El gobierno planteó un plazo de 72 horas para que los trabajadores de Terminal Cuenca del Plata (TCP) y la empresa de igual nombre –cuya accionista mayoritaria es la multinacional belga Katoen Natie– pongan punto final a las discusiones y acuerden un nuevo convenio colectivo que permita dar cierre al conflicto en la terminal especializada de contenedores del puerto de Montevideo.
Según informó la diaria a principios de esta semana, los trabajadores resolvieron en asamblea remitir una contraoferta a la propuesta definitiva presentada por la empresa semanas atrás, con una reducción del convenio de cinco a dos años, la incorporación de “la cláusula de paz establecida en los consejos de salarios” de los que la empresa ya es firmante y la incorporación de un mecanismo de guardias gremiales propuesto por el sindicato, entre otros.
Eso derivó en una instancia tripartita en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que ocupó toda la jornada del martes y continuó el miércoles sin mayores novedades. Así lo confirmó a la diaria el presidente del Sindicato Único Portuario, Álvaro Reinaldo, quien explicó que la empresa rechazó la contrapropuesta del sindicato, así como el mecanismo de guardias gremiales.
Este miércoles, en la antesala de un nuevo día de negociaciones, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, sostuvo que el diálogo entre las partes hasta ese momento progresó “mucho menos” de lo que hubiese deseado, aunque matizó que de igual manera “han avanzado bastante” en las últimas instancias, informó Telemundo.
“Hace casi dos meses que mudaron el conflicto para la instancia tripartita en el Ministerio de Trabajo, y hemos estado procurando alcanzar una propuesta que los acerque”, aseguró Castillo, quien identificó “tres o cuatro diferencias” que “son muy importantes” y que aún persisten.
En esta línea, y según consignó el citado medio, el ministro explicó que el Poder Ejecutivo solicitó a ambas partes que se garantice “un servicio mínimo que asegure tener movimientos” y “prestación de servicios en la terminal de contenedores”, más allá de las “acciones de movilización [y] las medidas que el sindicato entienda pertinentes”. También acotó que la terminal especializada opera normalmente desde la tarde del martes y que hasta entonces no estaban previstas nuevas medidas del sindicato.
No obstante, dijo que el gobierno exhortó a ambas partes a que “se liquide la discusión del convenio colectivo” hacia este viernes, de manera de “tener para adelante un acuerdo garantizado”, explicó el jerarca.
Más allá de las negociaciones a puertas cerradas, que aún continúan, este martes también se reavivó el debate sobre la esencialidad del servicio, luego de que cobraran notoriedad pública una serie de pedidos al gobierno, tanto del directorio del Partido Nacional como de la propia TCP.
Si bien el primero no fue ninguna sorpresa, dado que varios legisladores nacionalistas ya habían hecho ese planteo en los últimos días, el hecho de que la empresa que opera la terminal especializada también lo hiciera supuso una novedad. Al respecto, Castillo dijo que hasta ese momento el ministerio que preside aún no había recibido la solicitud de la empresa, más allá del comunicado emitido el martes, y reiteró la intención del gobierno de “acercar a las partes”.