El presidente de la Cámara de Emergencias Móviles del Uruguay, Gustavo López, cuestionó la falta de articulación entre el nuevo SAME 105 y los prestadores de emergencias móviles en el interior. “Para mejorar un servicio, el método más válido es tener un diálogo fluido”, sostuvo.
El planteo fue realizado por el doctor López durante la asamblea de la organización realizada en Paysandú el sábado en la sede del YCP. La Cámara de Emergencias Móviles del Uruguay decidió trasladar este encuentro al interior del país con el objetivo de conocer de primera mano las dificultades que enfrentan las empresas fuera de Montevideo.
López fue directo al referirse al funcionamiento del SAME 105 en el departamento luego de ser consultado por los medios. “Empezó así el SAME 105 en Paysandú, cosa que nos parece muy bien, que la salud se mejore desde todo punto de vista, pero, en realidad, aquí los actores locales nos comunican que la coordinación, el diálogo entre las instituciones que están funcionando y las instituciones de salud no ha existido prácticamente”.
Para López, el problema no pasa por cuestionar la existencia de un nuevo servicio, sino por cómo se articula con una red de atención que ya funciona desde hace décadas. “Para mejorar un servicio, lo mejor que hay, el método que yo conozco más válido, es tener un diálogo fluido”, afirmó. En ese sentido, recordó que la Cámara de Emergencias Móviles mantuvo reuniones con la ministra de Salud Pública y autoridades de la cartera, y que en esos encuentros se planteó la necesidad de coordinar acciones entre instituciones públicas, privadas, nacionales y departamentales. “Eso desearíamos que empiece a ocurrir a partir de ahora”, señaló.
Un sistema que ya tiene décadas de funcionamiento
López defendió el papel que las emergencias móviles han cumplido históricamente dentro del sistema sanitario uruguayo. Recordó que el sector tiene más de 40 años de trayectoria y que comenzó con la emergencia coronaria móvil en Montevideo, para luego extenderse progresivamente al interior del país.
Según expresó, la cobertura de las emergencias móviles alcanza aproximadamente al 50% de la población de Montevideo, mientras que en el interior se ubica históricamente en torno al 10%.
Esa diferencia, sostuvo, genera una situación económica particularmente compleja para las empresas que operan fuera de la capital. “Hay muchas unidades que tienen una viabilidad muy comprometida”, afirmó. Y agregó que uno de los objetivos de la Cámara de Emergencias Móviles es buscar mecanismos de complementación entre el sector público y privado para sostener los servicios donde la demanda es menor.
Otro de los puntos planteados por López fue la atención de los siniestros de tránsito en las rutas nacionales. El presidente recordó que las empresas del sector atendieron durante casi 25 años accidentes en la vía pública y rutas nacionales sin costo para los usuarios, y destacó que desde hace 18 años funciona el convenio 911 para la atención de accidentes de tránsito.
Según explicó a los medios, en la improvisada conferencia de prensa, el aumento de los siniestros genera una presión creciente sobre los servicios. Como ejemplo, señaló que en una de las zonas atendidas se pasó de unos 50 accidentes a aproximadamente 90.
Pero también advirtió que mantener una ambulancia equipada y con tres personas de tripulación destinada a las rutas implica un costo elevado. “Una ambulancia, para poner una ambulancia en las rutas nacionales, hoy equipada y tripulada por tres personas, tiene un costo de 1.500.000, 1.600.000 de pesos dependiendo del lugar”, explicó.
Aclaró que el planteo de la Cámara de Emergencias Móviles no es simplemente solicitar recursos, sino definir cómo se financia y organiza una atención que requiere planificación y coordinación entre distintos organismos.
López también hizo una precisión sobre el alcance territorial del convenio que mantiene el sector con el sistema 911. El jerarca expresó que la cobertura prevista alcanza hasta 10 kilómetros de las rutas nacionales, y rechazó versiones que hablan de un radio de 25 kilómetros. “Eso lo tenemos que coordinar con el Ministerio de Salud Pública para ver de qué manera, entre todos, logramos tener una buena asistencia en las rutas nacionales”, sostuvo.
Para López, la discusión no debería centrarse exclusivamente en quién presta la asistencia, sino en cómo lograr que el paciente reciba una respuesta rápida y efectiva. “Nosotros tenemos una enorme voluntad de construir un relacionamiento con la gente y con el sistema”, afirmó, recordando además la participación de las emergencias móviles durante crisis sanitarias como la H1N1 y la pandemia de coronavirus.
La Cámara de Emergencias Móviles del Uruguay sostiene que esa experiencia acumulada puede ser utilizada para fortalecer el sistema de atención. Para ello, reclama que el diálogo entre los distintos actores deje de ser ocasional y se transforme en una coordinación permanente entre los servicios públicos, privados, nacionales y departamentales.
