Como suele ocurrir desde hace algunos años a esta parte, la celebración del Día del Patrimonio coincide con la realización de la tradicional Feria del Libro en el atrio del Palacio Municipal. Esta vez, los responsables de ambas iniciativas llegaron a la conclusión de que estas deberían tener algún punto de contacto. Tras varios días de intercambios, se llegó a la conclusión de que los libros que aparecen todos los años en las bateas de oferta sin que nadie se los lleve constituyen parte del patrimonio uruguayo. La idea es ofrecer visitas guiadas por las bateas a cargo de guías que informarán sobre la cantidad de años que vienen apareciendo esos libros en la feria, la evolución de su precio y alguna hipótesis de por qué jamás han sido adquiridos por lectores. Uno de los organizadores de la feria puso como ejemplo un ejemplar de la Guía de Charles Atlas para tener un cuerpo ideal que aparece en las bateas desde 1994. “Lo asombroso de este caso es que el precio del libro no se ajusta por inflación. Es decir, que en términos reales está cada año más barato. Aun así, nadie lo lleva. Suponemos que la tapa en blanco y negro, gastada y con un dibujo muy rudimentario de Charles Atlas, es uno de los motivos por los que nadie quiere pagar siete pesos por ese libro”.
Reconocimiento: “La idea es que el Día del Patrimonio, que se celebra durante dos días, sea declarado Patrimonio Inmaterial de Uruguay”. Experto en curiosidades patrimoniales.
