Porque la política es tener vocación de servicio y creer que podemos transformar la realidad. Podemos tener diferentes perspectivas para hacerlo, pero, en definitiva, lo que nos mueve es eso y por eso estamos todos y todas acá”, subrayó. Además, también reconoció “la capacidad de diálogo” de Radío.
Abdala: “Practica la compasión” y tiene “una gran capacidad de gestión”
Por su parte, el diputado blanco Pablo Abdala adelantó que el Partido Nacional iba a votar a favor del proyecto de resolución para elegir a Radío y dijo que para él era una circunstancia “muy grata y muy satisfactoria” fundamentar la posición de su partido. Subrayó que es el final de un proceso largo, “relativamente tortuoso”, que no estuvo exento de dificultades, porque “fue muy difícil encontrar un entendimiento político entre todas las bancadas parlamentarias”; sin embargo, “termina con un final feliz”.
“Daniel es un hombre de carne y hueso, como somos todos los hombres y mujeres que estamos en esta Asamblea General, pero tiene una serie de cualidades humanas y me parece importante empezar por ellas, porque resultan de enorme significación con relación a la función que le vamos a encomendar: tiene una enorme sensibilidad, en todos los ámbitos en los que ha actuado ha demostrado eso”, señaló Abdala. Agregó que Radío “practica la compasión, esa capacidad de no ser indiferente al sufrimiento del otro, que vaya si es un requisito necesario en este asunto”. Además, subrayó que tiene “una gran capacidad de gestión, que también resulta absolutamente necesaria” para este cargo, “para tomar decisiones importantes, con inteligencia y oportunamente”.
El diputado blanco también resaltó otra condición de Radío, “que puede parecer hasta un poco extraña” en el actual escenario político, que es “de asperezas o rispideces, en cuanto al diálogo”. Sostuvo que Radío, si bien “no es un hombre de unanimidades”, porque su designación no se iba a votar por unanimidad, “recoge consensos amplios y generalizados”, y tanto es así que en la sesión estaba “recogiendo el apoyo de los legisladores del gobierno y de la oposición”.
Bordaberry: “Es una buena noticia”
“Hoy es un buen día para esta Asamblea General”, dijo el senador colorado Pedro Bordaberry, y subrayó que en pocos minutos iban a votar por una mayoría especial, de tres quintos, una designación y que eso “es una buena noticia” porque quiere decir que no solamente llegaron a un acuerdo sino, que conversaron y sobre todo que se escucharon. “Quiero resaltar eso, que nos hemos escuchado y hemos conversado para llegar hoy acá”, insistió. Bordaberry dijo que se inclinaron por Radío porque “a su muy buen currículum” se suman condiciones que son “fundamentales”, como su experiencia en el ámbito ejecutivo, en el Inisa, y, a su vez, su “gran experiencia” por haber sido legislador.
Dicho esto, Bordaberry señaló que, a su juicio, el comisionado penitenciario debería estar integrado dentro de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) y “no ser un organismo aparte”. El senador colorado dijo que el comisionado ya existía cuando se creó la INDDHH (a fines de 2008), ya había una persona en el cargo, entonces, “se dejó esa actividad afuera, pero clara y nítidamente”, “en algún momento debería subsumirse” en la institución, “porque el cometido es muy similar”. “Además, por eficiencia, porque de esa forma se tendría una mejora hasta presupuestal, en una cantidad de servicios que, si no, están duplicados”, finalizó.
Salle: existe comisionado “por la imposición de los organismos internacionales”
“Hoy es un día bochornoso para la Asamblea General”, dijo el diputado Gustavo Salle, líder de Identidad Soberana, quien dio la nota discordante de la sesión. Luego citó la Ley 18.026, que en su artículo 22 establece la tortura como crimen de lesa humanidad. Subrayó que “el hacinamiento es tortura” y “no hay nada más controlado en este país que las cárceles”, por el Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo. “¿Se necesita que exista un comisionado parlamentario? En absoluto. 99 diputados, 30 senadores, secretarios, pases en comisión, toda una carísima infraestructura… ¿No se pueden levantar a las 8.00 e ir a las cárceles? ¿No podemos combinarnos?”, preguntó.
Salle aseguró que en Uruguay tenemos comisionado penitenciario, “como siempre, por imposición de los organismos internacionales”. Luego, llamó la atención sobre que el Parlamento tenga que “institucionalizar el control de las cárceles, y después de institucionalizado, hace muchísimos años”, reconozca “que la situación es peor que cuando se creó”. O sea que “no solamente es una complicidad con la violación de los derechos humanos, sino la constatación de la ineficacia”. Salle aclaró que no tiene “absolutamente nada contra Radío, al contrario”, pero “este es un tema institucional”.
Finalmente, con 98 votos en 101 legisladores presentes, quedó aprobado el proyecto y Radío fue designado para el cargo de Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario. La senadora Blanca Rodríguez, presidenta de la Asamblea General en funciones, señaló que próximamente se citará a otra sesión para que Radío tome posesión del cargo y preste juramento.
