El comité Martín Fierro, ubicado sobre la calle Chiavari, en el barrio Larrañaga, fue uno de los tantos puntos de todo el país donde el Frente Amplio (FA) celebró el Día del Comité de Base. Con el sol intenso, la militancia entre la vereda y la calle y el fuego prendido, fueron cuatro los dirigentes que hicieron uso de la palabra durante la tarde: Ana Olivera, Carlos Varela Nestier, Bettiana Díaz y Carolina Cosse. Luego comenzó la primera asamblea de cara al Congreso José Pepe Mujica, donde emergieron como puntos destacados el inicio de la discusión del documento aprobado en el último Plenario Nacional y la elección de quienes representarán al comité en las diferentes comisiones congresales de octubre.
Cosse fue la única representante del Ejecutivo en el lugar y quien transmitió un mensaje más concreto: “Frente a las dificultades, más Frente Amplio”. La vicepresidenta llegó al lugar algunos minutos pasadas las 15.00 y, luego de saludar personalmente a muchos de los militantes presentes, en un mensaje de unos ocho minutos destacó la importancia de la política en general, y en particular del partido.
“El Frente [Amplio] es una herramienta como no existe otra, por lo menos en toda América”, sintetizó al inicio de su oratoria. Asimismo, definió a la fuerza política como una “herramienta maravillosa para transformar la realidad” y marcó la necesidad de que los militantes puedan buscar “un Frente Amplio genuino. Un Frente Amplio que discuta, que se mueva, que encarne la esperanza de nuestro pueblo”.
En ese marco, Cosse profundizó en las complejidades del escenario internacional y en la realidad cotidiana del país, marcada por dificultades como “las personas en la calle, la pobreza infantil, el futuro de los jóvenes y el presente de los viejos”. “Es importante que cuando esas cosas atraviesan Uruguay, nosotros podamos tener el cobijo del Frente Amplio como una herramienta que nos aglutina y nos proyecta en un proyecto, valga la redundancia”, subrayó.
“Frente a las dificultades, más Frente Amplio, más política, mejor política”, sintetizó la vicepresidenta. En concreto, llamó a construir “una política que dialogue” y donde “cada uno” encuentre “un espacio de militancia” en “cualquier espacio de organización política”.
Cosse remarcó que eso es importante por la realidad de “un mundo con distancias cada vez más grandes” que “tensan el tejido social”. “Esa tensión sobre una sociedad despolitizada es un peligro”, reforzó.
“Uruguay está en un mundo que no se detiene y no viene precisamente muy progresista. Es uno de esos momentos en que tenemos que ser más frenteamplistas que nunca, más militantes que nunca, más uruguayos que nunca”, concluyó la vicepresidenta.
La responsabilidad de ser la “referencia de la izquierda latinoamericana”
“Nuestra intención es cambiar todo lo que tenga que ser cambiado en donde estemos, y así lo hicimos la mayor parte de la historia del Frente Amplio; no nos podemos olvidar de eso”, comentó la senadora Díaz, quien fue la responsable del cierre de las oratorias en el comité Martín Fierro. Deteniéndose en el tercer Congreso Panamericano de dirigentes progresistas recientemente concluido, reconoció la existencia de una “encrucijada” para el FA en un contexto regional donde como fuerza de gobierno está “cada vez más solo”.
Según la legisladora, esto “obliga” a repensar “cómo sostener estas organizaciones políticas”, se esté o no en el gobierno. “Una de las preocupaciones que tengo es que nos encontremos más, porque cuando nosotros discutimos mirándonos a la cara, las discusiones se dan distintas”, aseguró Díaz. Asimismo, reconoció la existencia de “un enojo en la gente” que desde su punto de vista alcanza “al gobierno, el Frente Amplio, la sociedad y la vida en general”.
Señaló que ese “enojo” no es “casualidad” y sumó que también se vincula, por ejemplo, a “un modelo de negocios” donde los algoritmos reconocen que “el odio es un gran movilizador para las derechas”. “La cercanía con la gente es la fibra más característica, el ADN del Frente Amplio, y se sostiene en la calle. Tenemos que hacer mucho más esto, tenemos que salir a hablar más con los vecinos y tenemos también que tener espacios de reflexión”, sumó la senadora.
Varela, en la misma línea, había apuntado minutos antes que el hecho de que se reconozca al FA como “referencia de la izquierda latinoamericana” implica “una enorme responsabilidad” relativa a “cuidar la unidad”. El diputado se refirió a las complejidades de un escenario internacional que definió como “imperialista”, y aseguró que “Estados Unidos, más que por el gobierno, viene por la herramienta política”.
“El principal responsable es Lacalle Pou”
Como legislador e integrante de la comisión investigadora que trabajó sobre la adquisición de las patrulleras oceánicas, Varela le dedicó algunos minutos al conocido caso Cardama. “Es evidente que estamos ante delitos que tendrá que probar la Justicia”, apuntó el diputado, luego de describir varios hechos. En la misma línea, sentenció que “el principal responsable es [Luis] Lacalle Pou”.
Poniendo el foco en el rol no solo de presidente, sino el de ser también el entonces “comandante en jefe de las Fuerzas Armadas”, Varela subrayó que más allá de la discusión que tendrá lugar en los próximos días en la Asamblea General, es necesario mantener “este tema en la opinión pública”.
Díaz se sumó al análisis y remarcó que lo sucedido con el astillero Cardama “es una de las tantas perlas del collar de las irregularidades del gobierno de Lacalle”. “Pasaron cosas groseras y parte de nuestra tarea es recordárselas a la población, tenerlas arriba de la mesa”, comentó la senadora.
“Esto no es cancelar al otro, los frenteamplistas no vivimos en la política de la cancelación del adversario político, nosotros somos profundamente democráticos“, dejó claro de todas formas la legisladora, haciendo referencia a discursos cada vez “más violentos” de la oposición que buscan “nunca discutir el fondo” de los asuntos.