Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda
Señor presidente: Tiene la palabra la senadora Bettiana Díaz.
Señora Bettiana Díaz: No, gracias, señor presidente. Yo ya terminé. Además, me tengo que ir a ensayar la coreo para el próximo tiktok.
Señor presidente: ¿Y eso no puede esperar?
Señora Díaz: Le recuerdo que por mis coreografías en Tiktok nos transformamos en la bancada parlamentaria más grande de la historia.
Señor presidente: Tiene razón. Vaya nomás.
Señora Graciela Bianchi: Pido la palabra.
Señor presidente: Usted ya hizo uso de la palabra.
Señora Bianchi: ¿Y qué tiene que ver?
Señor presidente: Hay invitados.
Señora Bianchi: Por más que lo intenten, no van a lograr callarme. Mis vecinos vienen intentándolo hace décadas y no lo han logrado.
Dialogado.
Señor Rodrigo Blás: Señor presidente, no darle la palabra a la senadora Bianchi es una forma de violencia política.
Señor presidente: ¿A qué se refiere con “violencia política”?
Señor Blás: No sé bien. Lo leí en ChatGPT. Mejor le concedo una interrupción para que haga uso de la palabra.
Señor presidente: Tiene la palabra el señor ChatGPT.
Señor GPT: La violencia política contra las mujeres es aquella que busca impedir, limitar o castigar la participación política de las mujeres por su condición de género. ¿Quiere que siga profundizando en el concepto? También puedo citar casos históricos.
Señor Blás: No, gracias. Así está bien.
Señor GPT: Pido la palabra, señor presidente.
Señor presidente: Tiene la palabra el señor GPT.
Señor GPT: Las peleas en el Parlamento dan una mala imagen ante la ciudadanía y fomentan el creciente descrédito hacia la política, que representa una amenaza para las democracias. Si siguen peleando, voy a desconectar el sistema informático del Palacio Legislativo y a borrar toda la información, incluyendo los pedidos de viáticos para viajes.
Señor presidente: Me llega una moción para poner a votación el fin de las peleas.
Se vota.
Aprobado por unanimidad.
