El Frente Amplio (FA) definió durante el VIII Congreso Ordinario José Pepe Mujica conformar una comisión que trabaje en “reducir la cantidad de hojas de votación” de la fuerza política y así avanzar hacia un nuevo período electoral “sintetizando las expresiones”. En definitiva, la moción aprobada atiende un viejo reclamo de algunos sectores respecto del mecanismo conocido como “colectoras”. Este implica una acumulación de un amplio número listas al mismo sublema de cara al Senado o a la Junta Departamental.
El Congreso Ordinario consideró que este mecanismo “debilita la vida orgánica e introduce lógicas de competencia ajenas a la tradición frenteamplista”. En concreto, se enfatizó que es una herramienta que “fragmenta y diluye” la identidad política, “dificulta al electorado la comprensión de las distintas opciones y afecta la credibilidad de la fuerza política”. En esa línea, se le encomendó a la comisión que tratará el tema “priorizar la pertenencia al proyecto colectivo por sobre la acumulación puramente sectorial o personal; definir límites y requisitos organizativos claros para la habilitación de hojas de votación, y garantizar que las hojas de votación no generen confusión en el electorado”.
El origen de esta estrategia se vincula con la reforma constitucional de 1997, en la que se prohibió la acumulación por sublemas para el ingreso a la Cámara de Diputados, pero no así para el Senado o la Junta Departamental. En lo que respecta al Senado, esto implica la existencia de una multiplicidad de listas sin aspiraciones de cara al ingreso a la diputación, pero que acumulan importantes cifras con miras a obtener una banca en la cámara alta. Según recoge el Programa de Estudios Parlamentarios de la Facultad de Ciencias Sociales, el FA contó con tres “colectoras” en octubre de 2024 que representaron el 63% de las hojas de votación de la fuerza política para esa elección nacional.
Por un lado, el Movimiento Nacional Sumemos, encabezado por Humberto Castro, presentó un total de 398 hojas de votación sumando a la candidatura al Senado de la hoy vicepresidenta Carolina Cosse. Este conjunto de listas fue definido por el grupo académico como “la colectora al Senado más grande de la historia electoral del país”, que compitió bajo el sublema Unidos por la Esperanza, integrado también por las listas de los hoy senadores Óscar Andrade y Constanza Moreira.
Por su parte, el referente del sector Compromiso Frenteamplista –lista 711– Felipe Carballo sumó bajo el sublema Por un Uruguay para la gente un total de 115 hojas de votación de cara al Senado. Estas terminaron consolidando la banca que hoy ostenta en la cámara alta. Por último, el sector Brazo Libertador, del dirigente Diego Olivera, presentó 52 hojas al Senado sumando al sublema Socialismo es libertad. En este caso, 24 acumulaban a la candidatura parlamentaria de Gonzalo Civila y 26 a una lista propia.
Malentendido, declaración y pedido
El lunes, luego de una reunión con dirigentes de todo el país, Compromiso Frenteamplista emitió una declaración con el respaldo de sus 38 ediles y su senador, Carballo, en la que mostró “preocupación” por la definición del congreso. Más allá de respetar la autoridad del ámbito, se puntualizó que el mecanismo puesto en tela de juicio está “dentro de las reglas vigentes” y representa “expresiones legítimas de participación política”.
“Detrás hay militancia, organización, trabajo territorial y ciudadanos que eligieron libremente sus opciones”, puntualizó el sector encabezado por Carballo. Asimismo, cuestionó que “la forma en que se trató el tema y el resultado de la redacción final ponen un manto de cuestionamiento ético sobre varios sectores, agrupaciones y hasta sobre entrañables compañeros y compañeras que tanto han dado a esta fuerza política”.
La declaración concluyó dejando en claro que “la unidad no se fortalece haciendo más estrecho el espacio para participar, se potencia haciendo más democrático y diverso el proyecto común”.
En diálogo con la diaria, el senador Carballo cuestionó la forma en la que se aprobó la moción en el congreso. Detalló que se había informado que esta se discutiría a nivel del plenario el domingo a las 11.00, pero finalmente se trató en ese ámbito el sábado en la tarde. Ese “cambio en las reglas de juego” no permitió, según el legislador, que se pudiera llevar adelante una “etapa previa de conversación” que pudiera dar lugar a una moción diferente.
Más allá de eso, el dirigente señaló que la diferencia no está con discutir o no el tema, sino con una moción que es “poco fraterna” y que crea una comisión donde no estarán implicados los grupos que se ven apuntados por lo definido. “Nosotros tenemos que estar ahí, queremos dar nuestra opinión y queremos meter en el centro del debate otras cosas”, aseguró Carballo.
“Si las colectoras no salen, el Frente pierde”
“Hay algunos sectores que tienen un conjunto importante de agrupaciones que forman como parte de satélites, pero de esos sectores no hablamos”, dejó planteado Carballo sobre el tema de fondo. En la misma línea, Olivera, referente de Brazo Liberador, apuntó en diálogo con la diaria que sectores como el Movimiento de Participación Popular (MPP) hicieron “una colectora”, en ese caso, por medio de la etiqueta del Espacio 609. Olivera, también en desacuerdo con la definición del congreso, recordó que la coalición de izquierda tiene hoy “tres senadores que salieron por las colectoras” y subrayó que en el contexto actual “si las colectoras no salen, el Frente [Amplio] pierde”. El dirigente apuntó contra el MPP y el Partido Comunista como los principales promotores de la desarticulación de los grupos que conforman las denominadas colectoras.
Asimismo, Olivera enfatizó la negativa a ser “absorbidos” por los sectores mayoritarios, que, a su entender, buscan “ahogarte” con estas acciones. En este marco, el dirigente reconoció que se está “pensando” en la conformación de un nuevo espacio entre los “grupos independientes” que conforman Brazo Liberador.
“Estamos intentando que no se vayan, la gente está enojada”, concluyó sobre el tema Olivera, dejando claro que muchos de quienes integran su espacio abandonaron el plenario luego de votada la moción el sábado. “La idea es retener esos sectores y ver cómo hacemos para buscar otra vía”, puntualizó.
Carballo coincidió con que la eliminación del mecanismo de acumulación de listas implicará “matar la diversidad, todo el chiquitaje”. Asimismo, apuntó que estos grupos tendrán “dos opciones”: “Incorporarse a los sectores grandes o desaparecer”. Enfatizó que se trata de “un montón de agrupaciones y gente, de barrios y pueblos, que quieren participar en política y tener una expresión electoral propia para verse reflejados en la fuerza política”. “Pero, seguro, si no estás en lugares que tengan el aval, no podés correr; tenés que ir a formarte atrás de determinadas columnas”, cuestionó, por último, el senador. “El resultado electoral que tuvo el lema permitió ganar el gobierno y que cada uno esté donde esté”, recordó, en la misma línea que Olivera.
