El intendente de Florida, Carlos Enciso, aseguró que los preparativos para la visita del sumo pontífice al departamento están avanzando tal como estaba previsto y no dudó en vaticinar que el domingo 8 de noviembre estará todo pronto. De todas maneras, un jerarca de la comuna floridense consideró este mensaje como “demasiado optimista”. “Estamos muy preocupados por la posibilidad de que no haya baños suficientes para las decenas de miles de personas que van a venir. El problema es que, después de lo que pasó en Melo, nadie se la quiere jugar a invertir tiempo y dinero en la construcción de un baño. Hay mucha gente que hasta que el papa no llegue a la ciudad no va a estar tranquila”.
La posibilidad de que la iglesia católica indemnice a quienes construyan baños en caso de que la visita se frustre por algún motivo no está sobre la mesa, ya que sería un gasto muy grande. “Una cosa es hacer una rifa para que venga el papa y otra cosa es hacer una rifa para comprarle un water y una cisterna a un emprendedor que se clavó”, explicaron desde el Arzobispado de Montevideo.
El oportunismo: “No voy a negar que quiero aprovechar la visita del papa para hacerme la zafra”. Yamandú Orsi, presidente necesitado de buenas noticias.
