El Ministerio del Interior (MI) instalará dos nuevos tótems de emergencia en la ciudad de Montevideo. Los dispositivos serán emplazados en la peatonal Mario Cassinoni, junto a la terminal de ómnibus de Tres Cruces, y en la pista de patinaje de la rambla República Argentina, en el Parque Rodó.
Así lo confirmó a la diaria el director general del Centro de Comando Unificado (CCU) de la Policía Nacional, Víctor Torres, que explicó que los lugares escogidos obedecen a “un estudio pormenorizado” de patrones delictivos y movilidad urbana. Según aclaró Torres, cada tótem se “integra con las tecnologías existentes” y “señala que hay un punto seguro”, en el entendido de que la población puede “saber que puede recurrir, y pulsando un botón de pánico desde allí, puede llamar al 911”. Así, destacó el “uso responsable” que la población da a la herramienta, en torno a la que hubo una buena recepción.
Asimismo, comentó que un estudio de impacto del tótem que el MI instaló el año pasado en Ciudad Vieja retornó “un resultado muy alentador”. En particular, remarcó que los delitos contra la propiedad y las personas descendieron en sus inmediaciones. También apuntó a la “difusión de beneficios en zonas aledañas”.
Consultado al respecto, el director general del CCU dijo que la herramienta “se armoniza” con otros dispositivos de seguridad tradicionales, en tanto permite “una respuesta asociada”. Por ejemplo, el hecho de que la Policía pueda destinar unidades que se encuentran en patrullaje al sitio de la llamada. También dijo que se incorpora al “ecosistema tecnológico del MI” y manifiesta en “integración” e “interoperabilidad” para “una vigilancia aumentada”.
En este sentido, y más allá de los nuevos tótems, una publicación en el sitio web del MI ahonda otras nuevas tecnologías que incorporó la cartera, y que presentó en su stand de la Rural del Prado esta Semana de Turismo. Entre otros, la efectivización de tres “anillos digitales” —dos alrededor de Montevideo y uno en las fronteras del país— mediante la instalación “pórticos inteligentes” y “carros móviles”, herramientas que permiten controlar el tráfico vehicular a través de la lectura de matrículas. La intención es instalar 28 dispositivos este año y otros 25 los dos siguientes, de manera de superar los 50.
También drones automatizados, que podrán ser “operados de forma remota desde el CCU”. Según detalla la publicación, los drones “pueden operar en condiciones climáticas adversas, tienen una autonomía de 40 minutos y cuentan con cámaras térmicas”, lo que les permite localizar delincuentes que estén potenciales ocultos.
En efecto, Torres ejemplificó un posible caso de uso de los drones en conjunto con los tótems de seguridad: “Puede ser que una persona accione el botón del tótem y nosotros, si es pertinente, vamos a accionar un dron autónomo desde el CCU y también le vamos a dar una respuesta aérea”, ilustró. Es así que consideró que la iniciativa supone “una solución disruptiva”, y dijo que es “una innovación para la región y a nivel mundial”.