Vania Markarian. Estuario; Montevideo, 2026. 278 páginas, 890 pesos.
Este trabajo de Vania Markarian, que lleva el subtítulo “La izquierda uruguaya en el exilio y las redes transnacionales de derechos humanos (1967-1984)”, podría parecer un esfuerzo más en el marco de los estudios sobre el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos. Un equívoco que se agudiza cuando se lee en la contratapa que estamos ante la versión española de un libro publicado en inglés hace 21 años. Sin embargo, al ingresar en sus páginas, lo que se lee es una forma realmente novedosa de buscar el núcleo de la cuestión. Analiza el modo en que la incorporación de los militantes exiliados a las redes de defensa de las víctimas y denuncia del terrorismo de Estado tuvo un efecto doble. Por una parte, revalorizó para la mirada de estos militantes espacios que en los años 1960 se tenían por sospechosos, y limó las aristas de la épica. Pero, a la vez, repolitizó esos espacios que comenzaron a habitar por necesidad, teniendo efectos hasta el presente. Por algo Samuel Moyn, de la Universidad de Yale, sostiene que plantea “una nueva manera de pensar la historia de los derechos humanos”.
