Tras el balotaje del domingo que dio el triunfo a Luiz Inácio Lula da Silva, terminó de configurarse el mapa político que se instalará en Brasil en el próximo período. En la primera vuelta electoral, el 4 de octubre, fueron electas y electos quienes ocuparán bancas en el Senado, la Cámara de Diputados y parte de los gobiernos estaduales. Después de esta segunda etapa, la ciudadanía eligió a los gobernadores y gobernadoras que faltaban. Así las cosas, en términos de representación política de las mujeres, el escenario completo muestra tímidos avances.
La segunda vuelta electoral confirmó que tres de los 27 estados brasileños serán gobernados por mujeres. La cifra es baja, pero aun así marca un hito, considerando que la última vez que el país tuvo tres gobernadoras mujeres fue en 2006.
Las gobernadoras que asumirán el próximo período son Mailza Assis, del partido Progresistas (PP), que fue electa en el estado de Acre; Celina Leão, también del PP, que gobernará en Brasilia; y Raquel Lyra, del Partido de la Social Democracia (PSD), única mujer gobernadora elegida en la primera vuelta, en su caso en Pernambuco.
Assis y Leão tuvieron trayectorias políticas parecidas, en tanto ambas eran vicegobernadoras y asumieron el cargo principal en abril de este año, después de la renuncia de sus titulares, de acuerdo con lo consignado por el diario Folha de São Paulo. Luego de la primera vuelta electoral, se convirtieron en las primeras mujeres votadas para gobernar Brasilia y Acre.
En 2006, la última vez que hubo tres gobernadoras, Ana Júlia Carepa, del Partido de los Trabajadores (PT) fue elegida por primera vez en Pará; Wilma de Faria (Partido Socialista Brasileño) en Rio Grande do Norte; y Yeda Crusius (PSD) en Rio Grande do Sul. En los períodos siguientes, hubo una gobernadora electa o dos: en 2018, Fátima Bezerra (PT) fue la única gobernadora electa a nivel nacional, en Rio Grande do Norte, mientras que en 2022 fue reelecta Bezerra y Lyra asumió su primer mandato en Pernambuco, por poner los ejemplos más recientes.
Hoy, en realidad, hay mujeres al frente de cinco estados, de las cuales solo dos –Bezerra y Lyra– fueron directamente elegidas en las elecciones de 2022. Aun así, es la mayor cantidad de mujeres ocupando el cargo de manera simultánea en la historia del país.
Las mujeres que llegaron al Congreso
El escenario parlamentario quedó definido en la primera vuelta electoral, que dejó un Congreso con mayoría conservadora y logró que más mujeres lleguen a las dos cámaras. En Diputados, donde hay 513 escaños, fueron elegidas 109 diputadas, lo que se traduce en una representación femenina del 21%. En tanto, en el Senado, 12 de las 81 bancas quedaron en manos de mujeres: casi el 15%.
En la cámara baja, las mujeres pasaron de ser 90 en 2022 a 109 en 2026, y en el Senado se produjo el mayor aumento, al pasar de cuatro senadoras a 12. Los resultados marcan un récord de participación femenina en los dos casos. Sin embargo, todavía están muy lejos de la paridad, lo que ubica a Brasil en uno de los países con menor representación de mujeres en el Parlamento en la región y el mundo.
De hecho, según el ranking que la Unión Interparlamentaria actualiza mes a mes, actualmente Brasil se ubica en el puesto 138 en una lista global de 181 países.
Además del avance que representó en términos de participación femenina, el resultado legislativo implicó otra serie de hitos históricos, como la reelección de la diputada trans del Partido Socialismo y Libertad, Erika Hilton, actual representante por el estado de San Pablo, que fue reelecta con casi 1,6 millones de votos, lo que la convirtió en la mujer más votada al Congreso en la historia de Brasil.
Por otro lado, en las asambleas legislativas estatales fueron electas 213 diputadas, 26 más que en 2022 –cuando 187 mujeres obtuvieron escaños–, lo que supone un avance de casi el 14%, según la información publicada en la página web del Tribunal Superior Electoral.
