Hasta ahora se creía que la fuerza de mar, que inicialmente había resistido los intentos desestabilizadores de las otras dos armas, había apoyado finalmente el golpe al ver que se había quedado en soledad. Pero un documento hallado recientemente en un archivo militar demostró que el verdadero motivo de este movimiento fue que los mandos del Ejército y la Fuerza Aérea le ofrecieron a la Armada diez toneladas de carne vacuna que se facturarían, pero no se entregarían, una maniobra que reportó importantes beneficios económicos a los mandos navales. Según explicó un historiador que participó en el análisis de los documentos, “hasta fines del siglo pasado, algunos aspectos de la cultura institucional de la Armada, como su gusto por las compras fantasmas de suministros para embarcaciones y para el personal, no eran conocidos a nivel público como ahora, pero los mandos militares estaban perfectamente al tanto. Cuando los barcos bloquearon la Ciudad Vieja y se vio que iban en serio, las fuerzas de tierra y aire les hicieron llegar a las de mar una oferta que no podían rechazar: una factura por la compra de diez toneladas de carne vacuna que jamás iba a ser entregada. Mediante este acuerdo la Armada se comprometía a plegarse al golpe a cambio de la mitad del valor de la transacción. Esa jugada maestra fue la que terminó de sepultar a la democracia uruguaya”.
El pedido de coherencia: “Se quejan por las compras fantasmas, ¿y del robo de los tupas al Tiro Suizo no dicen nada?”. Historiador de X.
