En marzo de este año se conoció que la Estación Central de AFE, de la que no sale un tren desde 2003, volverá a estar en manos del Estado, luego de varias idas y vueltas con Glenby SA, la empresa que a fines de la década de 1990 ganó la concesión del predio, cuando se bosquejaba el Plan Fénix, que nunca llegó a concretarse. Este hecho se produjo en plena discusión sobre la reforma del sistema del transporte metropolitano que el gobierno se puso al hombro junto con las intendencias de Montevideo, Canelones y San José.
Este miércoles, en un almuerzo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing, la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, se refirió a la reforma del transporte y afirmó la necesidad de “reducir tiempos de viaje, recuperar previsibilidad, confianza y, por sobre todo, calidad”.
A su vez, con respecto a la recuperación de la Estación Central, la ministra apuntó que hoy Uruguay “tiene un escenario diferente para potenciar la competitividad de la producción con un horizonte real de alcanzar y concretar experiencias de inter y multimodalidad en el transporte y la logística, y esto es porque construyó y hoy gestionamos el Ferrocarril Central”.
Etcheverry señaló la necesidad de “integrar el ferrocarril en las cadenas logísticas para aquello para lo que es intrínsecamente eficiente”, es decir, ahorros en los costos de flete, la reducción de la emisión de gases contaminantes, mejora de la seguridad y “un ahorro de la red vial”. Luego de superados “años de incertidumbre”, el ferrocarril “hoy es una realidad tangible”, expresó.
Para la ministra, se trata del “proyecto de infraestructura más relevante en décadas” y “se encuentra operativo y está consolidando su fase de estabilización”. “Estamos sentando las bases del ferrocarril como una política y tenemos dos elementos importantes”, destacó.
En primer lugar, mencionó el Plan Maestro de Transporte Ferroviario, que está siendo elaborado y al que describió como “una hoja de ruta sostenible” en la que el Banco Andino de Fomento está apoyando para llevar adelante “el desarrollo, de manera estratégica, del ferrocarril en el mediano y en el largo plazo”.
En segundo lugar, con respecto al transporte de pasajeros, informó que, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, se está evaluando la “viabilidad” y “factibilidad” de un tramo entre Montevideo y Progreso, “aprovechando y utilizando la infraestructura del Ferrocarril Central”.
“Estamos con una firme expectativa de que bastante antes de 2029 vamos a tener transporte de pasajeros”, anunció la ministra, y dijo que la inversión “histórica” en el ferrocarril que ha hecho el país “merece también, además [del transporte] de la producción, una fuerte señal a la ciudadanía”.
La ministra sostuvo que el ferrocarril “no es solo una infraestructura”, sino que “es un sistema muy complejo que requiere que todos sus componentes, las vías, el material rodante, el personal, los recursos humanos y la tecnología avancen con coherencia para servir efectivamente al desarrollo del país”.
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Tren aéreo: “No había ninguna experiencia que lo sustentara”
Sobre la reforma del transporte metropolitano, la ministra reiteró lo que informó en el Parlamento la semana pasada sobre que “se está llevando adelante el llamado para el diseño conceptual de la propuesta” que transformará el transporte. Este miércoles, Etcheverry dijo que el diseño conceptual consiste en un anteproyecto avanzado que “va a permitir elevar todos los componentes a casi un nivel ejecutivo”.
A su vez, dijo que el sistema de financiamiento es “un componente muy importante de esta transformación”, y es un aspecto que se está trabajando junto con los gobiernos departamentales y con el Ministerio de Economía y Finanzas. “Cada año se venden menos boletos, y la estructuración de los costos no se cubre con esta tendencia sostenida a la baja”, acotó.
Por otro lado, consultada por los presentes sobre si ya se descartaron otros medios de transporte, como un tren aéreo, Etcheverry precisó que “transformar y cumplir con los atributos que reclama la ciudadanía no se resuelve solamente con el modo o con la tecnología”, por lo que el proyecto y la mirada “es de sistema”.
Asimismo, subrayó que la evaluación realizada para llegar a la conclusión de utilizar ómnibus BRT surgió a partir de estudios independientes y externos que analizaron los modos, y que eso fue lo que permitió tener “los elementos de afirmar la decisión de trabajar o de tener en la mirada a los BRT”. Estos ómnibus, según dijo, “son una innovación para el país y consistentes con el objetivo de tener el 50% de la flota de transporte público eléctrico para 2030”.
En particular sobre la opción de un tren elevado, Etcheverry apuntó que de acuerdo con las “experiencias” a las que accedieron sobre este modo de transporte, encontraron que con respecto al transporte masivo de pasajeros “no había ninguna experiencia que lo sustentara”.