A mediados de julio el Poder Ejecutivo anunció la unificación mediante un decreto de la Secretaría de Derechos Humanos y de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, ambas dependientes de Presidencia de la República. El prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, había explicado que la unificación se definió por “razones de mejor servicio y la búsqueda de una mejor gestión”, y afirmó que “la mayoría de las competencias de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente ya habían sido asignadas a la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH)”. De esa forma, sostuvo que la unificación de los organismos “permite racionalizar y optimizar los recursos humanos y materiales asignados”.
En ese momento, la decisión fue vista con preocupación por la asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, que en un comunicado manifestó: “Preocupa profundamente la señal política que transmite esta reorganización”, dado que “la integración de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente dentro de una estructura de carácter general puede implicar la pérdida de su especificidad, autonomía operativa, jerarquía y capacidad para impulsar políticas públicas sostenidas frente a obligaciones estatales que permanecen incumplidas”.
A cargo de la nueva Secretaría de Derechos Humanos se designó a Iliana da Silva, quien hasta entonces se desempeñaba como subdirectora de Comunicación Institucional de Presidencia. Colette Spinnetti, que era la responsable de la anterior Secretaría de Derechos Humanos, fue cesada, mientras que Alejandra Casablanca, hasta entonces a cargo de Pasado Reciente, fue investigada por denuncias de violencia laboral contra cinco funcionarios.
Según confirmaron fuentes de Presidencia a la diaria, el Ejecutivo designó finalmente a la psicóloga Mariana Risso como coordinadora de Pasado Reciente, que será un área dependiente de la Secretaría liderada por Da Silva. Risso es psicóloga especializada en derechos humanos, atención a víctimas y salud mental, es investigadora del proyecto plancondor.org y coordinadora del proyecto independiente Sitios de Memoria de Uruguay. Además, es hija de detenidos durante la dictadura, Pedro Risso y Lidia Fernández. Hasta mediados de agosto se desempeñó como funcionaria de la Institución Nacional de Derechos Humanos.