La intervención del Ueno Bank no solo provocó una crisis en el sistema financiero de Paraguay, sino que terminó causando la salida del presidente de ese país, Santiago Peña, fuertemente vinculado al banco. El mandatario decidió ayer renunciar a su cargo, por más que aseguró que la falta de liquidez de la entidad bancaria no se debió a un fraude. Con esto, Peña se transformó en el primer presidente derechista de las Américas en asegurar que no hubo fraude. Según un politólogo paraguayo, “esto es una nueva demostración de que Peña no forma parte del grupo de presidentes y expresidentes de ultraderecha que integran Donald Trump, Javier Milei, Jair Bolsonaro y su hijo Flávio, Abelardo de la Espriella, Nayib Bukele y José Antonio Kast. Mientras que todos ellos denunciaron o amenazaron con denunciar fraudes, Peña sostiene que no hubo fraude y no parece que vaya a cambiar de postura. De hecho, si llegara a enfrentar un juicio político, seguramente su principal argumento de defensa sea que no hubo fraude. Es un caso realmente único y la demostración de que las generalizaciones y simplificaciones nunca te van a dar un panorama completo de la realidad”.
La frase: “El único que no era racista, machista u homófobo terminó vaciando un banco. Más mala suerte no se puede tener”. Derechista en crisis.
